{"id":156,"date":"2018-12-05T11:17:42","date_gmt":"2018-12-05T11:17:42","guid":{"rendered":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/?p=156"},"modified":"2018-12-06T19:15:38","modified_gmt":"2018-12-06T19:15:38","slug":"si-agarraba-el-13-de-las-seis-de-la-tarde-llegaba-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/2018\/12\/05\/si-agarraba-el-13-de-las-seis-de-la-tarde-llegaba-bien\/","title":{"rendered":"Si agarraba el 13 de las seis de la tarde llegaba bien"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right\"><em>Lucre Gomez Boschetti<\/em><\/h5>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Texto completo: <a href=\"http:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2018\/12\/G\u00d3MEZ-BOSCHETTI_Cr\u00f3nicas.pdf\">G\u00d3MEZ BOSCHETTI_Cr\u00f3nicas<\/a><\/p>\n<p>Si agarraba el 13 de las seis de la tarde llegaba bien. No quer\u00eda ir por Plaza de las Am\u00e9ricas, siempre es mi \u00faltima opci\u00f3n adem\u00e1s de que me gasta mucha bater\u00eda ir andando. No, mejor el 13. A los horarios los tengo descargados en el tel\u00e9fono, pero por las dudas chequeo si va a pasar a las seis una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tengo muchas ganas de ir a ver <em>Blade Runner<\/em>. La \u00faltima vez que la vi fue en el 2014, yo estaba internada en el hospital aeron\u00e1utico y mi pap\u00e1 me hab\u00eda llevado un par de sus pel\u00edculas preferidas para que vea hasta que me dieran el alta. La habitaci\u00f3n no ten\u00eda tele, bah ten\u00eda, pero no le andaba la cosita de las fichas para hacerlo andar. As\u00ed que termin\u00e9 viendo <em>Blade Runner <\/em>con mi pap\u00e1 durante dos semanas y cuando anunciaron que se iba a proyectar en el Hoyts decid\u00ed ir. Lo consider\u00e9 una especie de cierre: hab\u00eda estado encerrada sin poder hacer estas cosas en el pasado, hoy ir a ver <em>Blade Runner <\/em>iba a ser una conquista. No voy a ir con \u00e9l igual, este es mi momento. Antes hab\u00eda ido una sola vez al cine sola. Vi <em>La La Land<\/em>, recuerdo que lo m\u00e1s satisfactorio fue llegar tarde. Hab\u00eda algo muy empoderador en llegar tarde al cine y no tener que pedirle disculpas a nadie. Al igual que aquella vez no es una preocupaci\u00f3n llegar tarde, s\u00ed lo es el tiempo, pero el tiempo de la vuelta no de la llegada. Salir a la tarde implica una constante amenaza de no tener c\u00f3mo volver. A menudo me invade esa incertidumbre cuando abandono mi casa, pero es que no me puedo quedar por tener miedo de volver, adem\u00e1s tengo el 13, ese pasa siempre y tengo los horarios. Es manejable, puedo manejar esas contingencias en la medida que me organice alrededor del 13.<\/p>\n<p>Cierro la puerta de mi casa y me pongo los auriculares. No, par\u00e1, d\u00e9jate uno puesto nom\u00e1s. Vas a necesitar escuchar a los autos que te vienen de atr\u00e1s por la Velezsarfield. Voy andando por la calle, las bajadas de los autos son aliadas, pero prefiero evitar las veredas. Mientras que escucho el podcast de cine de terror que me guardo para salir a andar se me viene a la cabeza un factor que no consider\u00e9: <em>Blade Runner <\/em>dura tres horas. Bueno no pasa nada, tengo un 13 a las diez y media, lo tomo en la plaza Velezsarfield, no pasa nada siempre que tome el \u00faltimo 13. C\u00f3rdoba se me presenta como un r\u00e9gimen constante de toque de queda, y el 13 es ese guardia que tengo que respetar para que no me pase nada malo. La ciudad tiene unas reglas muy distintas para m\u00ed y cada decisi\u00f3n que tomo est\u00e1 impregnada de la potencial fatalidad de las consecuencias de violar ese protocolo. El espacio urbano se achica y se agranda como una de esas esponjitas con formas de animales que ten\u00eda en mi habitaci\u00f3n cuando era chica. Si es de noche mi casa parece lejana y el trayecto plagado de peligros que sin lugar a dudas me van a identificar como la mejor de las v\u00edctimas. Mi abuela me lo hab\u00eda dicho: si alguien te quiere hacer algo siempre va a poder. Cuando no tengo al 13 tambi\u00e9n se me agranda la ciudad, siento que la bater\u00eda de la silla no va a aguantar, me voy a quedar varada, voy a tener que llamar a alguien. Bueno no pienses en eso, es de d\u00eda y ten\u00e9s el 13 a las diez y pico.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 al cruce de Velezsarfield. El que alg\u00fan d\u00eda me va a matar, siempre lo digo en chiste, pero sentir la velocidad con la que los autos bajan del puente para llegar hasta la plaza de las Am\u00e9ricas me pone los pelos de punta. Voy con los autos, tengo que agarrar el segundo sem\u00e1foro. El primero no me sirve porque de ambos lados de la calle dividida por el boulevard se coordinan las dos luces rojas. Tengo que esperar al segundo, en ese gano unos 10 segundos porque sobre la mano que va hacia la plaza pusieron un sem\u00e1foro nuevo a la altura del Pablo Pizzurno que retrasa los autos un poquito m\u00e1s y me da tiempo de recorrer 4 o 5 metros sin tenerlos atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Voy escuchando mi podcast y escucho que alguien me grita desde una Kangoo gris: \u201cFlaca, \u00bfte ayudamos a subir a la vereda?\u201d. No hay rampa para subir a la ciclov\u00eda de Ciudad Universitaria, todo el trayecto hasta Haya de la Torre tiene que ser andando por la calle. Me doy vuelta y le grito que puedo sola, pero que si me quieren acompa\u00f1ar despacito en el auto hasta la calle que sigue, mejor.<\/p>\n<p>Llego hasta la parada. Tomo el 13. Entro tarde al cine porque paso por el patio de comidas del Olmos y meto de canuto unas papas a la sala. El lugar de discapacitados est\u00e1 al frente, en la primera fila. No me molesta, estoy sola y eso me genera demasiada satisfacci\u00f3n. Ah\u00ed, viendo <em>Blade Runner<\/em>, comiendo mis papas.<\/p>\n<p>Salgo a las diez en punto. Tengo doce minutos para llegar a la plaza. La gente est\u00e1 agolpada alrededor de un imitador de Michael Jackson con acento centroamericano. Llegu\u00e9 bien, son y cinco, no hay forma de que haya pasado, me dije. De repente me invade una sensaci\u00f3n de satisfacci\u00f3n muy grande. Solo queda esperar el 13, subir, bajar en ciudad universitaria, hacer el trecho de la muerte, llegar a casa, triunfo. Me regocijo un poco en ese sentimiento, ya imaginando que voy a cenar. Creo que me voy a pedir una pizza. Imagino la secuencia de actos, para m\u00ed, triunfales de la noche, como el cuento de la lecherita que va andando por la calle pensando en todo lo que se va a comprar cuando venda el caj\u00f3n de botellas de leche que va cargando. Pero a m\u00ed no se me van a caer las leches porque calcul\u00e9 mi tiempo perfecto y llega el 13. Interrumpo mi tren de pensamientos y me voy acercando a la puerta del medio del colectivo. Freno la silla y espero a que el chofer se baje. El colectivo est\u00e1 vac\u00edo. Como en una secuencia de un dibujito animado el colectivo arranca y lo veo alejarse por la Irigoyen. No lo puedo creer, me vio. Me vio y sigui\u00f3, me vio y sigui\u00f3, me vio y sigui\u00f3. Me repito eso durante unos segundos antes de caer en la cuenta de que ese es el \u00faltimo 13. No tengo otro, tengo que ir andando por Plaza de las Am\u00e9ricas. Durante todo el viaje voy pensando en la cara del colectivero: era flaco y ten\u00eda rasgos marcados, ment\u00f3n puntudo, qu\u00e9 cara de hijo de puta. Llegu\u00e9 hasta la Plaza Espa\u00f1a. Una chica me grita: \u00a1Lucre! Me doy vuelta, era una ex compa\u00f1era del colegio. Me dice que nos juntemos, \u201cqu\u00e9 lindo verte, \u00a1y and\u00e1s sola! Siempre sos una inspiraci\u00f3n\u201d. Yo sonre\u00ed y le dije que s\u00ed a todo. Por dentro lo \u00fanico que pens\u00e9 fue: lo \u00faltimo que quiero ser hoy es el Mandela de los inv\u00e1lidos. Le digo que ten\u00eda que llegar a mi casa y que arreglemos en la semana. Llego a la Plaza de las Am\u00e9ricas, est\u00e1 el control policial. Me siento arriba del tel\u00e9fono y me meto la llave de mi casa entre las piernas. El resto del viaje se me pasa en un segundo. Abro la puerta y largo un grito lloroso. Son m\u00e1s de las doce, ya no puedo pedir comida. Agarro a la gata y me voy a dormir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lucre Gomez Boschetti<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> es correctora literaria en proceso. Activista de los derechos de las personas con discapacidad. Entusiasta del dise\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucre Gomez Boschetti<\/p>\n","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas-coda"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=156"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":278,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions\/278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/coda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}