{"id":41,"date":"2016-03-15T16:51:22","date_gmt":"2016-03-15T16:51:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ffyh.unc.edu.ar\/alfilo\/especial-24marzo\/?p=41"},"modified":"2016-03-15T16:51:22","modified_gmt":"2016-03-15T16:51:22","slug":"juventuda-primavera-cordoba-dictadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/juventuda-primavera-cordoba-dictadura\/","title":{"rendered":"\u00bfJuventud, primavera de C\u00f3rdoba? Fiestas oficiales por el D\u00eda del Estudiante en la \u00faltima dictadura argentina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/juventud.jpg\" rel=\"attachment wp-att-42\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-42\" title=\"Isologotipo de la Estudiantina \u201980 (Los Principios, 19-9-1980, p5)\" src=\"http:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/juventud.jpg\" alt=\"juventud\" width=\"400\" height=\"544\" srcset=\"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/juventud.jpg 600w, https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/juventud-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> La hip\u00f3tesis principal que gu\u00eda esta investigaci\u00f3n sostiene que las biopol\u00edticas (Foucault, 1976) \u201cjuveniles\u201d desplegadas por la \u00faltima dictadura se sustentaban en una mentalidad autoritaria, en un imaginario b\u00e9lico y en un modelo civilizatorio militarista (Cf. Quiroga, 2004; Lorenz, 2006; Sol\u00eds, 2010; El\u00edas, 2009). Desde esa matriz ideol\u00f3gica, la poblaci\u00f3n \u201cjoven\u201d fue dividida, a nivel de las representaciones oficiales, en tres grandes grupos: los <em>enemigos-subversivos, <\/em>los <em>heroicos-virtuosos <\/em>y los<em> indiferentes-desorientados<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>. Esas im\u00e1genes culturales condicionaron distintas estrategias de domesticaci\u00f3n que comprendieron desde la vigilancia y el exterminio hasta la glorificaci\u00f3n y el homenaje festivo. En ese marco, las fiestas oficiales en torno al 21 de septiembre, donde el discurso gubernativo dec\u00eda celebrar el <em>D\u00eda del Estudiante-D\u00eda de la Juventud<\/em> (en adelante, DE-DJ), constituyen un acontecimiento importante al momento de historizar las pr\u00e1cticas de socializaci\u00f3n (in)formal desarrolladas sobre los sujetos considerados<em> virtuosos <\/em>o <em>desorientados<\/em>.<\/p>\n<p>Paralelamente, nuestra investigaci\u00f3n general (Gonz\u00e1lez, 2012) nos permiti\u00f3 corroborar que el imaginario oficial defend\u00eda desde el Golpe del \u00b476 (aunque recuperando ideas anteriores como las de la Guerra Fr\u00eda) la existencia de una <em>guerra integral<\/em> <em>contra el comunismo<\/em>, la cual desde su visi\u00f3n se libraba tanto en planos materiales como <em>espirituales<\/em>. De este modo, junto a la fase destructiva que hizo <em>desaparecer<\/em> a aquellas personas e ideas consideradas <em>subversivas<\/em>, se desarroll\u00f3 una acci\u00f3n constructiva que intentaba (re)fundar un orden social tradicional cimentado en la trilog\u00eda de los autoproclamados verdaderos valores de <em>la civilizaci\u00f3n occidental y cristiana<\/em>: <em>Dios, Patria y Familia<\/em> (Cf. Avellaneda, 1986; Gociol &amp; Invernizzi, 2002; Postay, 2004). Al respecto, el a\u00f1o 1980 en C\u00f3rdoba emerge como una bisagra peculiar ya que el diagn\u00f3stico b\u00e9lico de los funcionarios militares y de sus aliados civiles celebraba la <em>victoria armada<\/em> sobre el <em>marxismo<\/em>, pero advert\u00eda sobre la continuidad de la <em>guerra cultural<\/em> que ten\u00eda por trofeo a <em>las mentes y a los corazones<\/em> de los argentinos, especialmente de <em>los j\u00f3venes<\/em> (LVI, 31-5-80)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Conjuntamente, en el contexto de apropiaci\u00f3n de la pol\u00edtica propiciado por <em>Las Bases del Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional<\/em> y de auto-representaci\u00f3n de las FFAA como garantes de la marcha hacia \u201cla democracia de los mejores\u201d, otro tema \u201cjuvenil\u201d se incorporaba a la agenda oficial: el de <em>la nueva generaci\u00f3n <\/em>que <em>heredar\u00eda al Proceso <\/em>(Philp, 2009)<em>.<\/em><\/p>\n<p>Ese \u201ctel\u00f3n de fondo\u201d permite entender que durante el r\u00e9gimen dictatorial se multiplicaran las pol\u00edticas culturales dedicadas a la <em>sana recreaci\u00f3n <\/em>de los dos grupos de j\u00f3venes autorizados a seguir viviendo: los <em>virtuosos y desorientados<\/em>. Dentro de la variedad de esos programas gubernativos, las fiestas oficiales por el DE-DJ tuvieron una visibilidad destacada. Si bien esas celebraciones presentan una historia de larga duraci\u00f3n en las costumbres argentinas (que trasciende al siglo XX<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>), esos actos pol\u00edtico-culturales adquirieron una espectacularidad singular en C\u00f3rdoba durante la coyuntura 1980-1982. All\u00ed se realizaba una asociaci\u00f3n esencialista entre una ocupaci\u00f3n (<em>estudiante<\/em>), una edad (<em>juventud<\/em>) y una estaci\u00f3n anual (<em>primavera<\/em>), tres t\u00e9rminos presentados como sin\u00f3nimos y coligados con particulares sentimientos, im\u00e1genes visuales-auditivas, ideas nacionalistas y mandatos naturalistas. No obstante, bajo esa aparente homogeneizaci\u00f3n, esos rituales c\u00edvicos (re)produc\u00edan las jerarqu\u00edas clasistas, religiosas, raciales y gen\u00e9ricas de un r\u00e9gimen tradicionalista y autoritario cuyos ideales (auto)reconocidos eran el elitismo, el catolicismo, el eurocentrismo ario y el androcentrismo.<\/p>\n<p>Con el objetivo de explorar a las representaciones y biopol\u00edticas que construyeron \u201cjuventudes\u201d (Chaves, 2010) durante la \u00faltima dictadura, en este texto focalizamos una arista singular del proceso anterior: la <em>Estudiantina<\/em> organizada en septiembre de 1980 por el Gobierno de C\u00f3rdoba, una ciudad que el mes anterior hab\u00eda recibido la visita del presidente de facto teniente general Videla. Esta reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica se bas\u00f3 en el relevamiento de distintas fuentes, como la <em>Gu\u00eda<\/em><em> de C\u00f3rdoba Cultural<\/em> (GCC), una revista bimestral publicada por la Municipalidad, y los diarios <em>La Voz<\/em><em> del Interior<\/em> (LVI) y <em>Los Principios<\/em> (LP). A la vez, el Archivo F\u00edlmico de Canal 10 (perteneciente al Centro de Documentaci\u00f3n Audiovisual de UNC) nos permiti\u00f3 acceder a sugerentes im\u00e1genes y sonidos epocales. El an\u00e1lisis de dichas fuentes fue encarado desde un enfoque de Historia Cultural transdiciplinar, desde all\u00ed, investigamos a las celebraciones socio-pol\u00edticas en cuesti\u00f3n \u201ccomo performances\u201d y \u201cfiestas oficiales\u201d (Schechner, 2000; Bajtin, 1989). Con esta mirada pudimos observar singulares variables: posiciones de actores y p\u00fablicos, disposici\u00f3n de los cuerpos, estetizaciones, formas de organizaci\u00f3n temporo-espaciales, palabras, im\u00e1genes y pr\u00e1cticas que al citarse una y otra vez logran (trans)formar conductas y afectividades (Cf. Bl\u00e1zquez, 2007).<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> Respecto de la socializaci\u00f3n \u201cjuvenil\u201d emprendida por el Estado autoritario argentino, consideramos que los mecanismos de educaci\u00f3n formal (sistematizados y controlados por el r\u00e9gimen) fueron complementados con estrategias educativas (in)formales, como los actos escolares y los homenajes festivos; los cuales devinieron operaciones de ingenier\u00eda social (re)productoras y (trans)formadoras de sujetos. All\u00ed, como explica Bl\u00e1zquez (2012), mediante diferentes t\u00e9cnicas, muchas de ellas l\u00fadicas, se civiliza al sujeto en un contenido determinado, se establecen las jerarqu\u00edas que constituyen a ese individuo como parte de una Naci\u00f3n<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a>. Efectivamente, durante la \u00faltima dictadura, tanto en sus fases de apogeo como de ocaso, se concretaron en C\u00f3rdoba diversas performances gubernamentales que dec\u00edan <em>homenajear a la juventud <\/em>por el DE-DJ. Las modalidades de estas <em>fiestas<\/em> oficiales presentaron matices que se adecuaron a las coyunturas del r\u00e9gimen. Otro dato no desestimable es que, en algunas ocasiones, las celebraciones locales se mixturaron con otras performances del pa\u00eds; donde las acciones del gobierno municipal y provincial de C\u00f3rdoba confluyeron con objetivaciones presidenciales y\/o de ministerios nacionales.<\/p>\n<p>En 1976, por ejemplo, convergieron tres actos en el escenario cordob\u00e9s: un Torneo Deportivo organizado por el III Cuerpo de Ej\u00e9rcito, las IX Olimp\u00edadas Estudiantiles coordinadas por el gobierno provincial junto a dependencias de la UNC y un Programa para la Juventud (de <em>actividades art\u00edsticas y culturales<\/em>) desplegado por la Direcci\u00f3n General de Ense\u00f1anza Secundaria de la provincia junto con la Direcci\u00f3n de Cultura Municipal (LVI, 21 y 22-9-76). En 1977, adem\u00e1s de dos homenajes locales \u00a0que suger\u00edan continuidades con las pol\u00edticas culturales del Onganiato (las X Olimpiadas Interuniversitarias en Embalse de R\u00edo Tercero y las X Jornadas Estudiantiles para el nivel secundario de C\u00f3rdoba capital), los <em>j\u00f3venes argentinos<\/em> recibieron dos distinciones por parte del presidente de facto Videla: un Mensaje-Salutaci\u00f3n, donde les reclamaba <em>su participaci\u00f3n en el Proceso<\/em> y la invitaci\u00f3n a <em>14 j\u00f3venes descollantes<\/em> para un almuerzo con el mandatario. Sobre este \u00faltimo encuentro, la prensa explicaba: \u201creinicia sus comidas de los mi\u00e9rcoles que comenz\u00f3 al asumir el Poder Ejecutivo y que le han permitido tomar contacto directo con distintos sectores de la comunidad\u201d. All\u00ed, los invitados fueron \u201c5 mujeres y 9 varones que se hab\u00edan distinguido en el deporte, el estudio, el periodismo, el arte o profesionalmente\u201d (LVI, 22-9-77). En 1978, la prensa informaba que la conmemoraci\u00f3n estaba a cargo de la Escuela de Ingenier\u00eda Aeron\u00e1utica; la cual, entre otras acciones, recibi\u00f3 en sus instalaciones <em>la visita de alumnos de Ciencias de la Informaci\u00f3n de la UNC<\/em>, con los cuales comparti\u00f3 un partido de f\u00fatbol y un posterior almuerzo en el Casino de Oficiales. A su vez, el comandante en jefe del Ej\u00e9rcito, Tte Gral Viola, envi\u00f3 un Mensaje a <em>los j\u00f3venes de la Naci\u00f3n<\/em>, donde remarcaba: <em>el gobierno argentino realiza toda su obra en funci\u00f3n de un mejor futuro de la juventud actual<\/em> (LVI, 21-9-78). Por su parte, en 1979, se realizaron dos homenajes: la Clausura de las Competencias Intercolegiales, organizadas por la Direcci\u00f3n de Educaci\u00f3n F\u00edsica provincial en el Club Instituto y un <em>recital<\/em> en Plaza San Mart\u00edn ofrecido por la <em>Orquesta<\/em><em> estable de jazz de la Polic\u00eda <\/em>local (LVI 21-9-79).<\/p>\n<p>En ese marco, las performances concretadas por el gobierno cordob\u00e9s en torno al 21 de septiembre del a\u00f1o \u201880 devienen una bisagra respecto de los actos anteriores; ya que se transita desde una locaci\u00f3n restringida a espacios interiores (de institutos castrenses y\/o clubes societales) hacia una ocupaci\u00f3n y multiplicaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos. Conjuntamente, otra variante a tener en cuenta es que, desde 1980, las performances son promocionadas como una <em>fiesta juvenil<\/em>. Podr\u00eda pensarse que, de este modo, las autoridades buscaban (re)apropiarse de pr\u00e1cticas precedentes, informales y civiles (donde el 21 de septiembre era asociado con <em>pic-nic, bailes, rebeld\u00eda<\/em>, <em>desenfreno sexual<\/em>) y \u201cnormalizarlas\u201d de acuerdo al canon moral autoritario y tradicional del r\u00e9gimen. Siguiendo los aportes de Bajtin (1989), podr\u00edamos decir que se trat\u00f3 de un deslizamiento desde una festividad popular-carnavalesca hacia una fiesta oficial. En lugar de procesos que propician la revuelta de las reglas sociales, el humor, el juego y la liberalizaci\u00f3n de apetitos corporales, estos actos gubernativos tendieron a (re)afirmar las jerarqu\u00edas, reglamentar las alegr\u00edas y moralizar cuerpos, actitudes y deseos en base al imaginario imperante.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong> Ese 21 de septiembre de 1980, como contexto de los <em>festejos<\/em> locales, encontramos que el Ministerio de Cultura y Educaci\u00f3n de la Naci\u00f3n publicitaba una p\u00e1gina completa en los peri\u00f3dicos cordobeses explicitando sus supuestas concreciones y los proyectos futuros. Entre ellos, las pol\u00edticas de intervenci\u00f3n-vigilancia de los <em>estudiantes universitarios<\/em>, aparec\u00edan como un tema de preocupaci\u00f3n y control oficial. El aviso se\u00f1alaba: \u201cAdem\u00e1s del esfuerzo reordenador, que dio sus frutos elevando la eficiencia de la educaci\u00f3n superior, se cre\u00f3 un estatuto legal que (\u2026) define claramente los objetivos de nuestra ense\u00f1anza superior y regula con seriedad la vida universitaria\u201d (LP, 21-9-80). Por su parte, las performances gubernamentales cordobesas fueron promocionadas en la prensa como <em>Estudiantina \u201880, <\/em>siendo sus organizadores: la Secretar\u00eda- Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura de la provincia, la Municipalidad y la UNC. Estas entidades convocaron la participaci\u00f3n de singulares sectores de la poblaci\u00f3n (quienes deb\u00edan inscribirse en el Microcine del <em>Palacio Municipal 6 de julio<\/em>, es decir, en la sede comunal): <em>escuelas p\u00fablicas y privadas, instituciones deportivas, grupos cat\u00f3licos y conjuntos barriales <\/em>(LVI, 20-9-80). La GCC N\u00ba 4 (octubre de 1980) publicaba una rese\u00f1a sobre los eventos festivos, cuyo titulo remit\u00eda a un lema oficial: <em>Juventud. Primavera de C\u00f3rdoba<\/em>.<\/p>\n<p>En principio, cabe detenernos en algunos detalles formales de esta fiesta oficial. Adentr\u00e1ndonos en la organizaci\u00f3n temporal advertimos que los actos se desarrollaron en una jornada (el s\u00e1bado 20), comenzando por la ma\u00f1ana y prolong\u00e1ndose hasta el anochecer. Quiz\u00e1s, este desplazamiento del tradicional 21 al d\u00eda precedente puede relacionarse con los valores simb\u00f3licos asociados al fin de semana en un imaginario oficial centrado en la trilog\u00eda \u201cDios, Patria y Familia\u201d: as\u00ed, mientras el d\u00eda s\u00e1bado podr\u00eda relacionarse con connotaciones festivas, la jornada del domingo estar\u00eda reservada para el recogimiento religioso y la reuni\u00f3n parental. En cuanto a los \u00e1mbitos citadinos dispuestos para la performance, observamos sugerentes transformaciones de sitios ordinarios en espacios culturales extraordinarios, es decir, lugares acondicionados de modo teatral para realizar ceremonias pol\u00edtico-rituales (Schechner, 2000: 73-ss). Las acciones se desarrollaron en espacios p\u00fablicos abiertos: el Paseo Sobremonte, el centro hist\u00f3rico y comercial, los tapiales del ferrocarril Mitre, y principalmente, la plaza y la c\u00e9ntrica Avenida V\u00e9lez Sarsfield, en cuya intersecci\u00f3n con el Boulevard San Juan se mont\u00f3 <em>un palco para las autoridades y un escenario para<\/em> <em>la actuaci\u00f3n de conjuntos musicales juveniles<\/em>. Paralelamente, se dispuso para el d\u00eda 20-9 el <em>cierre del tr\u00e1nsito vehicular<\/em> en varias calles entre las 15 y las 20 horas; la Federaci\u00f3n de Transporte provincial, por su parte, anunci\u00f3 que el abono escolar extender\u00eda su vigencia hasta las 22 horas para <em>facilitar la concurrencia al festival de la primavera <\/em>(LVI, 20 y 21-9-80).<\/p>\n<p>Los eventos oficiales abarcaron diversas actividades que pueden interpretarse mediante el modelo schechneriano de procesi\u00f3n, una especie de peregrinaci\u00f3n que sigue una trayectoria prescripta de reuni\u00f3n, representaci\u00f3n y dispersi\u00f3n. As\u00ed, los espectadores-peregrinos se congregan en el camino, se detienen en lugares prefijados donde se realizan performances particulares y tienen como lugar de destino un palco-escenario. Los actos comenzaron por la ma\u00f1ana, en el Paseo Sobremonte y en el centro citadino con una <em>b\u00fasqueda del tesoro<\/em> sobre <em>el tema Historia y Geograf\u00eda de C\u00f3rdoba<\/em>; luego, continuaron con un <em>concurso de murales<\/em> en las paredes externas del FFCC. Desde las 17 horas, y en la Av. V\u00e9lez Sarsfield, tuvo lugar, como una de las acciones prioritarias, un <em>desfile<\/em> <em>de estudiantes, de representantes de centros vecinales y deportivos, de colectividades extranjeras, de grupos cat\u00f3licos juveniles, de minicomparsas, de autos antiguos llevando a las postulantes para reinas.<\/em> Finalmente, con la llegada del atardecer, el escenario alberg\u00f3 otras puestas en escena: recitaci\u00f3n de poemas, coronaci\u00f3n de reina y princesas, actuaci\u00f3n de <em>bandas de m\u00fasica de la Polic\u00eda de C\u00f3rdoba y del Comando del Tercer Cuerpo de Ej\u00e9rcito<\/em>. Conjuntamente, la foto que ilustra la nota period\u00edstica de la GCC y las fuentes audiovisuales del Noticiero de Canal 10 muestran im\u00e1genes del desfile estudiantil donde se advierte: en el centro de la escena, a un grupo de escolares, vestidos con uniformes o guardapolvos, que marchan ordenadamente por la v\u00eda p\u00fablica siendo escoltados por un adulto con vestimenta civil (quiz\u00e1s un docente o un padre). De este modo, el desfile adviene un espect\u00e1culo ofrecido por los l\u00edderes oficiales a una multitud que oficia de p\u00fablico; este \u00faltimo es ubicado a los costados de la escena, en columnas regladas por las l\u00edneas de la calle y custodiadas por agentes de las fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p>Un segundo elemento que nos interesa subrayar es la definici\u00f3n de los actores celebrados: el lema oficial de la <em>Estudiantina<\/em><em> \u201980 <\/em>fue<em> \u2018Juventud, primavera de C\u00f3rdoba\u2019 <\/em>(LP, 19-9-80). Dicha consigna fue acompa\u00f1ada por una singular figura: la personificaci\u00f3n de un sol radiante de est\u00e9tica naif, con grandes ojos abiertos, una marcada sonrisa y unos labios que sosten\u00edan el tallo de una flor<em>. <\/em>Esa figura se combin\u00f3 con palabras y frases que (re)presentaban a una ocupaci\u00f3n, una edad y una estaci\u00f3n anual como sin\u00f3nimos asociados con particulares sentimientos (<em>alegr\u00eda, optimismo, ganas de vivir, amor<\/em>) e im\u00e1genes visuales y auditivas (<em>colorido, brillo, risas, sones juveniles<\/em>). Paralelamente, el discurso gubernativo publicitaba una <em>fiesta juvenil<\/em> para estudiantes del nivel secundario y superior; no obstante, bajo la aparente capa de homogeneidad de los m\u00e1s de <em>6.000 j\u00f3venes<\/em> que, seg\u00fan la prensa, <em>cantaron, sonrieron y concursaron<\/em>, podemos observar una diferenciaci\u00f3n clasista subyacente. Al especificar que, adem\u00e1s de los estudiantes, <em>tambi\u00e9n estuvieron los j\u00f3venes de los barrios<\/em>, la GCC jerarquizaba la escolarizaci\u00f3n de los grupos medios y dominantes (que se localizar\u00eda en el centro geogr\u00e1fico capitalino) sobre las pr\u00e1cticas de las periferias barriales (donde habitar\u00edan los sectores populares).<\/p>\n<p>A su vez, el discurso de los diarios da cuenta de una preponderancia religiosa (<em>los grupos juveniles cat\u00f3licos<\/em>) y de la predilecci\u00f3n por un \u00fanico grupo \u00e9tnico extranjero (los alemanes) que se habr\u00eda sumado a la regi\u00f3n mediante su inmigraci\u00f3n: \u201cuna delegaci\u00f3n de Villa General Belgrano que despert\u00f3 la admiraci\u00f3n por su colorido, las luces de los trajes y la vivacidad de una colectividad integrada, para siempre, a la geograf\u00eda y a las razas de esta C\u00f3rdoba\u201d (LVI, 21-9-80). Ante estos grupos celebrados, que, en t\u00e9rminos de Butler (1993), eran los cuerpos que importaban para el r\u00e9gimen, nos preguntamos: \u00bfno fueron invitados a los actos oficiales los estudiantes pertenecientes a las minor\u00edas religiosas citadinas? Adem\u00e1s de los inmigrantes arios (sucesores de alemanes que se instalaron en la provincia especialmente en el per\u00edodo de las guerras mundiales), \u00bfdesfilaron con sus trajes t\u00edpicos otros j\u00f3venes (descendientes, nacionalizados y\/o residentes) provenientes de otros pa\u00edses y culturas?<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> Si analizamos que algunas de las actividades estaban reservadas exclusivamente para \u201cj\u00f3venes mujeres\u201d (la <em>consagraci\u00f3n de reina y princesas<\/em>), mientras que otras promocionaban la participaci\u00f3n de actores masculinos (los <em>conjuntos musicales juveniles<\/em> de la Polic\u00eda y del III Cuerpo de Ej\u00e9rcito), deducimos otro indicador de distinciones que operaba en el imaginario gubernativo. En esas competencias de <em>belleza<\/em> encontramos un inquietante ejemplo del car\u00e1cter transformacional (Cf. Schechner, 2000: 85) que pueden producir algunas performances; en este caso, la variaci\u00f3n de capital implicada en una simb\u00f3lica coronaci\u00f3n de la realeza donde \u201clas j\u00f3venes\u201d premiadas asumen la posici\u00f3n (quiz\u00e1s inconsciente) de objetos visuales, est\u00e9ticos y er\u00f3ticos<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a>. As\u00ed, junto al \u201coficial m\u00fasico\u201d (una de las variantes del <em>joven heroico<\/em>), sugieren la pareja mod\u00e9lica sostenida por la matriz heterosexual y androc\u00e9ntrica dominante: un hombre entre cuyas responsabilidades se encuentra <em>la defensa de la Patria frente a enemigos internos y externos<\/em> junto a una joven cuyas obligaciones principales se resumir\u00edan en acompa\u00f1ar y decorar esas vidas masculinas<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup><\/a>. En ese marco, cobran sentido tanto <em>las evocaciones po\u00e9ticas de Jorge Vocos Lescano y Rub\u00e9n Dar\u00edo, cuyos versos enmarcaron una sonrisa de amor<\/em> como <em>los aplausos y los piropos<\/em> que acompa\u00f1aron al desfile femenino (LVI, 21-9-80). Esas era algunas de las (re)presentaciones con las cuales esta fiesta oficial lograba reafirmar las divisiones religiosas, \u00e9tnicas y gen\u00e9ricas hegem\u00f3nicas, que se mixturaban con las clasificaciones etarias para conformar singulares \u201cjuventudes\u201d permitidas y celebradas por la dictadura. Quiz\u00e1s podamos adentrarnos en el modelo est\u00e9tico-\u00e9tico que reglaba las subjetividades \u201cjuveniles\u201d, atendiendo a la prensa de la \u00e9poca: si nos detenemos en el suplemento dominical del 21-9-80 (LVI) advertimos un discurso de \u00be de p\u00e1gina firmado por Francisco Celombe que expresa evocaciones po\u00e9ticas y pict\u00f3ricas particulares sobre la primavera, los j\u00f3venes y la mujer. All\u00ed, las palabras y las im\u00e1genes reproducidas (dos detalles de la obra renacentista, Consagraci\u00f3n de la Primavera), sugieren especiales regulaciones de apariencias y conductas: por un lado, un modelo corporal ario y un mandato moral virginal y matrimonial para \u201clas j\u00f3venes\u201d; por otro lado, la defensa de un proceso civilizatorio que refrene los supuestos <em>remolinos sangu\u00edneos<\/em> de los adolescentes.<\/p>\n<p>\u2026 La joya m\u00e1s preciosa (\u2026) Joven por siempre, fuerza renacida y luz que todo lo fertilizas (\u2026) Los adolescentes sienten tus remolinos en fugitivos y peque\u00f1\u00edsimos r\u00edos de su sangre. Los modelas serenamente para prepararlos a gozar la eternidad que es la patria desde donde vienes. La novia mira con impaciencia su dedo anular bald\u00edo a\u00fan de su redondo anillo (\u2026) S\u00ed, tu rostro es el mismo que el que te retrat\u00f3 Botticelli (\u2026) Por estas tardes de apretujada esperanza, oigo tu voz que viene acompa\u00f1ada de los sones de las campanas y nos alarga suavemente un Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima.<\/p>\n<p>Paralelamente encontramos diversas pr\u00e1cticas de estetizaci\u00f3n que irrumpieron en la <em>Estudiantina<\/em><em> \u201880<\/em>. En sentido amplio, el conjunto de actos gubernativos que celebraron el DE-DJ puede ser interpretado como una ceremonia espectacular, es decir, como acciones teatralizadas con eficacia pol\u00edtica, material y simb\u00f3lica, donde la disposici\u00f3n espacial, las actividades l\u00fadico-competitivas y los roles asignados sirvieron para demarcar los cuerpos, valores y emociones que importaban al r\u00e9gimen dictatorial. En sentido restringido, se desarrollaron tres actividades reconocidas socialmente como \u201cart\u00edsticas\u201d: recitaci\u00f3n de poes\u00eda, concierto musical y pintura mural. Estas acciones fueron caratuladas como <em>culturales<\/em> por la GCC, en la cual se publicaron dos rese\u00f1as de p\u00e1gina completa: una sobre la Estudiantina \u201980 en general y otra sobre el <em>Concurso de Murales <\/em>en particular. Este certamen habr\u00eda sido coordinado por el Museo Municipal de Bellas Artes \u201cDr. Genaro P\u00e9rez\u201d, cuyos funcionarios divulgaron los requisitos de la competencia: \u201cser estudiantes regulares de la Facultad de Arquitectura de la UNC, de la Universidad Cat\u00f3lica de C\u00f3rdoba, de la Escuela de Artes de la FFYH-UNC, de la Escuela de Bellas Artes \u2018Dr. Jos\u00e9 Figueroa Alcorta\u2019, de Artes Aplicadas \u2018Lino E. Spilimbergo\u2019 y de Cer\u00e1mica\u201d (LP, 20-9-80). La inauguraci\u00f3n oficial se habr\u00eda concretado dentro del programa de eventos del s\u00e1bado 20 de septiembre; no obstante, la entrega de distinciones implic\u00f3 otro acto gubernativo desarrollado el viernes 26 a las 18 horas en el Auditorio del <em>Palacio 6 de Julio<\/em>, el cual fue presidido por el Subsecretario de Cultura de la Municipalidad, el Dr. Carlos Bustos Arga\u00f1araz. Respecto de este funcionario, no es un dato menor se\u00f1alar que fue <em>proclamado joven sobresaliente <\/em>por la Bolsa de Comercio local en 1981.<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> Las performances en torno al DE-DJ constituyeron un tipo peculiar de pol\u00edticas culturales (in)formales y, a nivel anal\u00edtico, son un laboratorio importante para explorar pr\u00e1cticas de estetizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y de politizaci\u00f3n de la est\u00e9tica con las cuales el gobierno desplegaba su poder simb\u00f3lico sobre <em>los j\u00f3venes<\/em> construidos como<em> virtuosos <\/em>y<em> desorientados<\/em>. El camino recorrido nos permite comprender algunas facetas de esos procesos de socializaci\u00f3n e (in)visibilizaci\u00f3n que diferenciaban a las juventudes celebradas de otras permitidas o directamente prohibidas. A la vez, se conforman nuevos interrogantes que nos invitan a ampliar la investigaci\u00f3n hacia otras dimensiones: el contexto nacional, la larga duraci\u00f3n y las apropiaciones \u201cpopulares carnavalescas\u201d.<\/p>\n<p>Durante la dictadura, tanto en sus fases de apogeo como de decadencia, se efectuaron variados homenajes oficiales alrededor del 21 de septiembre. M\u00e1s all\u00e1 de las especificidades que adquirieron en las distintas coyunturas, se puede observar una constante: la asociaci\u00f3n esencialista entre una edad, una ocupaci\u00f3n y una estaci\u00f3n anual, tres palabras presentadas como sin\u00f3nimos y asociadas con particulares sentimientos, im\u00e1genes visuales-auditivas, proyectos nacionalistas y temores biologicistas. Bajo esa aparente homogeneidad, esos actos eran uno de los dispositivos que (re)produc\u00edan las jerarqu\u00edas clasistas, religiosas, raciales y gen\u00e9ricas de un r\u00e9gimen autoritario que se (auto)proclamaba <em>defensor de los verdaderos valores nacionales.<\/em> Las fiestas oficiales por el DE-DJ en C\u00f3rdoba incrementaron sus duraciones temporales y sus alcances espaciales. As\u00ed, para 1981 los actos abarcaron tres jornadas y en 1982 se desarroll\u00f3 una <em>Semana de la Juventud. Conjuntamente, los escenarios se desplazaron desde el interior de clubes y escuelas hacia una multiplicaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos (calles, centros culturales barriales, parques, cines, teatros).<\/em><\/p>\n<p>El conjunto oficial de representaciones y biopol\u00edticas \u201cjuveniles\u201d se complejiz\u00f3 en el trienio 1981-1983 con la Guerra de Malvinas y con la apertura pol\u00edtica. En esa coyuntura, se multiplicaron las demandas en torno a varias presencias-ausencias \u2013no solo- \u201cjuveniles\u201d que contribuyeron a la crisis del r\u00e9gimen: <em>desaparecidos,<\/em> excombatientes de la guerra austral, movimiento estudiantil, militantes de partidos pol\u00edticos, artistas&#8230; (Gonz\u00e1lez, 2014).\u00a0 Para 1983 la dictadura alcanzaba su desintegraci\u00f3n nacional, mientras los homenajes \u201cjuveniles\u201d de la capital mediterr\u00e1nea llegaban a su ocaso; solo se concretaron peque\u00f1as performances oficiales en el interior provincial para los <em>Abanderados y Escoltas<\/em>. Adem\u00e1s de la reorganizaci\u00f3n del movimiento estudiantil, las jornadas previas al 21 de septiembre fueron convulsionadas por otras manifestaciones que cristalizaban un rechazo social mayoritario al gobierno, como el paro nacional declarado por los gremios y los reclamos del movimiento defensor de DDHH. En ese marco, un acto porte\u00f1o del d\u00eda 21 daba cuenta de las redes de apoyos entre esos y otros sectores. La Marcha de la Resistencia convocada por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en v\u00edsperas de la sanci\u00f3n de la Ley de amnist\u00eda, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de: partidos pol\u00edticos, sindicatos, artistas -que mediante un <em>Siluetazo<\/em> representaban la presencia de una ausencia- y grupos estudiantiles que, de acuerdo a la prensa,<em> decidieron recibir \u2018la primavera manifestando por los desaparecidos\u2019.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Por <strong>Alejandra Soledad Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Doctora en Historia por la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. Becaria CONICET 2007-2012 dirigida por el Dr. Gustavo Bl\u00e1zquez. Directora del Grupo de Investigaci\u00f3n <em>Hacia una Historia Cultural del pasado reciente argentino, <\/em>con sede en el CIFFYH-UNC. Profesora en la Escuela de Historia de la FFyH.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Ilustraci\u00f3n:\u00a0Isologotipo de la Estudiantina \u201980 (Los Principios, 19-9-1980, p5). Gentileza: Alejandra Soledad Gonz\u00e1lez<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left\">Este texto retoma y ampl\u00eda la segunda parte del siguiente art\u00edculo: \u201c<a href=\"http:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/Art-Gonzalez-Libro-RENIJA.pdf\" target=\"_blank\">Fiestas oficiales por el D\u00eda del Estudiante-D\u00eda de la Juventud en la \u00faltima dictadura argentina. La <em>Estudiantina<\/em> de 1980 en C\u00f3rdoba<\/a>\u201d. En: Borobia, Raquel (Coord.). 2014: <em>Estudios sobre juventudes en Argentina III: De las construcciones discursivas sobre lo juvenil hacia los discursos de las y los j\u00f3venes<\/em>. Edit. Publifadecs. Neuqu\u00e9n. ISBN: 978-987-1549-85-6. pp, 203-227.<\/p>\n<\/blockquote>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> A lo largo de este escrito se usa tipograf\u00eda it\u00e1lica para remarcar t\u00e9rminos emergentes en las fuentes hist\u00f3ricas dictatoriales.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Otro de los factores que transforman a 1980 en una bisagra es que durante ese ciclo anual se abre gradualmente una coyuntura de crisis, donde comienza el agotamiento (Quiroga, 2004) de un r\u00e9gimen que enfrentaba: cr\u00edticas de organismos (inter)nacionales defensores de DDHH, conflictos entre sus c\u00fapulas militares y crecientes desequilibrios econ\u00f3micos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Se necesitar\u00edan investigaciones espec\u00edficas que abordaran las distintas \u00e9pocas y modalidades del DE-DJ. Los datos que relevamos en nuestro estudio de la d\u00e9cada de 1980 nos permitieron conocer algunos datos fragmentarios. En relaci\u00f3n a la celebraci\u00f3n de la llegada de la primavera encontramos antecedentes en varias culturas ancestrales (es el caso del mito de Pers\u00e9fone elaborado en Grecia durante la Antig\u00fcedad). En cuanto a la conmemoraci\u00f3n del D\u00eda del Estudiante en la fecha 21 de septiembre y su institucionalizaci\u00f3n como efem\u00e9ride en el calendario escolar argentino, existen imprecisiones sobre los hechos, actores y tiempos evocados. En diversas fuentes de los a\u00f1os \u201980 y en p\u00e1ginas de internet actuales se especifican por un lado, supuestas analog\u00edas entre la primavera y los estudiantes; por otro lado, se subrayan significaciones hist\u00f3ricas particulares: el d\u00eda 21-9-1888 se habr\u00edan repatriado los restos de Domingo Sarmiento, que hab\u00eda fallecido el d\u00eda 11 en Asunci\u00f3n, Paraguay. Posteriormente, se\u00f1alando a la figura de Sarmiento como educador y estudiante destacado, \u201cen 1902, Salvador Debenedetti (presidente del Centro de Estudiantes de la FFyL de la UBA) sugiri\u00f3 a las autoridades la celebraci\u00f3n, el 21 del 9, del D\u00eda del Estudiante. La propuesta se fue extendiendo a otros \u00e1mbitos educativos, y en la actualidad se celebra en todo el pa\u00eds\u201d. (<a href=\"http:\/\/www.educared.org.ar\/biblioteca\/calendario\/fechas\/09\/09_21.ASP\">www.educared.org.ar\/biblioteca\/calendario\/fechas\/09\/09_21.ASP<\/a>, consultado el 3-4-11). Se habr\u00eda institucionalizado como efem\u00e9ride en la escuela media por impulso del Ministro de Educaci\u00f3n de la naci\u00f3n, bajo\u00a0 la presidencia de Hip\u00f3lito Yrigoyen, el Dr. Jos\u00e9 Salinas. A su vez, la evocaci\u00f3n de la fecha 21 de septiembre como D\u00eda de la Juventud no evidencia una estipulaci\u00f3n espec\u00edfica y continua dentro del calendario argentino, m\u00e1s bien emerge impl\u00edcitamente en las costumbres por asociaci\u00f3n con las dos primeras celebraciones. Estas performances perdurar\u00e1n de forma (dis)continua en los gobiernos democr\u00e1ticos posteriores, emergiendo tambi\u00e9n en nuestro presente como efem\u00e9ride nacional. La triple evocaci\u00f3n del 21 de septiembre como conmemoraci\u00f3n de la primavera, el estudiante y la juventud, puede consultarse en el sitio web del Ministerio de Educaci\u00f3n de la naci\u00f3n: <a href=\"http:\/\/www.me.gov.ar\/efeme\/21desetiembre\/primavera\/index.html\">http:\/\/www.me.gov.ar\/efeme\/21desetiembre\/primavera\/index.html<\/a>\u00a0 (Consultado en marzo de 2016).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> En esta conceptualizaci\u00f3n estamos siguiendo las ideas desarrolladas por Bl\u00e1zquez, quien indaga a los actos escolares de las escuelas primarias cordobesas en los a\u00f1os \u201890 como instancias de \u201csocializaci\u00f3n infantil nacionalizante\u201d. En palabras del autor: \u201cVer a los actos escolares como performances implica considerar que el aprendizaje se realiza en y desde el cuerpo. \u2018Paraditos, firmes, bien derechitos, las manos a los costados\u2019, son las instrucciones indiciales que maestras y directivos dan a sus alumnos para entonar las estrofas del Himno Nacional (\u2026) Estas indicaciones modelan tanto los cuerpos infantiles como los de las maestras y los familiares trazando, gracias a su repetici\u00f3n, ciertas posiciones corporales y afectivas que funcionan como \u00edconos por medio de los cuales se interpreta el mundo cotidiano. Hechos una y otra vez, los actos escolares hacen carne la palabra\u201d (Bl\u00e1zquez, 2012: 221). Con el alerta epistemol\u00f3gico de que nuestro objeto actual son las \u201cjuventudes\u201d oficiales emergentes en los a\u00f1os \u201980, retomamos el enfoque de la socializaci\u00f3n escolar como un proceso (in)formal que mixtura desde curr\u00edculos expl\u00edcitos hasta pr\u00e1cticas rituales como las conmemoraciones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> En la problematizaci\u00f3n de los concursos femeninos, es sugerente el texto de Lobato (2005). La autora analiza la construcci\u00f3n hist\u00f3rica de los estereotipos de la mujer \u201cvirtuosa\u201d y \u201cbella\u201d en cinco eventos festivos que se producen en la Argentina del siglo XX. M\u00e1s all\u00e1 de las especificidades de cada performance, regi\u00f3n y \u00e9poca, en los casos analizados se evidencia una constante que puede hacerse extensiva para pensar a \u201cla reina de la primavera\u201d: los papeles sociales que se reconocen como leg\u00edtimos para las mujeres bellas-virtuosas son los de <em>esposa, madre y ama de casa eficiente<\/em>. Unos roles que en la \u00e9poca dictatorial tambi\u00e9n eran implantados como modelos a trav\u00e9s de los manuales escolares de Formaci\u00f3n -Moral y- C\u00edvica (Postay, 2004).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> La banda musical emerge, hasta el siglo XXI, como el \u00fanico <em>servicio<\/em> art\u00edstico observable en el organigrama castrense (<a href=\"http:\/\/www.ejercito.mil.ar\/\">www.ejercito.mil.ar<\/a>, consultado el 7-2-2011). Conjuntamente, en la Polic\u00eda de la Provincia de C\u00f3rdoba, advertimos que se reitera esa visibilidad desde el a\u00f1o 1950 (<a href=\"http:\/\/www.policiacordoba.gov.ar\/servicios_banda_musica.asp\">www.policiacordoba.gov.ar\/servicios_banda_musica.asp<\/a>, consultado el 7-2-2011).<\/p>\n<hr \/>\n<h2><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/h2>\n<p>Avellaneda, Andr\u00e9s (1986) Censura, autoritarismo y cultura en Argentina 1960\/1983. 2 Tomos. Buenos Aires: CEAL.<\/p>\n<p>Bajt\u00edn, Mijail (1989) La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. Madrid: Alianza.<\/p>\n<p>Bl\u00e1zquez, Gustavo \u00a0(2012) Los actos escolares. El discurso nacionalizante en la vida escolar. Buenos Aires: Mi\u00f1o y D\u00e1vila.<\/p>\n<p>Bourdieu, Pierre (1978) \u201cLa \u2018juventud\u2019 no es m\u00e1s que una palabra\u201d en Sociolog\u00eda y Cultura. M\u00e9xico: Grijalbo.<\/p>\n<p>Butler, Judith 2000 (1993) Cuerpos que importan. Sobre los l\u00edmites materiales y discursivos del \u201csexo\u201d. Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Chaves, Mariana (2010) J\u00f3venes, Territorios y Complicidades. Una antropolog\u00eda de la Juventud urbana. Buenos Aires: Espacio Editorial.<\/p>\n<p>Elias, Norbert (2009) Los alemanes. Buenos Aires: Nueva Trilce.<\/p>\n<p>Foucault, Michel 1987 (1976) Historia de la Sexualidad. M\u00e9xico: Siglo XXI.<\/p>\n<p>Gociol, Judith &amp; Hern\u00e1n Invernizzi (2002) Un golpe a los libros. Represi\u00f3n a la cultura durante la \u00faltima dictadura militar. Buenos Aires: Eudeba.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez, Alejandra Soledad (2012) <em>\u201c<\/em>Juventudes (in)visibilizadas en la \u00faltima dictadura. Estetizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y politizaci\u00f3n de la est\u00e9tica en performances oficiales de C\u00f3rdoba (1980-1983)\u201d. Tesis de Doctorado en Historia. FFYH-UNC. Director: Dr. Gustavo Bl\u00e1zquez. In\u00e9dita.<\/p>\n<p>________ \u201cUna fiesta oficial en la \u00faltima dictadura argentina: la Semana de la Juventud en 1982\u201d. En: Gonz\u00e1lez, A. Soledad &amp; M. Ver\u00f3nica Basile (coords.), 2014, Juventudes, pol\u00edticas culturales y pr\u00e1cticas art\u00edsticas. Fragmentos hist\u00f3ricos sobre la d\u00e9cada de 1980. C\u00f3rdoba: Alci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lobato, Mirta (ed.) (2005) Cuando las mujeres reinaban. Buenos Aires: Biblos.<\/p>\n<p>Lorenz, Federico (2006) Las guerras por Malvinas. Buenos Aires: Edhasa.<\/p>\n<p>Philp, Marta (2009) Memoria y pol\u00edtica en la historia argentina reciente: una lectura desde C\u00f3rdoba. C\u00f3rdoba: UNC.<\/p>\n<p>Postay, Viviana (2004) Los saberes para educar al soberano, 1976-1989. C\u00f3rdoba: Ferreyra.<\/p>\n<p>Quiroga, Hugo (2004) El tiempo del \u201cProceso\u201d. Rosario: Fundaci\u00f3n Ross.<\/p>\n<p>Schechner, Richard (2000) Performance. Teor\u00eda y pr\u00e1cticas interculturales. Buenos Aires: Libros del Rojas, UBA.<\/p>\n<p>SOL\u00cdS, A. Carol. 2010: \u201cDictadura, pol\u00edtica y sociedad en la construcci\u00f3n de una <em>C\u00f3rdoba aterrorizada<\/em>\u201d. En: Roitenburd, Silvia &amp; Juan Abratte (comp.): <em>Historia de la educaci\u00f3n argentina: del proyecto sarmientino a los imaginarios reformistas contempor\u00e1neos<\/em>. Edit. Brujas. C\u00f3rdoba<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. La hip\u00f3tesis principal que gu\u00eda esta investigaci\u00f3n sostiene que las biopol\u00edticas (Foucault, 1976) \u201cjuveniles\u201d desplegadas por la \u00faltima dictadura se sustentaban en una mentalidad autoritaria, en un imaginario b\u00e9lico y en un modelo civilizatorio militarista (Cf. Quiroga, 2004; Lorenz, 2006; Sol\u00eds, 2010; El\u00edas, 2009). Desde esa matriz ideol\u00f3gica, la poblaci\u00f3n \u201cjoven\u201d fue dividida, a &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/juventuda-primavera-cordoba-dictadura\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[3],"class_list":["post-41","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-por-alejandra-soledad-gonzalez","nodate","item-wrap"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2016\/03\/juventud.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/especial-24marzo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}