{"id":23,"date":"2010-07-13T19:25:27","date_gmt":"2010-07-13T19:25:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/?p=23"},"modified":"2010-07-13T19:25:27","modified_gmt":"2010-07-13T19:25:27","slug":"asociaciones-catolicas-para-obreros-cordoba-1930-1940","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/asociaciones-catolicas-para-obreros-cordoba-1930-1940\/","title":{"rendered":"Asociaciones cat\u00f3licas para obreros: C\u00f3rdoba 1930 &#8211; 1940"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Mar\u00eda Beatriz Burgos<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p><!--more-->El presente es un avance de mi investigaci\u00f3n para la obtenci\u00f3n de la Licenciatura en Historia, el t\u00edtulo del trabajo es \u201cAsociaciones cat\u00f3licas para obreros: C\u00f3rdoba 1930 &#8211; 1940\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo de este trabajo es la reconstrucci\u00f3n del proyecto emprendido por la Iglesia  Cat\u00f3lica para abordar la cuesti\u00f3n obrera en C\u00f3rdoba durante la d\u00e9cada de 1930. Este abordaje se considerar\u00e1 desde la perspectiva del asociacionismo obrero cat\u00f3lico promovido por la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica y los laicos.<\/p>\n<p>A este fin decid\u00ed trabajar con tres asociaciones cat\u00f3licas de obreros durante el per\u00edodo 1930 \u2013 1940 en la ciudad de C\u00f3rdoba: Artesanos de San Jos\u00e9 o Josefinos, C\u00edrculo Cat\u00f3lico de Obreros (CCO) y Asociaci\u00f3n Obrera de la Sagrada Familia (AOSF). He reconstruido \u00a0su historia, organizaci\u00f3n y funcionamiento interno, las pr\u00e1cticas y los v\u00ednculos establecidos entre los dirigentes y socios. Otro de los aspectos a los que prest\u00e9 atenci\u00f3n y en el que a\u00fan me encuentro trabajando es la conformaci\u00f3n del imaginario pol\u00edtico que estas asociaciones contribuyeron a desarrollar entre los trabajadores.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el objeto de estudio parto de la hip\u00f3tesis que las asociaciones cat\u00f3licas de obreros contribuyeron a la conformaci\u00f3n de un imaginario conservador en tanto su objetivo era incorporar a los trabajadores a un proyecto fundado sobre los principios pol\u00edticos y doctrinarios del catolicismo. Las pr\u00e1cticas y actividades desarrolladas buscaban incorporar a los trabajadores en el proyecto de \u201cnaci\u00f3n cat\u00f3lica\u201d<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> impulsado en la d\u00e9cada del \u201830. Otra de las premisas con las que trabajo es que la dirigencia de las asociaciones estaba conformada por un n\u00famero reducido de integrantes de la \u00e9lite cordobesa que conformaban redes amicales y parentales. Finalmente, postulo que la pr\u00e1ctica asociacionista y los v\u00ednculos establecidos entre la dirigencia y sus socios obreros conllevaron a una naturalizaci\u00f3n de la visi\u00f3n cat\u00f3lica del orden social.<\/p>\n<p>La importante influencia del catolicismo en la cultura pol\u00edtica de C\u00f3rdoba ya ha sido demostrada por diversos trabajos que se han elaborado en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Con respecto a la cuesti\u00f3n del asociacionismo, se han realizado importantes estudios a nivel nacional<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>, pero en C\u00f3rdoba es a\u00fan un \u00e1mbito poco explorado aunque en los \u00faltimos a\u00f1os se han producido importantes avances.<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> Sin embargo, la cuesti\u00f3n de los trabajadores y sobre todo aquellos nucleados en asociaciones cat\u00f3licas ha sido abordada por investigaciones que corresponden a per\u00edodos diferentes al propuesto para este trabajo<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>, con excepci\u00f3n de la investigaci\u00f3n de Jessica Blanco sobre la Juventud Obrera Cat\u00f3lica (JOC). <a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Resulta oportuno aclarar que en la d\u00e9cada de 1930 el n\u00famero de obreros industriales constitu\u00eda en C\u00f3rdoba una franja escasa de la poblaci\u00f3n. A pesar de los intentos industrializadores de algunos empresarios entre 1909 y 1913, <a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> la industria no lleg\u00f3 a ser una rama importante en la econom\u00eda local.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que al usar el t\u00e9rmino obrero, para referirme a los miembros de las asociaciones, lo hago con una categor\u00eda m\u00e1s amplia en mente, la de \u201csectores populares\u201d<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a> que entiende la constituci\u00f3n de los sujetos sin centrarse exclusivamente en su vida laboral. Los sectores populares no se circunscriben a la clase obrera porque una clase no puede derivarse directamente de la estructura productiva, sino que implica un conjunto de pr\u00e1cticas y representaciones que hacen a la identidad de los actores en relaci\u00f3n con otras identidades. Los sujetos sociales se constituyen tanto en el plano de las situaciones reales o materiales como en el de la cultura porque ambos son dimensiones de una misma realidad. Cultura entendida como \u201cel conjunto amplio de representaciones simb\u00f3licas, valores, actitudes, opiniones, habitualmente fragmentarias o heterog\u00e9neas, incoherentes quiz\u00e1 y junto con ellos los procesos sociales de su producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y consumo\u201d. <a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Este trabajo nace del inter\u00e9s por analizar la pol\u00edtica desde una perspectiva amplia y en ese sentido, el an\u00e1lisis del asociacionismo es un modo de acercarme a esa problem\u00e1tica considerando no solo a la \u00e9lite sino a las personas an\u00f3nimas. Con respecto al abordaje de los socios rasos, podemos conocer a los sectores populares a trav\u00e9s de las acciones que la \u00e9lite desarrolla para moldear, adecuar, conducir y dominar a dichos sectores<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>. La \u00e9lite organiza la sociedad y adjudica roles a los sujetos, la adecuaci\u00f3n del sujeto al papel que debe desempe\u00f1ar requiere instrumentos coactivos y educativos. Considero que las asociaciones objeto de estudio cumplieron en cierta manera ese rol, recurriendo a pr\u00e1cticas que se basaban m\u00e1s en el entretenimiento, el mutualismo y la sociabilidad que en la coerci\u00f3n<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>. Finalmente, tambi\u00e9n podemos conocer a los sectores populares a trav\u00e9s de los mensajes que se construyen para el sector, ya que todo mensaje y acci\u00f3n incluye al otro porque espera ser aceptado y reconocido por \u00e9ste. <a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Como marco de an\u00e1lisis he acudido al concepto de \u201cesfera p\u00fablica\u201d desarrollado por J\u00fcrgen\u00a0 Habermas.<a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a> En este caso, tomo la noci\u00f3n de espacio p\u00fablico como un \u00e1mbito amplio en el cual los individuos de diferentes sectores act\u00faan para construir el consenso en detrimento del conflicto y sigo los comentarios que Geoff Eley <a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a> realiza al planteo habermasiano. Seg\u00fan este autor, la utilidad de usar el concepto de esfera p\u00fablica como marco de trabajo, reside en que nos aleja del concepto estrecho que solo ve la pol\u00edtica en los poderes del estado o las contiendas electorales y nos obliga a buscarla en espacios sociales diferentes. As\u00ed, para Eley, el t\u00e9rmino esfera p\u00fablica es un excelente punto de partida para repensar qu\u00e9 es la pol\u00edtica, en d\u00f3nde tiene lugar y c\u00f3mo puede funcionar como un espacio disponible para la gente com\u00fan y no solo para los profesionales de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Al avanzar con la investigaci\u00f3n se hizo cada m\u00e1s evidente la relevancia de conocer la vida asociativa cat\u00f3lica como una manera de conocer la estrategia eclesi\u00e1stica para el abordaje de la cuesti\u00f3n social. Las actividades realizadas por laicos eran observadas constantemente por la Curia que alent\u00f3 el desarrollo del laicado y su participaci\u00f3n activa en la comunidad. Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, una de las formas que encontr\u00f3 la Iglesia para expandir su influencia en la sociedad fue mediante la incorporaci\u00f3n de los laicos en las tareas de difusi\u00f3n y defensa de los intereses institucionales. El segundo Congreso de Cat\u00f3licos Argentinos, realizado en 1907, fue uno de los acontecimientos colectivos m\u00e1s importantes organizados por el laicado y puso en evidencia la preocupaci\u00f3n que despertaban los conflictos obreros.<a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a> Con respecto a la necesidad de ponerles nombre y rostro a estos laicos, hasta ahora no he podido acceder a una cantidad considerable de datos sobre los socios obreros de las asociaciones. Sin embargo, si he podido recopilar informaci\u00f3n sobre los miembros de la elite que integraban las comisiones directivas. Con estos datos pretendo realizar un estudio prosopogr\u00e1fico que espero pueda a su vez contribuir al conocimiento general de ese colectivo amplio pero a veces difuso denominado \u00e9lite cordobesa.<\/p>\n<p>El per\u00edodo de la investigaci\u00f3n se sit\u00faa entre 1930 y 1940. De acuerdo con Loris Zanatta en la d\u00e9cada de 1930 se profundiz\u00f3 la reversi\u00f3n del debilitamiento que la Iglesia Cat\u00f3lica hab\u00eda experimentado desde las \u00faltimas d\u00e9cadas\u00a0 del siglo XIX como contrapartida al desarrollo y fortalecimiento del liberalismo desde la constituci\u00f3n del Estado en 1880 y paralelamente madur\u00f3 una crisis pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica que condujo al cuestionamiento mismo de la identidad nacional. <a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a> Esta crisis abri\u00f3 las puertas para que la  Iglesia, en alianza con el Ej\u00e9rcito, encarara una ofensiva cat\u00f3lica con el fin de recristianizar la sociedad\u00a0 e iniciar la construcci\u00f3n de un nuevo proyecto de pa\u00eds: la \u201cnaci\u00f3n cat\u00f3lica\u201d. En este sentido, seg\u00fan Zanatta, Argentina experiment\u00f3 un proceso de clericalizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica y la Iglesia asumi\u00f3 funciones pol\u00edticas de primer plano. <a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>En C\u00f3rdoba no se puede hablar exactamente de una recristianizaci\u00f3n de la sociedad al estilo que Zanatta plantea para Buenos Aires.<strong> <\/strong>An\u00e1lisis hist\u00f3ricos recientes muestran que en C\u00f3rdoba el debilitamiento eclesi\u00e1stico fue relativo<a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>. En esta provincia la modernidad fue desarrollada y vivida con caracter\u00edsticas particulares debido al fuerte poder que tuvo la Iglesia desde la colonia, con una gran injerencia en la vida p\u00fablica y privada de las personas y en el Estado. El arraigado clericalismo y los valores imperantes son los que llevaron a Pablo Vagliente a introducir el t\u00e9rmino \u201cmodernidad cat\u00f3lica\u201d y que Jessica Blanco reformul\u00f3 como \u201cmodernidad conservadora\u201d para referirse a la realidad cordobesa.<a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a> En la C\u00f3rdoba de los a\u00f1os \u201930 se imprimi\u00f3 un nuevo sentido a una cristianizaci\u00f3n de larga trayectoria, con cambios en la manera de vivir la religi\u00f3n y en las formas de acci\u00f3n sociales. <a href=\"#_ftn20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>A su vez, la d\u00e9cada de 1930 es un punto de inflexi\u00f3n en la historia pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds, la crisis del modelo agro exportador planteaba un futuro incierto con un recrudecimiento de la problem\u00e1tica social. Ante este panorama considero relevante conocer parte del accionar de la Iglesia en C\u00f3rdoba. Eleg\u00ed un per\u00edodo de diez a\u00f1os porque pretendo hacer una reconstrucci\u00f3n a corto y mediano plazo teniendo en cuenta las fluctuaciones experimentadas por estas asociaciones.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al trabajo realizado hasta el momento, una de las primeras actividades fue familiarizarme con la bibliograf\u00eda relativa al tema y las fuentes. La lectura y el an\u00e1lisis de la bibliograf\u00eda consultada resultaron de gran importancia para la delimitaci\u00f3n del objeto de estudio y la elaboraci\u00f3n del proyecto. Las lecturas abordadas refieren principalmente a la  Iglesia cat\u00f3lica, los C\u00edrculos Cat\u00f3licos de Obreros de C\u00f3rdoba, Rosario y Buenos Aires y bibliograf\u00eda referida a la historia social y pol\u00edtica en el per\u00edodo a nivel nacional y local. Tambi\u00e9n trabaj\u00e9 con autores cuyas obras sirvieron para la elaboraci\u00f3n del marco conceptual y proporcionaron las categor\u00edas anal\u00edticas que guiaron el trabajo con las fuentes.<\/p>\n<p>Para la reconstrucci\u00f3n de la historia y las pr\u00e1cticas de estas asociaciones acud\u00ed a las notas aparecidas en los diarios de la \u00e9poca, la bibliograf\u00eda ya existente y publicaciones elaboradas por las mismas asociaciones. En los casos en que result\u00f3 posible recurr\u00ed tambi\u00e9n a las actas de asambleas ordinarias generales y de sesiones ordinarias de cada organismo. Los diarios y los documentos procedentes de las asociaciones resultaron indispensables para elaborar las representaciones pol\u00edticas que la jerarqu\u00eda ten\u00eda sobre las asociaciones cat\u00f3licas de obreros y sobre todo las que quer\u00edan transmitir a sus socios.<\/p>\n<p>El diario <em>Los Principios<\/em> result\u00f3 fundamental para realizar una reconstrucci\u00f3n general de la d\u00e9cada en estudio y de la historia de las asociaciones. Al avanzar con la lectura del mismo se hizo evidente que no solo se trataba de una fuente sino que tambi\u00e9n cumpl\u00eda un rol protag\u00f3nico como actor. <em>Los Principios<\/em> no solo brinda informaci\u00f3n sobre las entidades obreras sino que tambi\u00e9n era un portavoz de las mismas al transmitir y hacer propios los discursos e intereses de las asociaciones.<\/p>\n<p>Una de las pocas fuentes \u00e9ditas trabajadas es el \u201cManual de la Asociaci\u00f3n Obrera de la Sagrada Familia\u201d, redactado por el Padre Sebasti\u00e1n Raggi S.J, fundador de la entidad. Esta obra fue escrita con motivo de las bodas de plata de la instituci\u00f3n en el a\u00f1o 1946 y condensa la historia de la asociaci\u00f3n, conferencias pronunciadas en las reuniones mensuales, los estatutos de la entidad y el reglamento del colegio dependiente de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un elemento muy valioso lo constituyen las actas de sesiones ordinarias. En el caso del CCO cuento con las correspondientes a los a\u00f1os 1939 y 1940, este material me ha permitido reconstruir la vida diaria de la asociaci\u00f3n, sus actividades, preocupaciones y la relaci\u00f3n que manten\u00eda con otros sectores sociales. A esto se suma, la memoria redactada al concluir la primera presidencia de Emilio S\u00e1nchez (1926-1928), documento que si bien no corresponde exactamente al per\u00edodo en estudio me permiti\u00f3 delinear cu\u00e1l era la situaci\u00f3n del C\u00edrculo al comienzo de la d\u00e9cada. Tambi\u00e9n trabaj\u00e9 con las memorias elevadas a la Junta de Gobierno de los C\u00edrculos correspondientes a los per\u00edodos 1938-1939 y 1939-1940, y los res\u00famenes de ejercicios de los per\u00edodos 1934-1935, 1936-1937 y 1937 \u2013 1938.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a los Josefinos, cabe distinguir que adem\u00e1s de trabajar con las fuentes correspondientes a la Asociaci\u00f3n de Artesanos de San Jos\u00e9, tambi\u00e9n analizar\u00e9 las referidas a la Comisi\u00f3n Protectora de Artesanos de San Jos\u00e9. Esta \u00faltima era una entidad creada en 1904 conformada exclusivamente por socios protectores. Comienzan con la iniciativa de la construcci\u00f3n de casas para los artesanos y bajo su tutela se encontraban los miembros de la  Congregaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes y San Jos\u00e9, de Artesanos y Se\u00f1oras con sede en la  Iglesia de la  Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. La enorme gravitaci\u00f3n que la Comisi\u00f3n Protectora ten\u00eda en las actividades y decisiones de los Josefinos hace que resulte dif\u00edcil entenderlas\u00a0 por separado.<\/p>\n<p>Cuento con las actas de sesiones ordinarias de la  Comisi\u00f3n Protectora para todo el per\u00edodo en estudio. De la Asociaci\u00f3n de Artesanos he podido acceder a las actas de sesiones ordinarias de los a\u00f1os 1939 y 1940. He accedido adem\u00e1s a recortes parciales de otras fuentes relevantes como: el listado de alumnos de la escuela nocturna para obreros, el libro de caja, los registros de la biblioteca; y diferentes documentos que fueron elaborados hacia 1946, \u00faltimo a\u00f1o en que funcion\u00f3 la instituci\u00f3n, como listados de socios e inventario de bienes.<\/p>\n<p>En el caso del C\u00edrculo Cat\u00f3lico de Obreros, de la Comisi\u00f3n  Protectora de los Artesanos de San Jos\u00e9 y de los Artesanos de San Jos\u00e9, acced\u00ed a las Actas de asambleas generales correspondientes a todo el per\u00edodo de estudio para las dos primeras y para los a\u00f1os 1939 y 1940 en el caso de la tercera. Este material me inform\u00f3 principalmente sobre los procesos de participaci\u00f3n y elecci\u00f3n de autoridades lo cual permite inferir el grado de participaci\u00f3n y el poder de decisi\u00f3n que ten\u00edan los distintos miembros de esta asociaci\u00f3n. A su vez, me brind\u00f3 importantes datos sobre la composici\u00f3n de las comisiones directivas y miembros de la elite involucrados en este proyecto.<\/p>\n<p>En ocasi\u00f3n del Cincuentenario de la fundaci\u00f3n de los C\u00edrculos de Obreros a nivel nacional, la Junta de Gobierno public\u00f3 un libro que narra brevemente la historia de la organizaci\u00f3n y los fines para los que fue creada. A su vez, brinda un panorama general sobre la cantidad de C\u00edrculos existentes en el pa\u00eds y la cantidad de asociados. Esta informaci\u00f3n me dio una idea sobre cu\u00e1l era el funcionamiento a nivel pa\u00eds, los intereses generales de la instituci\u00f3n y su relaci\u00f3n con los intereses locales, y las semejanzas o diferencias que el C\u00edrculo de C\u00f3rdoba puede haber tenido con los existentes en otras ciudades.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de las fuentes se mencionan a los miembros de las asociaciones, sobre todo a los dirigentes. Estos datos ser\u00e1n utilizados para el an\u00e1lisis prosopogr\u00e1fico que se pretende realizar. En algunos casos la informaci\u00f3n sobre estos miembros de la elite se podr\u00e1 completar con biograf\u00edas ya existentes.<\/p>\n<p>Los avances realizados hasta el momento en la investigaci\u00f3n fueron plasmados en tres ponencias. En ellas me concentr\u00e9 en reconstruir la historia de cada asociaci\u00f3n, los fines para los que fue creada y sus pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>En C\u00f3rdoba el C\u00edrculo de Obreros se cre\u00f3 en 1897 y tuvo un desarrollo con altibajos pero permanente. En la capital provincial hab\u00eda dos C\u00edrculos, uno ubicado en la zona c\u00e9ntrica fundado el 5 de mayo de 1897 y otro en Pueblo San Vicente creado el 25 de diciembre de 1903. Tambi\u00e9n hab\u00eda C\u00edrculos en distintas localidades del interior. En la d\u00e9cada de 1930 incorporaron la palabra cat\u00f3lico a su nombre y pasan entonces a llamarse C\u00edrculos Cat\u00f3licos de Obreros (CCO).<\/p>\n<p>La principal preocupaci\u00f3n de los C\u00edrculos era, seg\u00fan afirmaban, sustraer a los obreros de los peligros que entra\u00f1aban las ideolog\u00edas de izquierda y encauzarlos a trav\u00e9s de diversas actividades: entretenimiento, educaci\u00f3n, mutualismo y por supuesto ense\u00f1anza de los valores morales y religiosos. <a href=\"#_ftn21\">[21]<\/a><\/p>\n<p>Los socios se divid\u00edan en honorarios, por su cooperaci\u00f3n moral (se refiere a la contribuci\u00f3n que prestaban intelectuales, legisladores y funcionarios que apoyaban las ideas y proyectos de la entidad); protectores, en funci\u00f3n de su contribuci\u00f3n pecuniaria, y activos, para lo cual se requer\u00eda haber cumplido la edad de 14 a\u00f1os y no pasar de los 60, ejercer alguna profesi\u00f3n o industria honesta, no padecer de enfermedades cr\u00f3nicas, no estar afiliado a ninguna sociedad anticat\u00f3lica y observar buena conducta y costumbres morales. <a href=\"#_ftn22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>Para conocer la historia de la AOSF hay que ubicarse en el barrio Ingl\u00e9s, actual barrio Pueyrred\u00f3n de la ciudad de C\u00f3rdoba. All\u00ed se encontraban la casa y el Colegio Apost\u00f3lico de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y muy pr\u00f3ximos a ellos los talleres del ferrocarril. Fue la cercan\u00eda de la importante masa obrera de los talleres lo que seg\u00fan el padre Sebasti\u00e1n Raggi inspir\u00f3, en 1921, la creaci\u00f3n de la asociaci\u00f3n. En el art\u00edculo 1\u00ba de los estatutos se estableci\u00f3 que la finalidad de la instituci\u00f3n ser\u00eda fomentar la cultura, moralidad y bienestar de la clase obrera. La entidad se desarroll\u00f3 en relaci\u00f3n con el espacio geogr\u00e1fico en que estaba asentada y en torno a los padres jesuitas, fundamentalmente la figura del mencionado padre Raggi. <strong> <\/strong><\/p>\n<p>La autoridad m\u00e1xima era la Junta Directiva y la organizaci\u00f3n se daba en grupos denominados decurias. Es decir grupos de 10 \u00f3 20 socios, organizados en funci\u00f3n de la vecindad, profesi\u00f3n y las relaciones mutuas que funcionaban bajo la jefatura de un jefe o decuri\u00f3n.<\/p>\n<p>Para poder ingresar como socio efectivo los requisitos eran: contar con quince a\u00f1os de edad, estar domiciliado en C\u00f3rdoba o poder asistir f\u00e1cilmente a las principales actividades de la AOSF, no pertenecer a sociedades \u201cdisidentes\u201d o de car\u00e1cter socialista, exhibir buena conducta y notoria honradez. Era preciso ser presentado por un jefe o por dos socios que\u00a0 pudieran informar de la conducta del postulante.<\/p>\n<p>En 1877 el jesuita Cayetano Carlucci fund\u00f3 la \u201cAsociaci\u00f3n de Obreros Cat\u00f3licos\u201d que, al momento de su creaci\u00f3n, habr\u00eda reunido 400 trabajadores. Esta agrupaci\u00f3n ten\u00eda en sus inicios un objetivo esencialmente doctrinario y moral con algunas funciones caritativas. <a href=\"#_ftn23\">[23]<\/a> Pero lo que cabe destacar es que ya enfocaba su acci\u00f3n a un sector social definido. Por trabajar bajo la advocaci\u00f3n de San Jos\u00e9 ser\u00e1n luego conocidos como \u201cArtesanos de San Jos\u00e9\u201d o \u201cJosefinos\u201d.<\/p>\n<p>Cabe aclarar que cuando hablamos de los socios siempre nos referimos a hombres. La presencia de las mujeres en las asociaciones se limitaba a la colaboraci\u00f3n que brindaban desde las comisiones de damas o a las actividades de esparcimiento que inclu\u00edan a las familias de los asociados. <a href=\"#_ftn24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>Los datos sobre la cantidad de asociados provienen de documentos elaborados por las mismas asociaciones y <em>Los Principios<\/em>. En el caso de la AOSF las fuentes indican que a principios de la d\u00e9cada contaba con unos mil socios<a href=\"#_ftn25\">[25]<\/a>. De acuerdo con los ejercicios que el C\u00edrculo presentaba anualmente a la Junta de Gobierno el n\u00famero de socios (activos y protectores) oscilaba entre los 200 y 220<a href=\"#_ftn26\">[26]<\/a>. Finalmente, de acuerdo a <em>Los Principios<\/em>, a principios de la d\u00e9cada los Josefinos contaba con unos mil asociados.<a href=\"#_ftn27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>En todas las asociaciones encontramos pr\u00e1cticas comunes aunque con algunos matices. Una cuesti\u00f3n a la que todas adjudicaban especial importancia era brindar espacios de sociabilidad controlada. Las tres entidades realizaban una reuni\u00f3n mensual para socios y si bien no se ha podido constatar su regularidad, el trabajo con fuentes permite confirmar que se efectuaron de manera peri\u00f3dica y sostenida en el tiempo. Esta reuni\u00f3n sol\u00eda consistir en la asistencia a misa seguida de un desayuno durante el cual el director espiritual o un invitado pronunciaban alg\u00fan discurso o conferencia. En ocasiones estos eventos eran amenizados con sorteos de premios para los asociados. Estas reuniones no eran solo un espacio de sociabilidad sino tambi\u00e9n una instancia de adoctrinamiento.<\/p>\n<p>Con cierta frecuencia se organizaba actividades a las que los asociados pod\u00edan acudir acompa\u00f1ados de sus familias. Un ejemplo eran las fiestas de navidad, reyes y picnics anuales. Generalmente con fines recaudatorios se organizaban veladas que inclu\u00edan representaciones dram\u00e1ticas y m\u00fasica, a las que no solo acud\u00edan asociados y familias sino el p\u00fablico en general mediante el pago de una entrada. Todas las asociaciones participaban de manera activa en las festividades del calendario religioso y en las actividades organizadas desde el arzobispado. Adem\u00e1s, contaban con sus propias actividades espirituales, fundamentalmente retiros.<\/p>\n<p>El local social constitu\u00eda un espacio de sociabilidad por excelencia, construido generalmente con grandes esfuerzos econ\u00f3micos y cr\u00e9ditos que resultaron onerosos para las instituciones, permanec\u00eda abierto a los socios como un lugar de esparcimiento. En general contaba con salas para practicar billar, ajedrez, truco y cancha de bochas entre otros entretenimientos. La funci\u00f3n social se complementaba con la formaci\u00f3n de Cuadros dram\u00e1ticos y <em>Schola Cantorum<\/em> (coro) de las asociaciones que interven\u00edan en la mayor\u00eda de los festivales y que tambi\u00e9n ofrec\u00edan funciones con el objetivo de recaudar fondos.<\/p>\n<p>Todas las asociaciones brindaban distintos servicios mutuales a sus asociados como asistencia m\u00e9dica y jur\u00eddica, seguro por enfermedad y desempleo, pante\u00f3n social y bolsa de trabajo, entre otros. Estos servicios eran prestados a los socios que tuvieran las cuotas al d\u00eda y presentaran su carnet o cartilla m\u00e9dica. En los tres casos analizados encontramos frecuentes referencias a las dificultades que representaban garantizar los servicios de salud (atenci\u00f3n profesional y medicamentos). Son frecuentes las alusiones a socios que presentaban cartillas m\u00e9dicas vencidas, intercambio de cartillas o usos indebidos del servicio (como solicitar visitas m\u00e9dicas a domicilio en casos que no correspond\u00edan). La cobertura de los medicamentos tambi\u00e9n era motivo de discusi\u00f3n por los costos que representaba. Es as\u00ed que a lo largo de la d\u00e9cada las comisiones directivas de las asociaciones discutieron diferentes alternativas de reglamentos para el uso de los servicios mutuales y solicitaron consejo de profesionales. Creemos que estas dificultades son una consecuencia de asociaciones que no manejaban grandes sumas de dinero, depend\u00edan de la colaboraci\u00f3n de profesionales que donaran sus servicios o los brindaran a un precio reducido y carec\u00edan de una aut\u00e9ntica estructura administrativa para organizar estos servicios. Por otro lado, desde la perspectiva de los socios obreros, es posible preguntarse si la precariedad de los servicios de salud provistos por el estado<a href=\"#_ftn28\">[28]<\/a> no los habr\u00e1 inducido a usar, en ocasiones, de manera abusiva, los servicios m\u00e9dicos brindados por la entidad.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n educativa fue asumida de manera diferente por cada entidad. En el caso de la AOSF, la escuela para los hijos de los socios se convirti\u00f3 en uno de los ejes de su trabajo y pr\u00e1cticamente desde el principio se la organiz\u00f3 con la idea de que cumpliera los requisitos para ser autorizada por el Consejo de Educaci\u00f3n. La instituci\u00f3n destin\u00f3 una parte considerable de sus ingresos a la construcci\u00f3n de un edificio propio y los sueldos de los maestros.<\/p>\n<p>El CCO contaba con una escuela propia que impart\u00eda algunos grados del primario pero que no estaba reconocida por el Consejo de Educaci\u00f3n y funcionaba en la sede social. De acuerdo a los datos relevados, a lo largo de la d\u00e9cada no habr\u00eda superado los 60 alumnos por a\u00f1o y una sola maestra dictaba todos los cursos. En 1937 se funda la escuela de m\u00fasica a la que asist\u00edan ni\u00f1os y j\u00f3venes. En un principio era gratuita y partir de 1940 se instituye una cuota mensual.<\/p>\n<p>Los Josefinos tambi\u00e9n tuvieron una escuela que inclu\u00eda los primeros grados del primario, un curso de dactilograf\u00eda y otro de comercio. Fundada en 1930 fue cerrada al extinguirse la asociaci\u00f3n en 1946.<\/p>\n<p>Las tres asociaciones contaban con bibliotecas propias en las que abundaban los libros religiosos y los de materias pr\u00e1cticas como plomer\u00eda o electricidad. A su vez, en algunas ocasiones se dictaron cursos para los asociados sobre temas como dibujo lineal. El tipo de material de lectura y los cursos ten\u00edan una fuerte impronta pr\u00e1ctica y apuntaban a la capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica de los asociados.<\/p>\n<p>De acuerdo a estas experiencias, es posible inferir que para el CCO y los Artesanos la educaci\u00f3n representaba un complemento de sus tareas. La puesta en marcha de una escuela requer\u00eda de una organizaci\u00f3n, estructura y fondos que ambas entidades dedicaron a otras actividades. Por el contrario, para la AOSF, la educaci\u00f3n fue un tema primordial que insumi\u00f3 grandes esfuerzos.<\/p>\n<p>Los valores defendidos por las tres asociaciones son semejantes, el lema Dios, Patria y Hogar es com\u00fan a todas, as\u00ed como la preocupaci\u00f3n por encauzar a los obreros para alejarlos de \u201cinfluencias perniciosas\u201d.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n de los enemigos tambi\u00e9n es com\u00fan a las tres asociaciones. Encontramos referencias tanto en los fines de la asociaci\u00f3n como en diferentes discursos. En ocasiones los vemos definidos de manera concreta y en otros casos de forma difusa, las menciones m\u00e1s frecuentes son al liberalismo, el comunismo, el laicismo, el socialismo, las \u201cideas extranjerizantes\u201d, el ate\u00edsmo o \u201cimpiedad\u201d y los reformistas universitarios. En menor medida encontramos alusiones a la masoner\u00eda y el juda\u00edsmo. De manera frecuente son englobados en una categor\u00eda m\u00e1s amplia definida como ideas disidentes o disolventes.<\/p>\n<p>A lo largo de la d\u00e9cada estudiada todas las asociaciones organizaron actividades y elaboraron discursos de rechazo a estos enemigos. Un hecho significativo lo constituy\u00f3 la apropiaci\u00f3n de la fiesta del 1\u00ba de mayo. Particularmente el CCO re signific\u00f3 esta fecha y una de las primeras medidas fue hacer confluir los festejos con los organizados para el aniversario de la  <em>Rerum Novarum<\/em>, el 15 de mayo. De esta manera se enfatizaban ideas como armon\u00eda de clases y caridad cristiana y se descalificaban todas aquellas propuestas de corte socialista o comunista. Resulta significativo el elogio a la armon\u00eda entre capital y trabajo y el rescate a los modelos de tipo corporativo para la organizaci\u00f3n de los trabajadores. Las otras asociaciones para obreros cat\u00f3licos presentes en la ciudad tambi\u00e9n eran invitadas a participar de estos actos. Con el avance de la d\u00e9cada la organizaci\u00f3n del festejo pas\u00f3 a ser encabezada por el Secretariado Econ\u00f3mico Social de la  Acci\u00f3n Cat\u00f3lica pero el CCO no perdi\u00f3 su rol protag\u00f3nico.<\/p>\n<p>El fuerte rechazo al laicismo era compartido por las diferentes entidades estudiadas. Tanto la AOSF como el CCO organizaron distintos tipos de actos de repudio a los diferentes proyectos de educaci\u00f3n laica que se trataron durante el per\u00edodo. A su vez, una de las m\u00e1s importantes actividades desarrolladas por el CCO en 1934 fue una conferencia para protestar \u201ccontra el monopolio de la educaci\u00f3n laica por el estado\u201d en ocasi\u00f3n del 40\u00ba aniversario de la Ley 1420 de educaci\u00f3n com\u00fan. El evento convoc\u00f3 a notables figuras del catolicismo cordob\u00e9s y tuvo como invitados de honor a los descendientes de los representantes cat\u00f3licos que en 1884 se hab\u00edan opuesto a la sanci\u00f3n de la ley.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva de la presencia en los medios, la organizaci\u00f3n de actos masivos y la presentaci\u00f3n de reclamos es posible afirmar que el C\u00edrculo era la asociaci\u00f3n m\u00e1s activa. Las otras dos entidades se plegaban a las acciones propuestas desde la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica y colaboraban en las que planificaba el CCO, pero no es frecuente verlas encabezando eventos que incluyeran a otros sectores sociales o incluso otras asociaciones para obreros. Si se las puede ver organizando actividades exclusivas para sus asociados. Por el contrario, el CCO se mostraba m\u00e1s activo en este sentido, adem\u00e1s, de las acciones ya mencionadas, en 1939 organiz\u00f3 una campa\u00f1a contra el alza de los precios de los art\u00edculos de primera necesidad, y fue uno de los propulsores del movimiento de apoyo a Nimio De Anqu\u00edn, l\u00edder del partido fascista de C\u00f3rdoba que fue suspendido de su cargo en el Colegio Monserrat a ra\u00edz de un discurso en el que calificaba de her\u00e9tica a la democracia.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los medios de comunicaci\u00f3n masiva, como ya se mencion\u00f3, todas las asociaciones encontraban espacio en <em>Los Principios<\/em> no solo para anunciar sus actividades o reflejar sus logros sino tambi\u00e9n para publicar solicitadas o convocar a luchar por alg\u00fan tema en particular. Adem\u00e1s, a partir de 1936, a iniciativa del CCO se comienza a transmitir por radio LV3 el cuarto de hora del Evangelio, un espacio dominical en el que sacerdotes invitados comentaban las lecturas religiosas del d\u00eda. En julio de 1937 adem\u00e1s, el C\u00edrculo comenz\u00f3 a editar el peri\u00f3dico quincenal Justicia Social que contaba entre sus colaboradores a reconocidos intelectuales cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>De acuerdo al relevamiento realizado hasta ahora se puede se\u00f1alar que a pesar de las dificultades econ\u00f3micas que atravesaban y las referencias a la escasez de socios, las tres asociaciones estudiadas se mostraban vitales y activas.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de la cantidad de socios que ten\u00edan no eran instituciones masivas, particularmente el CCO, pero si eran creadoras de opini\u00f3n p\u00fablica. Tanto es as\u00ed que los actos que organizaban para el p\u00fablico general sol\u00edan tener una importante convocatoria. A su vez, trabajaron activamente por instalar ciertas cuestiones e ideas en los debates sociales como las relativas a la vivienda obrera, la educaci\u00f3n religiosa y el control de precios. El reconocimiento a la importancia de los medios de comunicaci\u00f3n implic\u00f3 la incorporaci\u00f3n de repertorios de acci\u00f3n novedosos y a su vez multiplic\u00f3 el poder de las entidades para imponer temas en la agenda social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En cuanto al trabajo con los asociados, aunque con algunos altibajos, las asociaciones siempre se preocuparon por mantener la calidad de los servicios prestados, particularmente los mutuales. Posiblemente estos servicios hayan constituido un importante atractivo para la retenci\u00f3n y captaci\u00f3n de socios, en el caso de los Josefinos y el CCO incluso m\u00e1s que los de educaci\u00f3n primaria. La importancia que tuvo la escuela para la AOSF puede deberse entre otros factores a que a diferencia de las otras asociaciones (que funcionaban en la zona c\u00e9ntrica de la ciudad) esta se desarrollaba en un barrio m\u00e1s apartado con pocos establecimientos educativos.<\/p>\n<p>Finalmente, la importancia adjudicada a la sociabilidad se hace evidente en el inter\u00e9s por respetar la periodicidad de las reuniones mensuales y las actividades sociales. Con respecto al tipo de actividades encontramos novedades con las d\u00e9cadas anteriores como la incorporaci\u00f3n de los picnics familiares y los juegos de mesa. La inclusi\u00f3n de estas actividades debe haber respondido a la necesidad de adaptarse a los tiempos para atraer a los asociados.<\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Adscripta en el Centro de Investigaciones de la  Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades (CIFFyH) \u2013 UNC.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> ZANATTA, Loris, Del <em>Estado liberal a la Naci\u00f3n Cat\u00f3lica. Iglesia y Ej\u00e9rcito en los or\u00edgenes del peronismo<\/em> <em>(1930 \u2013 1946),<\/em> Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2005 (1996)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> DI STEFANO, R., S\u00c1BATO, H., ROMERO, L., MORENO, J., <em>De las cofrad\u00edas a las organizaciones de la sociedad civil.\u00a0 Historia de la iniciativa asociativa en Argentina.\u00a0 1776-1990<\/em>, Gadis, Buenos Aires, 2002.;\u00a0 GONZ\u00c1LEZ BERNALDO DE QUIR\u00d3S, Pilar, <em>Civilidad y pol\u00edtica en los or\u00edgenes de la  Naci\u00f3n Argentina. Las sociabilidades en Buenos Aires, 1829 \u2013 1862<\/em>, FCE, Bs. As., 1999; SABATO, Hilda, <em>La pol\u00edtica en las calles<\/em>, Sudamericana, Bs. As., 1998<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> BLANCO, Jessica, <em>Modernidad Conservadora y Cultura pol\u00edtica. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Argentina (1931 \u2013 1941) op. cit.<\/em>; BOIXAD\u00d3S, Cristina, Vivienda y moral. La acci\u00f3n de la  Comisi\u00f3n Protectora de los Artesanos de San Jos\u00e9. 1900 \u2013 1930\u201d en VIDAL, Gardenia, VAGLIENTE, Pablo, (Comps,) <em>Por la Se\u00f1al de la Cruz. Estudios sobre Iglesia Cat\u00f3lica y sociedad en C\u00f3rdoba, S XVII- XX<\/em>, Ferreyra Editor, C\u00f3rdoba, 2002; LOPEZ, Mar\u00eda Victoria, <em>Los comienzos del Ateneo de C\u00f3rdoba<\/em>, ponencia presentada en VII Jornadas de la Escuela de Historia FFyH \u2013 UNC, en CD, 5 y 6 de junio del 2008; VAGLIENTE, Pablo, \u201cEl asociativismo religioso en C\u00f3rdoba: del modelo cofradial al de acci\u00f3n social (1850 \u2013 1880)\u201d, en VIDAL, Gardenia, VAGLIENTE, Pablo, <em>op. cit<\/em>.; VAGLIENTE, Pablo, \u201cAsociativismo cat\u00f3lico inmigrante: el caso de la Sociedad  Cat\u00f3lica Popular Italiana de Socorros Mutuos de C\u00f3rdoba en la primera mitad de la d\u00e9cada del veinte\u201d, en VIDAL, Gardenia (comp.) <em>La  Pol\u00edtica<\/em><em> y la gente. Estudios sobre modernidad y espacio p\u00fablico. C\u00f3rdoba 1880 \u2013 1960<\/em>, Ferreyra Editor, C\u00f3rdoba, 2007; VIDAL, Gardenia, \u201cEl C\u00edrculo de Obreros de C\u00f3rdoba (1897 \u2013 1907). Algunas caracter\u00edsticas del espacio p\u00fablico de una ciudad del interior\u201d\u00a0 <em>op. cit<\/em>; VIDAL, Gardenia, <em>Aportes para comprender el proceso de construcci\u00f3n de la ciudadan\u00eda en C\u00f3rdoba. El C\u00edrculo de Obreros, 1897 \u2013 1912<\/em>, <em>op. cit<\/em>.; VIDAL,\u00a0 Gardenia, <em>Los C\u00edrculos de Obreros en C\u00f3rdoba en la d\u00e9cada del \u201920. Reactivaci\u00f3n, expansi\u00f3n y nuevos repertorios colectivos,<\/em> ponencia presentada a las I Jornadas Nacionales de Historia de C\u00f3rdoba,\u00a0 7 y 8 de mayo de 2009, CIFFyH, UNC en Cd.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Como los trabajos\u00a0 ya citados de\u00a0 Cristina Boixad\u00f3s,\u00a0 Pablo Vagliente y Gardenia\u00a0 Vidal.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> BLANCO, Jessica, op. cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> ANSALDI, Waldo, <em>Industria y urbanizaci\u00f3n. C\u00f3rdoba 1880 &#8211; 1914<\/em>, Tesis Doctoral,\u00a0 UNC, C\u00f3rdoba, 1993, p. 495.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> GUTIERREZ, Leandro, ROMERO, Luis Alberto, <em>Sectores Populares, Cultura y Pol\u00edtica. Buenos Aires en la entreguerra<\/em>, Siglo veintiuno editores, Buenos Aires, 2007 (1995). En este punto Romero sigue el planteo elaborado por E. P. Thompson.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Para el concepto de cultura\u00a0 Romero se basa en el planteo de Raymond Williams: <em>Marxismo y literatura<\/em>, Barcelona, Pen\u00ednsula, 1980 y <em>Cultura. Sociolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n y el arte<\/em>, Barcelona, Paid\u00f3s, 1981.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> GUTIERREZ, Leandro, ROMERO, Luis Alberto, op. cit. 34-36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> LIDA, Miranda, <em>Secularizaci\u00f3n, doctrina, teor\u00eda y mito. Un debate\u2026<\/em> en Cuadernos de Historia, Serie Econom\u00eda y Sociedad, CIFFyH, N\u00ba 9, 2007.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> GUTIERREZ, Leandro, ROMERO, Luis Alberto, op. cit. pp. 34-36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> HABERMAS, J\u00fcrgen, <em>Historia y Cr\u00edtica de la Opini\u00f3n p\u00fablica. La transformaci\u00f3n estructural de la vida p\u00fablica<\/em>, Gili, Espa\u00f1a, 2004 (1962)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> ELEY, Geoff, <em>Politics, Culture and the Public Sphere<\/em>, en Positions, Volume 10, N\u00ba 1, Duke University Press,\u00a0 Spring 2002, pp 230 &#8211; 231<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\">[15]<\/a> GHIO, Jos\u00e9 Mar\u00eda, La iglesia cat\u00f3lica en la pol\u00edtica argentina, Prometeo libros, Buenos Aires, 2007.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\">[16]<\/a> ZANATTA, Loris, <em>op. cit<\/em>. pp. 1 y 17<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\">[17]<\/a> ZANATTA, Loris, <em>op.cit<\/em>., p 18 y 19<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\">[18]<\/a> BLANCO, Jessica, op.cit<em>.;<\/em> ROITENBURD, Silvia, <em>Nacionalismo Cat\u00f3lico C\u00f3rdoba (1862-1943).\u00a0 Educaci\u00f3n en los dogmas para un proyecto global restrictivo, <\/em>Ferreyra Editor, C\u00f3rdoba, 2000; VIDAL, Gardenia, \u201cReacci\u00f3n de la \u2018tradici\u00f3n\u2019 y sus intentos de formar un partido cat\u00f3lico.\u00a0 C\u00f3rdoba 1918-1925\u201d en SPINELLI, M., SERVETTO A. y otros (comps.), <em>La conformaci\u00f3n de las identidades en la Argentina del siglo XX, <\/em>Ferreyra Editor<em>, C\u00f3rdoba, 2000.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\">[19]<\/a> BLANCO, Jessica, <em>op.cit<\/em>.; VAGLIENTE, Pablo, <em>Indicios de modernidad. Una mirada sociocultural desde el campo period\u00edstico en C\u00f3rdoba<\/em>, (1860-1880), Alci\u00f3n, C\u00f3rdoba, 2000<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\">[20]<\/a> BLANCO, Jessica, \u201cLa Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y su contribuci\u00f3n a la \u201crecristianizaci\u00f3n\u201d de C\u00f3rdoba en los a\u00f1os \u201830\u201d\u00a0 en LIDA, Miranda y MAURO, Diego (editores), <em>Catolicismo y sociedad de masas en Argentina (1900 \u2013 1950)<\/em>, Prohistoria, Rosario, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\">[21]<\/a> Para una reconstrucci\u00f3n de los CCO en C\u00f3rdoba en el per\u00edodo 1897 \u2013 1930 ver las obras mencionadas de Gardenia Vidal.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\">[22]<\/a> Reglamento de los CO, Compilaci\u00f3n de Leyes y Decretos (Gobierno) 1903, Tomo 1204, p\u00e1g, 166.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\">[23]<\/a> CHAVES, Liliana, (1997: 205 \u2013 206) BOIXAD\u00d3S, Cristina, \u201cVivienda y moral. La acci\u00f3n de<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Beatriz Burgos[1]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[11],"class_list":["post-23","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-cocina-del-investigador","tag-maria-beatriz-burgos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}