{"id":237,"date":"2026-09-24T17:12:23","date_gmt":"2026-09-24T20:12:23","guid":{"rendered":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/?p=237"},"modified":"2026-09-25T12:51:47","modified_gmt":"2026-09-25T15:51:47","slug":"discurso-oscar-moreschi-escuela-de-artes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/discurso-oscar-moreschi-escuela-de-artes\/","title":{"rendered":"El discurso de Oscar Moreschi en la presentaci\u00f3n de \u00abEscuela de Artes\u00bb"},"content":{"rendered":"\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide ffyh80-hero is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\r\n<p class=\"ffyh80-kicker\">Presentaci\u00f3n del libro \u00abEscuela de Artes\u00bb \u00b7 4 de septiembre de 2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h1 class=\"wp-block-heading ffyh80-hero-title\">El discurso de Oscar Moreschi en la presentaci\u00f3n de \u00abEscuela de Artes\u00bb<\/h1>\r\n\r\n\r\n\r\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity ffyh80-rule\"\/>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"ffyh80-lead\">Oscar Moreschi fue secretario de la Escuela de Artes de la UNC entre 1964 y 2010. En la presentaci\u00f3n de su libro <em>Escuela de Artes. Universidad Nacional de C\u00f3rdoba<\/em>, el 4 de septiembre de 2026 en el Auditorio del CePIA, ley\u00f3 estas palabras. Las publicamos ac\u00e1 de la manera m\u00e1s fiel posible a como las escribi\u00f3, junto con las palabras con las que se hab\u00eda despedido de la Escuela al jubilarse, en 2010, que tambi\u00e9n comparti\u00f3 ese d\u00eda.<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<h2 class=\"wp-block-heading ffyh80-h2\">El video que proyect\u00f3 en la presentaci\u00f3n<\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Moreschi tambi\u00e9n comparti\u00f3 este video durante la presentaci\u00f3n del libro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"ffyh80-video\"><iframe src=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/102NIx_SkgLAUIXW4_ePQRGqKoO3zHh-d\/preview\" style=\"width:100%;aspect-ratio:16\/9;border:0;\" allow=\"autoplay\" loading=\"lazy\" title=\"Video proyectado en la presentaci\u00f3n del libro Escuela de Artes de Oscar Moreschi\"><\/iframe><\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<p>Agradezco la presencia de todos ustedes y el esfuerzo de quienes organizan el acto. Especialmente el esfuerzo de algunas personas por descubrir cosas y rehacer el pasado. Santiago Sein, que abri\u00f3 una serie de latas y descubri\u00f3 im\u00e1genes, y Eugenia Monti que, en la Biblioteca, tom\u00f3 una serie de libros enormes y descubri\u00f3 y digitaliz\u00f3 palabras. <strong>Im\u00e1genes y palabras<\/strong>, puesto que de eso se compone una memoria: la memoria de esta casa, dirigida por una joven que vivi\u00f3 en ella desde muy ni\u00f1a y hoy la dirige como Facultad: Alicia C\u00e1ceres.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Debo aclarar que este es un momento muy especial. Las celebraciones son varias. Est\u00e1 el libro, pero adem\u00e1s el libro no existir\u00eda si no se cumplieran varios aniversarios: el 25 de septiembre de 1946 se cre\u00f3 la Facultad de Filosof\u00eda; el 3 de diciembre de 1948 se cre\u00f3 la Escuela de Artes, y el 12 de noviembre de 2011 se la convirti\u00f3 en Facultad. Parece que todas las creaciones universitarias se dan sobre los finales de a\u00f1o.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Con esos datos, hoy podemos celebrar 80 a\u00f1os de la Facultad de Filosof\u00eda y 68 de Artes, pero solo 15 de Facultad de Artes. Esto \u00faltimo, por disposiciones arbitrarias y autoritarias: el 7 de febrero de 1975, con la Misi\u00f3n Ivanisevich y el rector interventor Mario V\u00edctor Menso, la Escuela pas\u00f3 a depender e integrar la Facultad de Filosof\u00eda, hasta el 12 de noviembre de 2011, en que se independiz\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esto nos hace decir que durante 36 a\u00f1os fuimos una sola instituci\u00f3n. Convivimos desde 1975 hasta 2011, 36 a\u00f1os durante los cuales ocurrieron 21 cambios presidenciales: Levingston, Lanusse, C\u00e1mpora, Lastiri, Per\u00f3n, Isabel, Videla, Viola, Liendo, Lacoste, Galtieri, Saint Jean, Bignone, Alfons\u00edn (30 de octubre de 1983), Menem, Puerta, Rodr\u00edguez Sa\u00e1, Cama\u00f1o, Duhalde, Kirchner y Cristina, en su primer mandato. A algunos admir\u00e9 y a otros odi\u00e9.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hubo 18 rectores distintos: Gavier, Nores Mart\u00ednez, Edgar Ferreyra, Menso, Clari\u00e1 Olmedo, Quintana Ferreyra, Povi\u00f1a, Luque Colombres, Morra, Piantoni, R\u00e9bora, Delich, Staricco, Juri, Pardina, Horacio Gonz\u00e1lez, hasta Carolina Scotto. A algunos admir\u00e9 y de otros, mejor no hablar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Y hubo 16 decanos: desde Raquel Ferrario, Felauto, el mayor Romero, Luque Colombres, Povi\u00f1a, Segretti, Montenegro, Manzur, Burnich\u00f3n, Rubio, Faas, Ana Alderete, Carolina Scotto, Liliana Aguiar, hasta Gloria Edelstein. A algunos admir\u00e9 y de otros\u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hubo 16 directores: de 1961 a 1972, el arquitecto Ra\u00fal Bulgheroni; de 1972 al 13\/3\/1973, Ornella Balestreri; del 14\/3\/1973 al 8\/6\/1973, C\u00e9sar Miranda; del 8\/6\/1973 al 24\/11\/1974, Federico Baz\u00e1n, por asamblea; del 7\/1\/1975 al 21\/2\/1975, Mario Perini, secretario acad\u00e9mico a cargo; del 22\/2\/1975 al 20\/5\/1975, Horacio Su\u00e1rez, interventor; del 17\/6\/1975 al 23\/12\/1975, H\u00e9ctor Bianchi, interventor; del 16\/6\/1976 al 3\/8\/1976, C\u00e9sar Franchisena, interventor; del 4\/8\/1976 al 1\/12\/1976, Selva Gallegos, interventora; del 1\/12\/1976 al 1\/11\/1984, Dante Medina, interventor y normalizador; del 3\/12\/1984 al 3\/5\/1989, Tito Miravet, normalizador, dos per\u00edodos; del 1\/6\/1989 al 9\/10\/1992, Nora Zaga, dos per\u00edodos; del 10\/10\/1992 al 19\/10\/1994, Antonio Fern\u00e1ndez; del 10\/10\/1994 al 10\/10\/2004, Gabriel Gutnisky, cuatro per\u00edodos; de 2004 a 2008, Arturo Borio, dos per\u00edodos; de 2008 a 2010, Ana Yukelson, y decana desde el 12 de noviembre de 2011 por la conversi\u00f3n en Facultad de Artes.<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<h2 class=\"wp-block-heading ffyh80-h2\">Una vida en la Universidad<\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Estoy aqu\u00ed porque me sent\u00ed con la obligaci\u00f3n de recordar todo mi pasado por la Escuela de Artes, hoy Facultad. Me pareci\u00f3 necesario compartir una serie de vivencias, algunas de las cuales est\u00e1n en mi libro y otras que, as\u00ed como las viv\u00ed yo, calculo que de alguna manera todos ustedes las han tenido o est\u00e1n teniendo en esta Universidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. \u00a1Qu\u00e9 universo especial encierran esas palabras! C\u00f3mo llegamos a ella. \u00bfQu\u00e9 esperanzas y expectativas ten\u00edamos? \u00bfQu\u00e9 esper\u00e1bamos vivir, y cu\u00e1nto verdaderamente ocurri\u00f3 en su interior?<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Mi padre me trajo a estudiar Abogac\u00eda en 1959. Llegamos en tren a la estaci\u00f3n; cuando salimos a cenar fuimos a un lugar con varias mesas y ni\u00f1as j\u00f3venes: cada comensal terminaba de comer, pagaba y sal\u00eda con una se\u00f1orita que \u00e9l se\u00f1alaba. Mi padre, al advertirlo, me dijo seriamente: \u00abCreo que nos hemos equivocado de lugar\u00bb. M\u00e1s tarde, cuando entramos a la Bedel\u00eda de la Facultad, entonces en Trejo 242, observ\u00e9 que las se\u00f1oras encargadas del Despacho de Alumnos, detr\u00e1s de unas ventanillas con gruesas rejas, no nos recib\u00edan con demasiada simpat\u00eda. All\u00ed se me ocurri\u00f3 pensar, pero no lo dije, que tambi\u00e9n nos hab\u00edamos equivocado de lugar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pero m\u00e1s tarde, al compartir comedores con otros j\u00f3venes como yo, con peruanos, catamarque\u00f1os y otros provincianos; al viajar en \u00f3mnibus al comedor de Jos\u00e9 Miranda con la conducci\u00f3n del chofer al que hab\u00edan bautizado Yuri Gagarin; al asistir a clases en aulas enormes con docentes muy serios, comprar apuntes de venta por kilo y compartir ideas con compa\u00f1eros nuevos en el Centro de Estudiantes, y trabajar en el Cine Club 1918 de la FUC con Marcelo Pasternac y Pedro Berend, se me fueron cambiando las ideas y los atractivos, y comprend\u00ed que esa gran casa de Trejo se iba a convertir, casi, en mi nuevo hogar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>A cierta edad uno se siente impulsado a recordar lo vivido en ella y siente la necesidad de compartir con todos las vivencias que desarroll\u00f3 a lo largo de un tiempo. Uno se pone a revisar lo vivido, y lo primero que surge no son solo las obligaciones cumplidas o los lugares ocupados, sino, en especial, las relaciones con las personas que pasaron a nuestro lado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Personas con las que uno comenz\u00f3 a compartir ideas y proyectos que seducen, y que uno no puede dejar de mencionar porque siempre est\u00e1n presentes en la memoria de los afectos compartidos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En esta Universidad, \u00abtemplo del saber\u00bb, me integr\u00e9 a una serie de actividades creando nuevas relaciones. Primero fui alumno de Abogac\u00eda. Luego, alumno de la Escuelita Provincial de Cine en el Teatro Rivera Indarte. Despu\u00e9s, integrante del Cine Club 1918 de la FUC y operador ad honorem, junto a Pedro Berend, en proyecciones de pel\u00edculas en la Facultad de Arquitectura. En 1961, siendo alumno de una escuelita de cine en el cuarto piso del Rivera Indarte, por el cambio de gobierno nos quedamos sin escuela y comenzamos la aventura del Cine Club Sombras; luego de un premio del canadiense Norman McLaren por un film experimental, \u00abM\u00e1s de la mitad\u00bb, nada menos que sobre el hambre, a fines de 1964 nos invitaron a la UNC para un proyecto medio alocado de un arquitecto transgresor, Ra\u00fal Bulgheroni, a quien se le ocurri\u00f3 agregar a la Escuelita de Artes \u2014solo de Pl\u00e1stica y M\u00fasica\u2014 las disciplinas de Cine y Teatro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Ingres\u00e9 al presupuesto universitario en una suplencia del Despacho de Alumnos en 1964, en una Escuela dirigida por el arquitecto Bulgheroni, que la estaba transformando desde 1961. Para \u00e9l todo era provisorio y prestado, y se hab\u00eda empe\u00f1ado en convertirla en una realidad audaz y compleja.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Su secretaria, Alicia Mart\u00ednez Gavier, era prestada por la Facultad de Odontolog\u00eda. Al poco andar, reclamada por su Facultad, debi\u00f3 volver, y pas\u00e9 a ser secretario docente junto a una secretaria administrativa, Matilde Pesara, tambi\u00e9n prestada por la Direcci\u00f3n General de Administraci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Fui as\u00ed secretario de la Escuela de Artes y, m\u00e1s tarde, con los cambios de los golpes civiles y militares, secretario fuera y dentro de la Facultad de Filosof\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Paralelamente, en 1969, con Pepe Bellotti, Gonzalo Quinteros y Mar\u00eda Elena Pipa, fui conductor de programas en Canal 10, con \u00abFabulario\u00bb y \u00abTeorema\u00bb, hasta que, en 1972, las amenazas de grupos intolerantes de la derecha nacional volvieron peligroso trabajar en un medio de comunicaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Luego vinieron las purgas y, en 1976, la cesaci\u00f3n forzada en la UNC de todos los comprometidos con el cambio, por ser \u00abposibles perturbadores\u00bb, al inicio de la dictadura de Videla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De all\u00ed pas\u00e9 a trabajar con la empresa P\u00e1ez Bellotti L\u00f3pez en cine documental y publicitario, y en 1977 don Aguirre, gerente de Dicor Canal 8, me permiti\u00f3 ser jefe de programaci\u00f3n; y all\u00ed vivimos la guerra de Malvinas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Luego lleg\u00f3 la democracia con Alfons\u00edn y nuestro reintegro a la UNC; esta vez, por falta de cargos en Artes, pas\u00e9 a la Facultad de Medicina, en el Hospital de Cl\u00ednicas, en el \u00e1rea econ\u00f3mica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Ocho meses estuve en esa Facultad, donde me correspondi\u00f3 hacer la licitaci\u00f3n para crear las mamparas del interior del hospital, y luego me reintegr\u00e9 a Artes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Este reintegro me permiti\u00f3 concursar por un cargo de profesor titular de la materia Educaci\u00f3n con Medios Audiovisuales, en la Escuela de Artes, que todav\u00eda era dependiente de Filosof\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Paralelamente, por concurso, fui encargado del Departamento de Medios Audiovisuales en el Colegio Manuel Belgrano, bajo la direcci\u00f3n de Liliana Zapiola.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cargo que deb\u00ed dejar para incorporarme, por propuesta de asambleas, entre 1996 y 1997, como secretario de Coordinaci\u00f3n en la normalizaci\u00f3n de Filosof\u00eda, a cargo de \u00c1ngel Manzur, en la Facultad de Filosof\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Finalmente, con Mar\u00eda Burnich\u00f3n como decana, regres\u00e9 a Artes como secretario y como docente, por concurso, de \u00abEducaci\u00f3n con Medios Audiovisuales\u00bb en Cine, y particip\u00e9, junto a Gabriel Gutnisky, director, y un hermoso grupo interdepartamental, en las gestiones previas para convertir la Escuela en Facultad, hasta mi jubilaci\u00f3n en 2010.<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<h2 class=\"wp-block-heading ffyh80-h2\">Curiosidades<\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En esta enorme instituci\u00f3n que es la UNC viv\u00ed curiosidades. Por ejemplo: en Abogac\u00eda, en 1960, fui alumno del doctor Ernesto Gavier en Derecho Penal I; pero luego, en 1975\/76, me toc\u00f3 estar bajo su \u00f3rbita por ser rector interventor de la UNC. Ah\u00ed debimos someternos a sus exigencias, con permanentes informes de nuestras actividades, para sobrevivir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Otra curiosidad similar, pero al rev\u00e9s: en Abogac\u00eda, siendo alumno en 1962 de Derecho Civil III (Contratos) con el doctor Piantoni, casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s, ya en democracia, en 1983, debimos estar bajo su \u00f3rbita al ser rector normalizador de la UNC, para ser reintegrados a la Universidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Durante todos esos a\u00f1os \u2014desde 1986, con el normalizador de Filosof\u00eda Rub\u00e9n Manzur; luego los decanatos de Mar\u00eda Burnich\u00f3n en 1988, H\u00e9ctor Rubio en 1990, Horacio Faas en 1992, Ana Alderete en 1996, Carolina Scotto en 1999, Liliana Aguiar en 2005 y Gloria Edelstein en 2008\u2014 trabajando en la Escuela, con una historia densa, so\u00f1\u00e9 con la idea de escribir unas memorias que me recordaran todo esto. Esa oportunidad se me ofreci\u00f3 el d\u00eda de mi jubilaci\u00f3n. La idea era que no solo deb\u00eda contar todas mis aventuras, sino, en especial, recordar a todos a quienes acompa\u00f1\u00e9 y me acompa\u00f1aron. Y estas fueron mis palabras el d\u00eda de mi jubilaci\u00f3n:<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<h2 class=\"wp-block-heading ffyh80-h2\">Libros que acompa\u00f1an esta historia<\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Debo adem\u00e1s recordar otras obras inspiradas, como esta, en la vida universitaria, y que de alguna manera aportan al conocimiento del desarrollo de esta Escuela-Facultad:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><em>Facultades de la UNC de 1854 a 2011<\/em>, de Carolina Scotto, junto con <em>Saberes, procesos pol\u00edticos e institucionales de 1854-2011<\/em>, de autores varios (2011)<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Arte, modernizaci\u00f3n y guerra fr\u00eda<\/em> (2009), de Mar\u00eda Cristina Roca, dedicado a las Bienales de Arte de los a\u00f1os 60<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Procesos curriculares en la UNC: el caso de la Escuela de Artes<\/em> (2011), de Celia Salit<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Estratos del tiempo, 1909-1989<\/em>, sobre la construcci\u00f3n de la Ciudad Universitaria, de Juan Sebasti\u00e1n Malecki<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Pol\u00edtica, Universidad y medios<\/em> (2002), sobre Radio Universidad y Canal 10, de Silvia Romano, Gabriela Olivera, Mar\u00eda Cristina Boixad\u00f3s y Sonia Banegas<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Libre Teatro Libre, 1969-1975<\/em> (2015), de Silvia Villegas<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Teatro, pol\u00edtica y Universidad<\/em> y <em>El nuevo teatro cordob\u00e9s: TEUC, La Chispa, LTL, 1969-1976<\/em>, de Adriana Musitano y Nora Zaga<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Teatro. El placer de la creatividad<\/em> (2022), de Myrna Brand\u00e1n<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><em>Una vida en el arte<\/em> (2023), de Silvia Germ\u00e1n<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Los varios libros de dramas y aventuras de Roberto Videla<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide ffyh80-hero is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\r\n<p class=\"ffyh80-kicker\">Acto para jubilados de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades \u00b7 14 de diciembre de 2010<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h2 class=\"wp-block-heading ffyh80-hero-title\">Mis palabras de despedida de la Escuela de Artes<\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity ffyh80-rule\"\/>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-group alignwide has-global-padding is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-ed92f1a2 wp-block-group-is-layout-constrained\">\r\n<p>El 14 de diciembre de 2010 la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades realiz\u00f3 el acto de lectura, por la decana Gloria Edelstein, de la Memoria Anual y de despedida de los jubilados. Ese d\u00eda me jubilaba, recib\u00eda una medalla en una ceremonia, y a partir de all\u00ed ya no me hac\u00eda falta seguir levant\u00e1ndome temprano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tom\u00e9 el micr\u00f3fono, a\u00fan conectado, y alcanc\u00e9 a decir, levantando la voz: \u00abPor favor, ati\u00e9ndanme un minuto, soy Oscar Moreschi, secretario de la Escuela de Artes que, luego de 44 a\u00f1os, hoy se jubila, y desea despedirse de todos ustedes en este acto\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pude ver que varias personas me reconoc\u00edan, se deten\u00edan y me miraban con cierta sorpresa, y all\u00ed comenc\u00e9 a hablar, temiendo que no se detuvieran en su huida hacia las mesas, y dije m\u00e1s o menos lo siguiente:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00abEn primer lugar deseo agradecer la medalla que me acaban de dar por tantos a\u00f1os dedicados a la Escuela de Artes; pero yo quer\u00eda expresar mi despedida con estas palabras.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Como he dicho en otras oportunidades, la Escuela naci\u00f3 en 1948, y yo la conoc\u00ed en 1964, cuando ella apenas ten\u00eda 16 a\u00f1os y yo 22.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Como todos saben, uno advierte una parte de la instituci\u00f3n en la que est\u00e1, y luego debe aceptar todo lo dem\u00e1s. Hay una figura de la ret\u00f3rica que se llama \u00absin\u00e9cdoque\u00bb, que explica todo: nos seduce una parte, un edificio, un bosque circundante, los acordes de un instrumento musical, el color de la madera de sus puertas, y luego\u2026 debemos acostumbrarnos a comprender, integrar y vivir con todo lo dem\u00e1s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Comenc\u00e9 como auxiliar del Despacho de Alumnos, tomando afecto a las fichas individuales de los alumnos, cartulinas que eran personas, en las que deb\u00eda cargar manualmente notas de ex\u00e1menes y promoci\u00f3n, para mantenerlos vivos y actualizados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Luego, ya en funciones como secretario, tambi\u00e9n me sedujeron los repetidos sonidos desafinados de los violines de los ni\u00f1os alumnos del m\u00e9todo Suzuki, que ensayaban al lado de mi despacho. Al rato ve\u00eda pasar a los mininos de tres a cinco a\u00f1os, en fila detr\u00e1s de la profesora que hab\u00eda introducido el m\u00e9todo en la Argentina, do\u00f1a Dolores Oliva de Bergman. Ella misma los llevaba hacia la cantina de do\u00f1a Cata, esposa del mayordomo don C\u00f3rdoba, a tomar la leche, como ella mandaba.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Luego me encari\u00f1\u00e9 tambi\u00e9n con la necesidad permanente de actualizar los tableros de todas las llaves de la casa. Comenc\u00e9 a cumplir esa actividad por los requerimientos y pedidos de ayuda de su encargado, Emilio Albornoz, porque siempre aparec\u00edan problemas con cerraduras nuevas y llaves extraviadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tambi\u00e9n me enamoraron otras cosas m\u00e1s et\u00e9reas, que ven\u00edan de mi mirada sobre los personajes que poblaban aquellos espacios. Y eso, creo, eran mis proyecciones, los deseos m\u00edos nunca satisfechos. Me cautivaban las cosas que todos los d\u00edas iba conociendo, aquellas versiones sobre actividades que se cumpl\u00edan en las aulas y en los talleres y que yo, por mi encierro en el despacho de secretario, no pod\u00eda presenciar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>All\u00ed surg\u00edan mis deseos y reclamos imaginarios de participar directamente, puesto que hab\u00eda sucesos y actividades de los que yo participaba solo a trav\u00e9s de los papeles de oficina, o de los que me enteraba por tr\u00e1mites escritos, pero no pod\u00eda vivirlos como los viv\u00edan sus protagonistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Y entonces pensaba\u2026 en c\u00f3mo me hubiera gustado estar, y ser presencia activa, para escuchar las historias de terror y de aparecidos que contaba el profesor de Pintura Pedro Pont Verg\u00e9s en sus clases, en uno de los talleres del tenebroso Pabell\u00f3n Las Brujas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>C\u00f3mo me hubiera gustado estar sentado al lado del piano Steinway con el que el profesor Dante Medina interpretaba jazz de Nueva Orleans, en alg\u00fan descanso de sus clases en la Sala de Actos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Estar en la butaca de al lado del piano de la jefa del Departamento de M\u00fasica, Ornella Balestreri de Devoto, cuando en los actos escolares interpretaba a Debussy.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tener la memoria del mayordomo don Agapito Ra\u00fal C\u00f3rdoba, para diferenciar las llaves de los grandes manojos que, con solo tocarlas, pod\u00eda distinguir entre los llaveros de las dos escuelas, ya que era mayordomo con cargos en la escuela universitaria y en la provincial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tener la habilidad de Manuel Pesara, del Despacho de Alumnos, para identificar, con h\u00e1biles deducciones, los domicilios de los alumnos que hab\u00edan extraviado sus documentos en funciones del Cine Club Universitario, cuando trat\u00e1bamos de devolverlos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>C\u00f3mo me hubiera gustado dirigir el Coro Universitario como C\u00e9sar Ferreyra, que presentaba cada canci\u00f3n hablando campechanamente, con las manos en los bolsillos y movi\u00e9ndose como un pose\u00eddo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Acompa\u00f1ar a la otra directora del Coro Universitario, Norma Basso, que con su figura seductora sal\u00eda de un acto protocolar \u2014como una colaci\u00f3n de grados\u2014 y se iba a cantar a los barrios con las agrupaciones del canto popular.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Haber estado presente, espiando en el Rectorado, cuando, despu\u00e9s del golpe del 55, el profesor Mario Perini fue injustamente cesanteado por haber compuesto una cantata a Evita.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>C\u00f3mo me hubiera gustado sacudirme y tararear, con gritos de entusiasmo en los ensayos, junto a las interpretaciones de los m\u00fasicos de la Orquesta de C\u00e1mara de la Escuela, tal como hac\u00eda su director alem\u00e1n, don Sigfrido Prager, para darles entusiasmo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Volver a vivir las reuniones en Direcci\u00f3n, donde Mar\u00eda Escudero arrebataba el tel\u00e9fono que estaba sonando y, para no interrumpir las discusiones, atend\u00eda diciendo: \u00abBuenos d\u00edas, Zool\u00f3gico C\u00f3rdoba, \u00bfqu\u00e9 desea? Disculpe, equivocado\u00bb, ante la sorpresa de los presentes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Escribir a m\u00e1quina en la Olivetti con la velocidad con que lo hac\u00eda el profesor de M\u00fasica y luego jefe de Departamento, Arnaldo Ghione, pasando una mano sobre la otra, oprimiendo teclas como los eximios pianistas, y levantando delicadamente la mano derecha al marcar un punto y aparte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Jugar con pelotitas de ping-pong en los encordados de los pianos de cola de la Sala de Actos, como lo hac\u00edan Virgilio Tosco, Pedro Echarte, Oscar Baz\u00e1n, Horacio Vaggione y C\u00e9sar Franchisena, en sus inspiradas obras de m\u00fasica experimental.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pintar como el \u00abTutuca\u00bb Monteiro o Azucena Guardia, o dibujar como Ra\u00fal Pecker, construir grabados como C\u00e9sar Miranda, o tejer artesan\u00edas como Diana Triay.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Compartir las tortas dulces con las que siempre llegaba la jefa de M\u00fasica, Carmen Aguilar, para celebrar en la Direcci\u00f3n alg\u00fan cumplea\u00f1os que solo ella recordaba.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Observar y reconocer r\u00e1pidamente el impulso inmediato de la secretaria Silvia Scaraf\u00eda, que, luego de leer un expediente, pod\u00eda asumir y proponer superar tr\u00e1mites complejos con una sonrisa propia, sobradora.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Llevarme a Francia una semillita del omb\u00fa de Ciencias Econ\u00f3micas, como hizo Jean Vilar cuando vino, como presidente, a nuestro Primer Festival de Teatro, en el 69.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Revivir las apasionantes jornadas de evaluaciones colectivas de profesores y alumnos juntos, en el Taller Total de Cine, con Pierre Vigier, Gerard Guillemot, Rudy Wratny, Juan Oliva en el Aula 6, y con el Negro Godoy, Luis Leiva, Eddie MacLean y otros compa\u00f1eros desaparecidos que hoy casi tendr\u00edan mi edad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hacer fotograf\u00eda de cine como el profesor santafesino Pucho Courtal\u00f3n, desglosar una producci\u00f3n como Patricio Coll, o fumar y admirar los sutiles encantos de las profesoras en verano, como el viejo Juan Oliva.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hablar con la seguridad y la seducci\u00f3n m\u00e1s apasionante, como hizo el actor chileno-argentino Lautaro Mur\u00faa cuando inaugur\u00f3 nuestro Cine Club Universitario en el 65.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Revivir las exclamaciones de entusiasmo de nuestro Grupo Piloto de Cine cuando Sim\u00f3n Bahnos consegu\u00eda un estreno para el Cine Club, o el grado de sorpresa cuando Eduardo Bocio le explicaba al director del coro, don C\u00e9sar Ferreyra, de qu\u00e9 manera \u00edbamos a necesitar que se formara el coro para hacer una panor\u00e1mica circular en nuestra pel\u00edcula \u00abEl hacer de la Escuela de Artes de la UNC\u00bb, de Artes B.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Mantener la serenidad, en la Direcci\u00f3n de la Escuela, en las disputas m\u00e1s odiosas de profesores, alumnos o miembros del consejo, como lo hac\u00eda Nora Zaga.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La minuciosa descripci\u00f3n que la decana Liliana Aguiar hac\u00eda de los problemas administrativos de la Facultad por solucionar, y que expon\u00eda puntillosamente en las reuniones, ante los expectantes jefes de despacho que anhelaban saber si pod\u00edan ser elogiados o criticados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El fervor y la calidez que puso Ana Mohaded cuando comenzamos a indagar, en el fichero de alumnos, qui\u00e9nes deb\u00edan considerarse desaparecidos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La paciencia y el fervor por enhebrar en las notas las estad\u00edsticas m\u00e1s complejas, pedidas por otro director, el arquitecto Gabriel Gutnisky, para redactar el proyecto de Facultad; o la sangre fr\u00eda de Ana Yukelson para pasar de directora de Escuela a decana de Facultad, con todo el desaf\u00edo que eso implicaba.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pero, contando con esas sensibles relaciones humanas de trabajo y afectos, debimos atravesar una historia. La historia que, paralelamente, se desarroll\u00f3 en el pa\u00eds y que afect\u00f3 al \u00abtemplo del saber\u00bb: una historia que nos envolvi\u00f3 en sucesos que nos conmovieron.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Eso es lo que trat\u00e9 de desarrollar en el libro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Como ven, he pasado todo este tiempo, 44 a\u00f1os, y pueden preguntarse c\u00f3mo he vivido todas esas aventuras, con tantos hallazgos e insatisfacciones, pecando de envidia, mirando las virtudes creativas de los dem\u00e1s\u2026 pero \u00a1c\u00f3mo volver\u00eda a repetirlos, corrigiendo solo poquitas cosas!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><strong>Esta fue mi Escuela, y este fui yo. La Facultad es otra cosa: all\u00e1 ella<\/strong>\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u2014<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><em>Pod\u00e9s ver los detalles del evento en la <a href=\"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/actividad\/presentacion-del-libro-escuela-de-artes-de-oscar-moreschi\/\">p\u00e1gina de la actividad<\/a>.<\/em><\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n del libro \u00abEscuela de Artes\u00bb \u00b7 4 de septiembre de 2026 El discurso de Oscar Moreschi en la presentaci\u00f3n de \u00abEscuela de Artes\u00bb Oscar Moreschi fue secretario de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":58,"featured_media":247,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"entrada-notitle","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-237","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-novedades"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-content\/uploads\/sites\/54\/2026\/09\/moreschi1.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/users\/58"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237\/revisions\/249"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/media\/247"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/los80\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}