{"id":32,"date":"2010-07-13T19:36:34","date_gmt":"2010-07-13T19:36:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/?p=32"},"modified":"2010-07-13T19:36:34","modified_gmt":"2010-07-13T19:36:34","slug":"sergio-bagu-modernizacion-universidad-buenos-aires-construccion-nuevo-concepto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/sergio-bagu-modernizacion-universidad-buenos-aires-construccion-nuevo-concepto\/","title":{"rendered":"Sergio Bag\u00fa y la modernizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires (1955- 1966): la construcci\u00f3n de un nuevo concepto de Universidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Mgtr. Mat\u00edas Giletta<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><!--more-->Abstract:<\/p>\n<p>El presente art\u00edculo se propone reconstruir los aportes del soci\u00f3logo e historiador argentino Sergio Bag\u00fa (1911- 2002) a la experiencia institucional de renovaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires, fundada en los principios de la Reforma Universitaria de 1918 e implementada desde el derrocamiento del gobierno peronista hasta la instauraci\u00f3n de la dictadura de Ongan\u00eda, reconociendo la especificidad de un aporte individual a un proyecto colectivo de renovaci\u00f3n acad\u00e9mica y cultural.<\/p>\n<p>The following article attemps to collect the contributions of the Argentinian historian and sociologist Sergio Bag\u00fa (1911- 2002) to the institutional experience of renovation in the University of Buenos Aires \u2013this experience is based on the University Reform in 1918 principles and was established from the last Peron\u00b4s government until Ongan\u00eda\u00b4s dictatorial government, recognizing the specificity of on individual contribution to a collective plan of academic and cultural renovation.<strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<h1><\/h1>\n<h1><\/h1>\n<p>Nos proponemos reconstruir las contribuciones del soci\u00f3logo e historiador argentino <em>Sergio Bag\u00fa<\/em> (1911- 2002) a la experiencia de renovaci\u00f3n modernizadora -sustentada en los principios de la Reforma Universitaria de 1918- que se implementa en la Universidad de Buenos Aires (UBA) desde fines de 1955, desintegr\u00e1ndose violentamente a mediados de 1966 como producto del nuevo clima cultural impuesto por la dictadura de Ongan\u00eda. <strong>(1)<\/strong><\/p>\n<p>Hemos partido de la perspectiva te\u00f3rica del soci\u00f3logo norteamericano Charles Wright Mills, seg\u00fan la cual la<em> imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica <\/em>permite reconocer las <em>inter<\/em>relaciones que existen entre los fen\u00f3menos sociales y procesos hist\u00f3ricos m\u00e1s generales, por un lado, y los rasgos individuales de los sujetos concretos.<strong>(2)<\/strong> En particular, hemos considerado pertinente la interrelaci\u00f3n que establece Wright Mills entre la historia de los procesos y estructuras sociales generales, y las singularidades de la <em>historia biogr\u00e1fica<\/em> de cada individuo. Considerando en este marco el papel de las <em>ideas,<\/em> y en consonancia con los fundamentos principales de la <em>sociolog\u00eda del conocimiento<\/em> en sus distintas expresiones te\u00f3ricas, subrayamos el <em>car\u00e1cter hist\u00f3rico y social<\/em> de las ideas, entendidas como productos de un clima cultural e intelectual espec\u00edfico y de ordenamientos sociales concretos.<\/p>\n<p>Partiendo de estas premisas, hemos establecido la siguiente hip\u00f3tesis: para dar cuenta de la participaci\u00f3n de Sergio Bag\u00fa en el proceso de modernizaci\u00f3n de la UBA instalado luego del\u00a0 derrocamiento del gobierno peronista, es necesario remitirse a dos niveles de an\u00e1lisis. En primer lugar, hemos considerado necesario esbozar la historia de las universidades y del pensamiento universitario argentino que, desde la <em>Reforma Universitaria<\/em><em> de 1918<\/em>, abreva en la experiencia renovadora de la UBA. En segundo lugar, hemos examinado la propia trayectoria biogr\u00e1fica e intelectual de Sergio Bag\u00fa \u2013en particular, sus lecturas juveniles y sus experiencias en el movimiento estudiantil reformista- cuya evoluci\u00f3n no dej\u00f3 de reflejar las luchas sociales e ideol\u00f3gicas en torno a los proyectos de universidad predominantes en cada etapa de la historia pol\u00edtica y cultural argentina.<\/p>\n<p>Los objetivos fundamentales que orientaron la elaboraci\u00f3n del presente trabajo fueron los siguientes: por una parte, abordar un per\u00edodo de la trayectoria biogr\u00e1fica e intelectual de Sergio Bag\u00fa como parte de la empresa m\u00e1s general de reconstrucci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de sus contribuciones al pensamiento social argentino y latinoamericano.<strong> (3)<\/strong> Por otra, ampliar los conocimientos existentes sobre el per\u00edodo de renovaci\u00f3n modernizadora de la Universidad de Buenos Aires\u00a0 \u2013una etapa particularmente fecunda en innovaciones acad\u00e9micas y culturales-, partiendo de los aportes puntuales proporcionados por uno de sus referentes. Finalmente, contribuir a los estudios sobre la propia tradici\u00f3n universitaria reformista, rescatando una experiencia institucional y una trayectoria intelectual que la asumieron como sustento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La <em>\u201creconstrucci\u00f3n universitaria\u201d<\/em> (1955- 1966): el proyecto modernizador de la Universidad de Buenos Aires<\/strong><\/p>\n<p>La alianza pol\u00edtica y social que derroc\u00f3 al r\u00e9gimen peronista en septiembre de 1955, estableciendo posteriormente su proscripci\u00f3n como expresi\u00f3n pol\u00edtica, se caracterizaba por una acentuada heterogeneidad interna. Buena parte de los actores universitarios, en particular los profesores y estudiantes identificados con los principios de la Reforma Universitaria, formaron parte de un amplio bloque de sectores sociales e ideol\u00f3gicos que en muchos casos no compart\u00edan m\u00e1s que un militante antiperonismo.<\/p>\n<p>Desde un principio, las autoridades de la autodenominada <em>\u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d<\/em>, como parte de una estrategia de \u201cdesperonizaci\u00f3n\u201d de la sociedad y la cultura argentina, al tiempo que derogaban la ley universitaria peronista 13.031 y restablec\u00edan la vigencia de la \u201cLey Avellaneda\u201d -luego reemplazada por el decreto 6403\/ 55, sentando las bases para la normalizaci\u00f3n de las universidades y para la creaci\u00f3n de universidades privadas-se vieron obligadas a distribuir el control de los espacios estatales entre las diferenciadas expresiones ideol\u00f3gicas que constitu\u00edan su sustento pol\u00edtico. <strong>(4) <\/strong><\/p>\n<p>En el marco de esta estrategia, mientras el control del Ministerio de Educaci\u00f3n fue asignado a los sectores vinculados con la Iglesia Cat\u00f3lica y las ideolog\u00edas nacionalistas del mismo signo religioso, la conducci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires fue concedida a los intelectuales universitarios, en particular a los desplazados de las universidades estatales desde los a\u00f1os 30 y \u201crefugiados\u201d, seg\u00fan su propia percepci\u00f3n, en instituciones reformistas como el <em>Colegio Libre de Estudios Superiores (CLES)<\/em>, la denominada \u201cuniversidad de las sombras\u201d. Asimismo, se concedi\u00f3 un gran protagonismo en la reorganizaci\u00f3n universitaria a las organizaciones estudiantiles de perfil reformista, como la Federaci\u00f3n Universitaria Argentina (FUA) y la Federaci\u00f3n Universitaria de Buenos Aires (FUBA). Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes de estos colectivos de profesores y estudiantes universitarios consist\u00eda en su com\u00fan adhesi\u00f3n a los principios de la Reforma Universitaria de 1918. De este modo, a la vez que el gobierno del general Lonardi, primer gobierno provisional de la \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d, design\u00f3 a Atilio Dell`Oro Maini como Ministro de Educaci\u00f3n <strong>(5)<\/strong>, nombr\u00f3 a Jos\u00e9 Luis Romero como Rector Interventor de la Universidad de Buenos Aires en octubre de 1955, seleccionando su designaci\u00f3n de una terna elevada por los estudiantes nucleados en FUBA. El resto de los postulantes, como Romero, eran prestigiosos intelectuales identificados con los principios de la Reforma: el historiador de la ciencia Jos\u00e9 Babini y el fil\u00f3sofo Vicente Fatone.<\/p>\n<p>En este nuevo escenario, el movimiento estudiantil y sus federaciones asumieron un fuerte protagonismo en la conducci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n universitaria. Los ejes que articulaban las concepciones de las organizaciones estudiantiles mayoritarias en este per\u00edodo \u2013reformistas y humanistas- se vinculaban con un fuerte reclamo de restituci\u00f3n de la democracia y la autonom\u00eda de la universidad. <strong>(6)<\/strong><\/p>\n<p>La gesti\u00f3n rectoral de Romero, si bien se extendi\u00f3 durante un per\u00edodo breve, innov\u00f3 en aspectos significativos de la Universidad. <strong>(7) <\/strong>Se orient\u00f3 prioritariamente a normalizar el funcionamiento de la universidad, restituyendo su gobierno tripartito, reincorporando la participaci\u00f3n estudiantil en los consejos y asambleas y restableciendo la autonom\u00eda universitaria. A la vez, se inici\u00f3 un proceso de <em>recomposici\u00f3n del cuerpo docente, <\/em>iniciativa que tend\u00eda a reincorporar los profesores y auxiliares desplazados durante los gobiernos previos a 1955, iniciando un masivo llamado a concursos y destituyendo a los docentes presumiblemente involucrados con el r\u00e9gimen depuesto. <strong>(8)<\/strong><\/p>\n<p>En estas condiciones, se ir\u00e1 configurando un escenario signado por ricas e innovadoras experiencias en materia universitaria. Estos aspectos, derivados de concepciones inscriptas en la tradici\u00f3n de la Reforma y ligados a la idea de modernizaci\u00f3n universitaria, tend\u00edan a expresar en la din\u00e1mica interna de la Universidad y en los proyectos orientados a su <em>\u201creconstrucci\u00f3n\u201d<\/em> (empleando un vocabulario muy utilizado en la \u00e9poca), las ideolog\u00edas de <em>modernizaci\u00f3n<\/em> y <em>desarrollo <\/em>que ten\u00edan creciente presencia en los debates pol\u00edticos, econ\u00f3micos y acad\u00e9micos a nivel nacional y latinoamericano. <strong>(9)<\/strong> Las universidades, as\u00ed como la actividad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en general, asumir\u00edan en este nuevo escenario una gran relevancia en tanto factores estrat\u00e9gicos del desarrollo econ\u00f3mico-social: entre otros organismos, se crea el <em>Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (CONICET)<\/em> en 1958.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n rectoral de Romero, adem\u00e1s de normalizar el funcionamiento de la UBA y recomponer su cuerpo docente, busc\u00f3 jerarquizar ciertas funciones universitarias en correspondencia con los principios de la Reforma, en el marco de una concepci\u00f3n moderna de la ense\u00f1anza universitaria. En este escenario, se crearon un conjunto de organismos universitarios: el <em>Departamento de Pedagog\u00eda Universitaria<\/em>, el <em>Departamento de Orientaci\u00f3n Vocacional<\/em>, el <em>Departamento de Extensi\u00f3n<\/em>. En relaci\u00f3n con este \u00faltimo aspecto, reasum\u00eda centralidad la concepci\u00f3n reformista de la Universidad como agente del cambio social. En el marco de la intervenci\u00f3n de Romero, adem\u00e1s, como parte de la modernizaci\u00f3n de la universidad, se impuls\u00f3 la <em>departamentalizaci\u00f3n <\/em>de las facultades. <strong>(10) <\/strong><\/p>\n<p>Las l\u00edneas directrices de la intervenci\u00f3n de Jos\u00e9 Luis Romero ser\u00edan continuadas y consolidadas por la gesti\u00f3n rectoral de Alejandro Ceballos, desde mayo de 1956 a noviembre de 1957. En el marco de la gesti\u00f3n de Ceballos, se producen hechos significativos en lo referido a la modernizaci\u00f3n de la UBA, como la creaci\u00f3n de nuevas carreras de vocaci\u00f3n cient\u00edfica vinculadas con el nuevo clima cultural desarrollista y modernizador: en 1957 fueron creadas las carreras de Sociolog\u00eda y Psicolog\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n. Asimismo, se comienza con la elaboraci\u00f3n del nuevo <em>Estatuto Universitario<\/em>, a partir de las discusiones en el seno de una Asamblea Universitaria conformada por profesores, estudiantes y graduados en funci\u00f3n de lo establecido por el decreto-ley 6403.<\/p>\n<p>Por su parte, Risieri Frondizi, ex integrante del CLES como Romero, fue electo Rector de la Universidad de Buenos Aires en 1957, luego de haber ejercido durante pocos meses como Decano de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1958, el mismo a\u00f1o en que asume la Presidencia de la Naci\u00f3n su hermano Arturo, fue reelegido por estudiantes, profesores y graduados. Su gesti\u00f3n se extender\u00e1 hasta 1962, siendo reemplazado por un representante del sector humanista, Julio Olivera.<\/p>\n<p>El proyecto de modernizaci\u00f3n universitaria y de implementaci\u00f3n de los principios reformistas en la UBA, en un contexto nacional de predominio de las ideas desarrollistas y teor\u00edas de la modernizaci\u00f3n, se consolidar\u00e1 y profundizar\u00e1 en la gesti\u00f3n rectoral de Risieri Frondizi, plasm\u00e1ndose predominantemente en Facultades como <em>Ciencias Exactas y Naturales<\/em> y <em>Filosof\u00eda y Letras.<\/em> <strong>(11)<\/strong> En el pensamiento universitario de Risieri Frondizi, el reformismo, la modernizaci\u00f3n y el desarrollo constituyen aspectos amalgamados. <strong>(12)<\/strong> Frondizi orientar\u00e1 su gesti\u00f3n en correspondencia con las concepciones de Universidad inscriptas en la tradici\u00f3n de la Reforma, ahora resignificadas en un contexto desarrollista: profundizar\u00e1 la extensi\u00f3n universitaria \u2013creando en este cuadro la <em>Editorial<\/em><em> de la Universidad de Buenos Aires (EUDEBA)-<\/em>, incrementar\u00e1 los recursos para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, iniciar\u00e1 programas de renovaci\u00f3n curricular, crear\u00e1 nuevas carreras con perfil cient\u00edfico, iniciar\u00e1 programas de innovaci\u00f3n pedag\u00f3gica, reorientar\u00e1 la matr\u00edcula estudiantil hacia disciplinas con orientaci\u00f3n cient\u00edfica, incrementar\u00e1 el n\u00famero de docentes con dedicaci\u00f3n exclusiva, estimular\u00e1 mayores niveles de interrelaci\u00f3n entre docencia e investigaci\u00f3n e iniciar\u00e1 la construcci\u00f3n de la Ciudad Universitaria. La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, y en menor medida la de Filosof\u00eda y Letras, fueron el epicentro de las renovaciones introducidas por Risieri Frondizi. <strong>(13)<\/strong> En la perspectiva de Suasn\u00e1bar, la gesti\u00f3n de Frondizi busc\u00f3 correlacionar la funci\u00f3n social de la universidad con el desarrollo \u00a0econ\u00f3mico-social nacional, cuestionando la tradici\u00f3n profesionalista de los estudios superiores e incentivando la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y sus expresiones disciplinarias. <strong>(14)<\/strong><\/p>\n<p>En 1966, el proyecto modernizador ya no contaba con el generalizado respaldo de sus inicios. No s\u00f3lo los sectores m\u00e1s reaccionarios representaban una resistencia ideol\u00f3gica importante contra el proyecto de renovaci\u00f3n; en los a\u00f1os sesenta, en un contexto de progresiva radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica de los sectores juveniles y estudiantiles \u2013como producto, entre otros acontecimientos hist\u00f3ricos, de la revoluci\u00f3n cubana de 1959-, el movimiento estudiantil se volcaba gradualmente a la oposici\u00f3n. La departamentalizaci\u00f3n, los subsidios de fundaciones empresariales norteamericanas y la orientaci\u00f3n cientificista de los intelectuales reformistas se constituyeron, entre otros t\u00f3picos, en el blanco de las cr\u00edticas del movimiento estudiantil. <strong>(15)<\/strong><\/p>\n<p>En junio de 1966 se produce el golpe de Estado conducido por el general Juan Carlos Ongan\u00eda, derrocando al gobierno constitucional del radical Arturo Illia. Si las transformaciones de la sociedad, la econom\u00eda y la cultura argentina operadas por la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d fueron en algunos aspectos sustanciales, en un contexto de creciente difusi\u00f3n entre las elites militares latinoamericanas de las doctrinas de \u201cseguridad nacional\u201d, en el terreno universitario la dictadura de Ongan\u00eda decretar\u00eda la definitiva desarticulaci\u00f3n del proyecto modernizador inaugurado en 1955. Con el golpe de 1966, las fuerzas pol\u00edticas y orientaciones ideol\u00f3gicas de signo conservador-cat\u00f3lico recuperar\u00edan su protagonismo en t\u00e9rminos culturales y educacionales, restableci\u00e9ndose de este modo un fuerte nivel de autoritarismo en las universidades. En julio de 1966, el gobierno de Ongan\u00eda establece la intervenci\u00f3n de las universidades nacionales, anula su gobierno aut\u00f3nomo y declara que las autoridades universitarias en ejercicio de sus funciones pasar\u00e1n a ser delegados interventores del gobierno nacional, con excepci\u00f3n de quienes decidan renunciar a sus cargos. En este contexto, la <em>autonom\u00eda universitaria<\/em> result\u00f3 ostensiblemente violentada por las autoridades gubernamentales, as\u00ed como otros principios cardinales de la Reforma.<\/p>\n<p>Uno de los hechos hist\u00f3ricos m\u00e1s sintom\u00e1ticos de la actitud del gobierno de Ongan\u00eda con respecto a los universitarios, fue la denominada <em>\u201cNoche de los bastones largos\u201d<\/em>: poco despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n de las universidades, las fuerzas policiales irrumpen en los recintos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y detienen a un numeroso contingente de profesores y estudiantes, luego de golpearlos violentamente. Como consecuencia, numerosos docentes y equipos de investigaci\u00f3n, sobre todo en el caso de las facultades paradigm\u00e1ticas del proyecto modernizador, abandonaron sus cargos y decidieron exiliarse, relocaliz\u00e1ndose en universidades latinoamericanas de pa\u00edses como Chile, Venezuela y M\u00e9xico. <strong>(16)<\/strong> En este nuevo clima pol\u00edtico y cultural, nuevas concepciones, ideolog\u00edas y cosmovisiones, al interior y al exterior de las universidades, desplazar\u00edan \u2013en general, por la fuerza- a las anteriormente predominantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sergio Bag\u00fa y la modernizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires: un aporte individual a un proyecto colectivo de renovaci\u00f3n universitaria<\/strong><\/p>\n<p>En el per\u00edodo que se inicia en 1955 y finaliza en 1966 con la \u201cnoche de los bastones largos\u201d<em>,<\/em> el soci\u00f3logo e historiador argentino Sergio Bag\u00fa \u2013precursor, seg\u00fan el criterio del soci\u00f3logo mexicano Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, de interpretaciones inscriptas en la <em>teor\u00eda de la dependencia<\/em> y referente de las ciencias sociales latinoamericanas de la segunda mitad del siglo pasado- se desempe\u00f1\u00f3 en la UBA asumiendo diferentes funciones, como la creaci\u00f3n y conducci\u00f3n de nuevas c\u00e1tedras en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas y la direcci\u00f3n de emprendimientos institucionales innovadores, como la <em>Segunda Escuela<\/em><em> Internacional de Temporada.<\/em> Antes de analizar con detenimiento los aportes de Sergio Bag\u00fa al proceso de renovaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n acad\u00e9mica examinado en el cap\u00edtulo precedente, consideramos necesario reconstruir aspectos de su biograf\u00eda que fundamentan esas contribuciones.<\/p>\n<ul>\n<li>Sergio Bag\u00fa y la \u201csegunda generaci\u00f3n reformista\u201d: la militancia antifascista<\/li>\n<\/ul>\n<p>Uno de los rasgos biogr\u00e1ficos m\u00e1s significativos de Bag\u00fa para comprender su inserci\u00f3n en el proyecto de modernizaci\u00f3n de la Universidad \u00a0porte\u00f1a es su militancia juvenil en el movimiento estudiantil reformista durante la d\u00e9cada de 1930. Siendo estudiante de Derecho en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires \u2013estudios que finalmente no concluy\u00f3- Bag\u00fa ejerci\u00f3 la presidencia de la Federaci\u00f3n Universitaria Argentina (FUA) en dos oportunidades, en un contexto de creciente avance pol\u00edtico- ideol\u00f3gico del totalitarismo europeo y, a nivel local, del nacionalismo cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>El escenario nacional configurado desde 1930 \u2013y consolidado, en lo referido a las relaciones gobierno\/ universidades, desde 1943- signific\u00f3 un marco sumamente adverso para el movimiento estudiantil reformista organizado en 1918. En este orden de cosas, el movimiento estudiantil ir\u00e1 configur\u00e1ndose gradualmente como un activo actor pol\u00edtico opuesto -pr\u00e1cticamente sin soluci\u00f3n de continuidad- a los reg\u00edmenes pol\u00edticos vigentes desde 1930 hasta 1955. La consideraci\u00f3n de este rasgo contextual del movimiento estudiantil argentino actuante en los a\u00f1os 30 es relevante, ya que permite comprender ciertas caracter\u00edsticas ideol\u00f3gicas centrales de la denominada <em>\u201csegunda generaci\u00f3n\u201d<\/em> del reformismo universitario, como su acentuada postura <em>antitotalitaria<\/em> y prodemocr\u00e1tica. <strong>(17)<\/strong> En este clima cultural, las universidades argentinas, y buena parte de las latinoamericanas, comenzaron a configurar un espacio relevante de <em>formaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>, sobre la base de los principios de la Reforma Universitaria de 1918, ahora reorientados en un sentido <em>antifascista<\/em>. Sergio Bag\u00fa se refiere a la Reforma del 18 y reconstruye sus experiencias juveniles como militante estudiantil reformista de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\u201cNac\u00ed en Buenos Aires, en el a\u00f1o 1911. La infancia y la juventud fueron las de cualquier ni\u00f1o y cualquier joven, <em>apenas est\u00e1 marcada de cierto inter\u00e9s biogr\u00e1fico mi militancia en el movimiento estudiantil en Argentina con conexiones con otros pa\u00edses latinoamericanos; fuimos la segunda generaci\u00f3n de la Reforma Universitaria, la que corresponde a la decena de los a\u00f1os treinta. Esa fue mi gran escuela de formaci\u00f3n. <\/em>Yo no tuve militancia pol\u00edtica partidaria, salvo una ef\u00edmera militancia en el Partido Socialista de la Argentina; hubo por all\u00ed alg\u00fan Partido Socialista Argentino al cual no me refiero. Fue una militancia ef\u00edmera, no tiene valor autobiogr\u00e1fico, <em>\u00a1pero s\u00ed la tiene la militancia estudiantil! Fue una \u00e9poca de definiciones frente al oleaje fascista.<\/em> En la d\u00e9cada de los treintas, cuando la influencia de los movimientos fascistas europeos llega a Latinoam\u00e9rica, se forman agrupaciones decididamente fascistas, con expresi\u00f3n p\u00fablica, con militancia callejera; hay una gran propensi\u00f3n a la lucha callejera, con consignas tremendamente reaccionarias, como las ten\u00eda el fascismo europeo. <em>Como movimiento estudiantil nos enfrentamos al fascismo, adem\u00e1s de las otras reivindicaciones universitarias, ya que en la Reforma Universitaria de C\u00f3rdoba, que inicia en 1918, se va formando un programa de modernizaci\u00f3n universitaria; en muchas de las carreras, en las disciplinas que se estudian en la universidad, la Reforma fue organizando un programa de renovaci\u00f3n conceptual e inclusive pedag\u00f3gica. Fue un movimiento esencialmente universitario que r\u00e1pidamente asumi\u00f3 la obligaci\u00f3n de la lucha pol\u00edtica, enfrentada a esta nueva realidad que viv\u00edan los pa\u00edses latinoamericanos que fue el fascismo y las organizaciones fascistas de aquella \u00e9poca<\/em> (&#8230;) <em>El movimiento estudiantil era definidamente antifascista. <\/em>Los centros estudiantiles se organizaron desde muy temprano. Hay centros estudiantiles desde principios de siglo, pero tomaron una estructura permanente y de car\u00e1cter nacional como consecuencia inmediata a la Reforma del 18, en forma federativa, de manera que en cada universidad hab\u00eda una federaci\u00f3n y centros en cada facultad.<em> Fui presidente de la Federaci\u00f3n Universitaria Argentina, conozco muy bien la vida estudiantil de la d\u00e9cada de los treintas. Los centros ten\u00edan entre si militancia estrictamente universitaria, porque ten\u00edan un programa que se refer\u00eda a la ense\u00f1anza, al plan de estudios, a la vida estudiantil en general, al apoyo de la masa estudiantil en sus tareas universitarias, pero ten\u00eda tambi\u00e9n una militancia pol\u00edtica inevitable. Ten\u00edamos el contacto y el apoyo rec\u00edproco muy estrecho con los partidos pol\u00edticos democr\u00e1ticos, principalmente el socialista y el radicalismo <\/em>(&#8230;) En buena parte, los dirigentes radicales, pol\u00edticos radicales de la d\u00e9cada de los treintas, de la d\u00e9cada de los cuarentas, fueron egresados universitarios que se hab\u00edan formado pol\u00edticamente en el movimiento de la Reforma. Es decir, ocurri\u00f3 en Argentina lo que pas\u00f3 en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. En Per\u00fa, el caso de APRA, que es un partido pol\u00edtico que surge del movimiento estudiantil. En Venezuela, el caso de Acci\u00f3n Democr\u00e1tica, que surge tambi\u00e9n del movimiento estudiantil. <em>De modo que por esta v\u00eda, la Reforma escribi\u00f3 un cap\u00edtulo interesante en la vida pol\u00edtica, no porque fundara partidos pol\u00edticos sino porque fue la escuela de adiestramiento de la militancia pol\u00edtica democr\u00e1tica y de izquierda. <\/em>Dirigentes socialistas y algunos comunistas se formaron all\u00ed, aunque muchos de ellos ten\u00edan otro origen, un origen obrero a diferencia de los socialistas y radicales. Me estoy refiriendo siempre a la d\u00e9cada de los treintas.\u201d <strong>(18)<\/strong><\/p>\n<p>En febrero de 1936, siendo a\u00fan estudiante universitario y militante estudiantil, Bag\u00fa public\u00f3 en el \u00f3rgano de prensa de la Federaci\u00f3n Universitaria Argentina un art\u00edculo donde reconstruye las etapas previas de la Reforma Universitaria de 1918, titulado <em>\u201cLa prerreforma\u201d.<\/em> Asimismo, Bag\u00fa \u2013como Julio Gonz\u00e1lez, Sa\u00fal Taborda, Ra\u00fal Orgaz, Gregorio Bermann y Enrique Barros- fue uno de los encuestados por Deodoro Roca en su peri\u00f3dico <em>Flecha<\/em> (n\u00ba 14, del 15 de junio de 1936), en oportunidad de cumplirse 18 a\u00f1os de la Reforma Universitaria. La encuesta, titulada <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 es la Reforma Universitaria?\u201d,<\/em> se propon\u00eda recopilar los puntos de vista de los intelectuales m\u00e1s representativos del movimiento reformista, seg\u00fan una selecci\u00f3n realizada por el mismo Roca <strong>(19)<\/strong>. Como veremos a continuaci\u00f3n, no s\u00f3lo los aspectos vinculados con sus vivencias pol\u00edticas juveniles en el movimiento estudiantil influyeron en la trayectoria posterior de Bag\u00fa. Tambi\u00e9n son significativos en este sentido ciertos elementos relacionados espec\u00edficamente con el <em>contexto intelectual<\/em> en que se form\u00f3 Sergio Bag\u00fa. All\u00ed, la figura de Jos\u00e9 Ingenieros tendr\u00eda una presencia notable.<\/p>\n<ul>\n<li>La influencia de Jos\u00e9 Ingenieros en Sergio Bag\u00fa<\/li>\n<\/ul>\n<p>Otro rasgo biogr\u00e1fico vinculado con la etapa juvenil de Sergio Bag\u00fa que consideramos relevante para comprender su trayectoria acad\u00e9mica posterior, es la temprana influencia que sobre sus ideas sociales, pol\u00edticas y culturales ejerci\u00f3 uno de los inspiradores intelectuales m\u00e1s reconocidos del movimiento reformista en sus comienzos: Jos\u00e9 Ingenieros (1877- 1925).<\/p>\n<p>Una de las primeras publicaciones de Bag\u00fa, realizada en una edad temprana de nuestro autor (25 a\u00f1os) y siendo a\u00fan estudiante universitario, fue <em>\u201cVida ejemplar de Jos\u00e9 Ingenieros\u201d,<\/em> publicada originalmente en 1936 por Editorial Claridad; a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1953, la editorial El Ateneo reeditar\u00eda este trabajo. <strong>(20)<\/strong><\/p>\n<p>Esta obra representa una exhaustiva biograf\u00eda de Jos\u00e9 Ingenieros, donde se reconstruye la vida y obra del autor de <em>\u201cEl hombre mediocre\u201d<\/em> situ\u00e1ndolas en el contexto intelectual y social en que se desarrollaron. En esta obra, Bag\u00fa aplic\u00f3 un enfoque indisolublemente hist\u00f3rico y social, perspectiva que distinguir\u00e1 su obra intelectual posterior. Al basarse en un estudio del pensamiento y la obra de Ingenieros como producto de su \u00e9poca hist\u00f3rica y de su contexto social -en particular, de su contexto <em>intelectual-,<\/em> puede afirmarse que <em>\u201cVida ejemplar&#8230;\u201d<\/em> representa una contribuci\u00f3n en sociolog\u00eda del conocimiento, equiparable al estudio realizado por Jos\u00e9 Ingenieros en <em>\u201cEmilio Boutroux y la filosof\u00eda francesa\u201d<\/em>. En particular, Bag\u00fa reconstruye el rol de Jos\u00e9 Ingenieros como referente intelectual y moral -en base a la figura del <em>maestro<\/em>, cara figura para los intelectuales humanistas- del movimiento estudiantil reformista, as\u00ed como de la juventud argentina y latinoamericana de principios del siglo veinte.<strong>(21)<\/strong><\/p>\n<p>En un homenaje a la trayectoria acad\u00e9mica de Bag\u00fa organizado por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM) en el a\u00f1o 2001, Alonso Aguilar Monteverde sintetiz\u00f3 del siguiente modo las confluencias entre Ingenieros y Bag\u00fa, lo cual perfila a \u00e9ste como un definido disc\u00edpulo de aqu\u00e9l: \u201cAl releer la biograf\u00eda de Ingenieros \u2013primer libro de Bag\u00fa- y recordar el tipo de hombre que fue y lo que caracteriz\u00f3 su conducta y su fecunda actividad, <em>sent\u00ed a menudo que no pocos de los rasgos de Ingenieros se advierten tambi\u00e9n en el mismo Sergio Bag\u00fa<\/em>. Por ejemplo, el no improvisar, el trabajar con una estricta disciplina, el amor al estudio, el odio a lo mediocre, lo injusto y lo falso, el sentido de responsabilidad y la probidad mental, el ense\u00f1ar con el ejemplo, emplear siempre un m\u00e9todo de an\u00e1lisis riguroso, no dejarse ganar por las modas ni por el \u00e9xito moment\u00e1neo y epis\u00f3dico, y actuar conforme a valores e ideales que orientan toda su obra. <em>Sergio Bag\u00fa, como Ingenieros, despu\u00e9s de comenzar a investigar desde muy joven y de observar con atenci\u00f3n, deviene un maestro. <\/em>Maestro en su genuino significado. Hombre que muestra una posibilidad de estudio y lucha, que descubre una vocaci\u00f3n, que estimula un esfuerzo, que funda empresas de cooperaci\u00f3n intelectual, que promueve una inquietud \u00e9tica. Y que sabe escuchar, nunca deja de estudiar y aprender\u2026 investiga seriamente, busca nuevos caminos y sabe que el conocimiento es tarea colectiva, no meramente individual, que requiere conjugar esfuerzos y ri\u00f1e con el dogmatismo.\u201d <strong>(22) <\/strong>El propio Bag\u00fa reconoce la decisiva influencia que Jos\u00e9 Ingenieros ejerci\u00f3 sobre su formaci\u00f3n juvenil, destacando diversos aspectos, como la visi\u00f3n integradora de los problemas sociales latinoamericanos, la obligada definici\u00f3n frente a los problemas p\u00fablicos y la necesidad de sustentar el trabajo intelectual en un sentido cr\u00edtico constante. <strong>(23)<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Residencia en EEUU y publicaci\u00f3n de las investigaciones sobre el capitalismo colonial.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En el per\u00edodo biogr\u00e1fico extendido desde la \u00e9poca de la militancia en FUA y la elaboraci\u00f3n del estudio sobre Ingenieros hasta el a\u00f1o 1956 -momento en que nuestro autor se integra al proyecto de reorganizaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la universidad porte\u00f1a- Bag\u00fa particip\u00f3 activamente en eventos nacionales vinculados con la cultura, como el Segundo y Tercer <em>Congreso de Escritores Argentinos<\/em> organizados respectivamente en C\u00f3rdoba y Tucum\u00e1n en 1939 y 1941. <strong>(24)<\/strong><\/p>\n<p>Desde 1935, continuando su inscripci\u00f3n en el antifascismo ligado a la cultura de izquierda, Bag\u00fa form\u00f3 parte de la <em>Asociaci\u00f3n<\/em><em> de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE)<\/em>, organizaci\u00f3n de car\u00e1cter netamente antifascista, en cuya creaci\u00f3n tuvieron un rol preponderante An\u00edbal Ponce y Cayetano C\u00f3rdova Iturburu. De AIAPE formaron parte importantes referentes del pensamiento social y pol\u00edtico argentino: entre otros, Rodolfo Puiggr\u00f3s, Deodoro Roca, \u00c1lvaro Yunque, Liborio Justo, Dardo C\u00faneo, Enrique Gonz\u00e1lez Tu\u00f1\u00f3n y Ra\u00fal Larra. <strong>(25)<\/strong><\/p>\n<p>En 1942, Bag\u00fa fue invitado por el entonces Presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, en el marco de un programa de acercamiento que ese gobierno promov\u00eda entonces con j\u00f3venes de Am\u00e9rica Latina. En Estados Unidos fue invitado a ofrecer varias conferencias sobre la historia y la cultura latinoamericanas en diversas instituciones. En 1943 particip\u00f3 en el Congreso Internacional de Escritores realizado en Los \u00c1ngeles, California.<\/p>\n<p>Entre 1943- 1944 se desempe\u00f1\u00f3 en periodismo radial en la cadena NBC, emitiendo un programa semanal en espa\u00f1ol para Am\u00e9rica Latina. Permaneci\u00f3 en Estados Unidos hasta 1947, impartiendo cursos y conferencias en las Universidades de Illinois, en el Middlebury College, en Vermont, y en la Universidad de Columbia, en New York. De estas experiencias docentes, Bag\u00fa deriv\u00f3 su trabajo monogr\u00e1fico publicado en esta etapa, titulado <em>\u201cSentido hist\u00f3rico de una reforma educacional en Estados Unidos: Bachillerato y formaci\u00f3n cultural.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Luego de un breve regreso a Argentina en 1947, frustrado por el en\u00e9rgico control pol\u00edtico ejercido en ese per\u00edodo sobre el periodismo, Bag\u00fa se instala en Montevideo y reside all\u00ed hasta 1949. En ese a\u00f1o se presenta a un concurso internacional de traductores para ingresar a Naciones Unidas y obtiene el segundo lugar en Am\u00e9rica Latina. En 1950 viaja a Estados Unidos nuevamente, donde se incorpora a Naciones Unidas, permaneciendo hasta 1955. Es precisamente en el a\u00f1o 1950 cuando Bag\u00fa publica su ensayo <em>\u201cLa clase media en la Argentina\u201d<\/em>, en el volumen I de <em>\u201cMateriales para el estudio de la clase media en Am\u00e9rica Latina\u201d<\/em> editado por la Uni\u00f3n Panamericana en Washington.<\/p>\n<p>Uno de los eventos m\u00e1s significativos que tuvieron lugar en el per\u00edodo que estamos analizando fue la publicaci\u00f3n, por parte de Bag\u00fa, de dos investigaciones hist\u00f3rico-sociales referidas al pasado colonial latinoamericano, trabajos que llegar\u00edan a ocupar un lugar de gran influencia en el clima intelectual de la \u00e9poca, sobre todo en el campo de la sociolog\u00eda y la historiograf\u00eda latinoamericanas: <em>\u201cEconom\u00eda de la sociedad colonial\u201d<\/em>, publicada en 1949 por la editorial \u201cEl Ateneo\u201d, y <em>\u201cEstructura social de la colonia\u201d<\/em>, publicada en 1952 por la misma editorial. Ambas obras se subtitulan <em>\u201cEnsayo de historia comparada de Am\u00e9rica Latina\u201d<\/em>. La relevancia que estas investigaciones asumieron en la \u00e9poca de su publicaci\u00f3n, generando m\u00faltiples debates y ejerciendo influencias sobre corrientes posteriores en el campo de las ciencias sociales latinoamericanas, justifica un breve examen de sus conclusiones m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<p>Los estudios de Bag\u00fa sobre el r\u00e9gimen colonial hispano-luso configurado en Am\u00e9rica Latina tuvieron una proyecci\u00f3n muy relevante en su momento, problematizando un conjunto de representaciones muy extendidas entre los historiadores, economistas y soci\u00f3logos latinoamericanos acerca de la organizaci\u00f3n econ\u00f3mico-social del r\u00e9gimen colonial latinoamericano.<strong>(26)<\/strong> Mientras un amplio sector de la intelectualidad y la vida pol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina a mediados del siglo veinte sosten\u00eda la opini\u00f3n de que el r\u00e9gimen econ\u00f3mico-social estructurado en el pasado colonial latinoamericano era de \u00edndole <em>feudal, <\/em>Sergio Bag\u00fa afirmaba \u2013en <em>\u201cEconom\u00eda de la sociedad colonial\u201d<\/em>&#8211; que era de \u00edndole estrictamente <em>capitalista, <\/em>a\u00fan cuando funcionaran en ese mismo contexto muchas instituciones de corte feudal y existieran inocultables resabios del <em>ancien regimen<\/em>. En rigor, el r\u00e9gimen econ\u00f3mico-social colonial en Am\u00e9rica Latina, seg\u00fan Bag\u00fa, correspond\u00eda a un estilo de capitalismo muy espec\u00edfico, el <em>capitalismo colonial<\/em>, r\u00e9gimen compatible con la situaci\u00f3n de esclavitud en la que se hallaban multitudes de negros e indios encargados de extraer y producir los bienes que se vend\u00edan en el mercado internacional. Seg\u00fan nuestro autor, las sociedades coloniales latinoamericanas \u2013si bien su condici\u00f3n era innegablemente capitalista- no dejaban de caracterizarse por la persistencia de rasgos feudales. Es as\u00ed como puede realizarse una clasificaci\u00f3n de elementos capitalistas y feudales en el contexto de las sociedades coloniales latinoamericanas.<\/p>\n<p>En <em>\u201cEstructura social de la colonia\u201d<\/em>, Sergio Bag\u00fa emprende un an\u00e1lisis del <em>sistema de estratificaci\u00f3n social<\/em> del r\u00e9gimen colonial hispano-luso configurado en Am\u00e9rica Latina, continuando los an\u00e1lisis emprendidos en <em>\u201cEconom\u00eda de la sociedad colonial\u201d. <\/em>Para tal fin, luego de examinar brevemente el <em>sistema estratigr\u00e1fico<\/em> de <em>castas<\/em> sociales vigente en la \u00e9poca precolombina, Bag\u00fa parte de discriminar entre elementos <em>determinantes <\/em>y elementos <em>condicionantes<\/em> del proceso formativo de las <em>clases <\/em>sociales en las colonias hispano-portuguesas en Am\u00e9rica Latina, clases que pueden clasificarse, seg\u00fan Bag\u00fa, en <em>poseedoras<\/em>, <em>despose\u00eddas<\/em>, <em>medias<\/em> y <em>desclasados<\/em>.<\/p>\n<p>A modo de s\u00edntesis, Bag\u00fa concluye que la sociedad colonial se asentaba en una <em>\u201cconcepci\u00f3n de castas sobre una realidad de clases\u201d<\/em>, haciendo referencia, no s\u00f3lo a los resabios feudales que persist\u00edan en la mentalidad de las clases dominantes, sino tambi\u00e9n a la gran <em>inmovilidad social<\/em> de las clases sociales, lo que constitu\u00eda un indicador de un sistema estratigr\u00e1fico sumamente r\u00edgido y desigual, as\u00ed como del car\u00e1cter <em>tradicional<\/em> de las sociedades coloniales latinoamericanas.<\/p>\n<ul>\n<li>Inserci\u00f3n de Bag\u00fa en el proyecto de modernizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires<\/li>\n<\/ul>\n<p>La inserci\u00f3n de Bag\u00fa en el proceso de reorganizaci\u00f3n modernizadora de la Universidad de Buenos Aires luego de la denominada \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d se produjo al inicio de esta etapa, en el a\u00f1o 1956. No eran pocos ni banales los elementos <em>conceptuales<\/em> que hac\u00edan confluir la concepci\u00f3n de Universidad sostenida por Bag\u00fa y la promovida por los encargados de conducir la normalizaci\u00f3n, reorganizaci\u00f3n y reorientaci\u00f3n de la UBA luego de 1955. En particular, exist\u00eda una gran convergencia de concepciones y criterios entre Sergio Bag\u00fa y Risieri Frondizi, adem\u00e1s de una arraigada amistad. En sus \u00faltimos a\u00f1os de vida, Bag\u00fa recordar\u00eda la experiencia de renovaci\u00f3n de la UBA como una \u201c\u00e9poca luminosa\u201d. <strong>(27)<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, Bag\u00fa se identificaba con la tradici\u00f3n reformista, e incluso \u2013como hemos visto- sus experiencias de militancia juvenil se relacionaron con el movimiento estudiantil reformista; por su parte, como vimos en el cap\u00edtulo precedente, los conductores de la transformaci\u00f3n institucional de la UBA desde 1955 tambi\u00e9n se inscrib\u00edan en los postulados reformistas, tanto el movimiento estudiantil organizado en FUA y FUBA como los intelectuales que ven\u00edan de actuar en la \u201cuniversidad de las sombras\u201d, el CLES. Consiguientemente, Bag\u00fa no dud\u00f3 en incorporarse en el proceso de reorganizaci\u00f3n de la UBA, valor\u00e1ndolo como una etapa de profunda y genuina renovaci\u00f3n que pod\u00eda servir para transformar el <em>\u201carca\u00edsmo conceptual\u201d<\/em> vigente en la UBA antes de 1955.<\/p>\n<p><em>Seg\u00fan Bag\u00fa, el estancamiento de la universidad argentina antes de 1955 no s\u00f3lo era de \u00edndole organizativo y acad\u00e9mico, sino tambi\u00e9n -y fundamentalmente- <\/em><em>conceptual<\/em><em>.<\/em> Consiguientemente, luego de 1955, la verdadera renovaci\u00f3n que deb\u00eda iniciarse era de \u00edndole conceptual, y s\u00f3lo una renovaci\u00f3n genuina en este sentido, <em>sustentada en nuevos conceptos de universidad a la altura de los tiempos contempor\u00e1neos<\/em>, estaba en condiciones de propiciar y apuntalar un proceso sustantivo de modernizaci\u00f3n universitaria. En un breve art\u00edculo titulado <em>\u201cNuevos conceptos para una nueva Universidad\u201d,<\/em> nuestro autor reconstruye el escenario abierto en 1955 y sus implicancias para la UBA, aludiendo a la situaci\u00f3n de ciertas Facultades:<\/p>\n<p>\u201c<em>El levantamiento de 1955 en Argentina, que puso fin al r\u00e9gimen peronista, introdujo en las universidades estatales un aire de renovaci\u00f3n conceptual y organizativa personificado desde el primer momento en la figura de Jos\u00e9 Luis Romero, que inici\u00f3 la reorganizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires, principalmente mediante la convocatoria de concursos para renovar la planta docente. Pocas semanas despu\u00e9s se anunci\u00f3 el mismo procedimiento en todas las otras universidades nacionales. Risieri Frondizi, como Rector de la Universidad de Buenos Aires, sigui\u00f3 la obra iniciada por Romero.<\/em> La universidad nacional en la etapa peronista hab\u00eda sido la misma arcaica universidad de la etapa olig\u00e1rquica. Las excepciones fueron muy escasas, pero existieron: hubo profesores respetables antes de 1955 y no todos lo fueron despu\u00e9s de esa fecha. <em>En la Universidad de Buenos Aires el arca\u00edsmo conceptual pareci\u00f3 concentrarse en las Facultades de Ciencias Econ\u00f3micas y de Filosof\u00eda y Letras.<\/em> Desde hac\u00eda muchos decenios las c\u00e1tedras que proporcionaban los criterios b\u00e1sicos de la acci\u00f3n gubernamental olig\u00e1rquica eran las de Historia Pol\u00edtica Cl\u00e1sica y Contadur\u00eda.\u201d <strong>(28)<\/strong><\/p>\n<p>Asimismo, Sergio Bag\u00fa ten\u00eda una concepci\u00f3n de la docencia universitaria af\u00edn a la estimulada por las nuevas autoridades institucionales de la UBA instaladas desde septiembre de 1955. Seg\u00fan Bag\u00fa, la docencia y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en la universidad no deb\u00edan ser actividades desconectadas, sino que una deb\u00eda nutrirse de la otra en forma rec\u00edproca. Adem\u00e1s, en su perspectiva, el intercambio con los estudiantes enriquece la formaci\u00f3n del propio docente, sobre la base de una concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n pedag\u00f3gica en t\u00e9rminos de reciprocidad y di\u00e1logo. Bag\u00fa explicit\u00f3 este criterio con las siguientes expresiones:<\/p>\n<p>\u201c<em>La tarea docente, cuando est\u00e1 organizada con criterios modernos, se relaciona directamente con la investigaci\u00f3n porque las dos actividades se nutren rec\u00edprocamente<\/em>; es fuertemente activa para quienes la conciben como un cap\u00edtulo b\u00e1sico de la vida cultural de un conjunto humano, de manera tal que <em>un maestro jam\u00e1s transmite exclusivamente sino que tambi\u00e9n recibe permanentemente. El contacto con alumnos y con colegas crea una din\u00e1mica de enriquecimiento mental permanente<\/em>, de modo tal que el profesor con vocaci\u00f3n y con sano criterio profesional est\u00e1 permanentemente rectificando sus propios errores y enriqueciendo sus objetivos de investigaci\u00f3n.\u201d <strong>(29)<\/strong><\/p>\n<p>A fines de 1956, ya radicado en Argentina desde fines de 1955, Sergio Bag\u00fa gana un concurso para ingresar como Profesor Asociado en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad de Buenos Aires, donde al poco tiempo fue promovido a Profesor Titular. En la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UBA, Bag\u00fa dict\u00f3 cursos de <em>Historia Econ\u00f3mica General<\/em> y <em>Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica<\/em>. Esta \u00faltima experiencia docente merece un tratamiento m\u00e1s detenido.<\/p>\n<p>En la creaci\u00f3n de <em>Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica<\/em> como una nueva c\u00e1tedra en los planes de estudio de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UBA, Sergio Bag\u00fa tuvo un papel central, as\u00ed como el propio Jos\u00e9 Luis Romero. Como la emergencia y reorientaci\u00f3n de otras c\u00e1tedras en este per\u00edodo, la creaci\u00f3n de Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica -seg\u00fan el propio Bag\u00fa- fue el producto de la promoci\u00f3n, en el marco del proceso de renovaci\u00f3n institucional y conceptual de la UBA, de nuevas concepciones acerca de las disciplinas ligadas a las ciencias econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>En correspondencia con el proyecto modernizador, estas nuevas concepciones revalorizaban la vinculaci\u00f3n estrecha entre las disciplinas estudiadas en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y los nuevos enfoques de las restantes ciencias sociales, en particular de la Sociolog\u00eda. Se promov\u00eda una <em>concepci\u00f3n cient\u00edfica e interdisciplinaria<\/em> de las carreras de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas, en particular de Econom\u00eda. Seg\u00fan Norma de Los R\u00edos, refiri\u00e9ndose al escenario abierto en 1955, \u201cel debate cient\u00edfico ocup\u00f3 el centro de las preocupaciones universitarias, se impulsaron nuevas carreras, en el caso de las Ciencias Sociales las ramas de la Psicolog\u00eda y de la Sociolog\u00eda fueron las m\u00e1s socorridas. En el marco del debate epistemol\u00f3gico de esos a\u00f1os la ciencia deb\u00eda normar todas las actividades y convertirse en la palanca de la econom\u00eda, lo que explica la particularidad de las c\u00e1tedras que Bag\u00fa, como otros intelectuales impartieron, cre\u00e1ndolas a veces sobre la marcha. La Universidad se transformar\u00eda en esos a\u00f1os en un polo cr\u00edtico de indudable influencia sobre la sociedad y en el espacio donde se expresaban las solidaridades con las causas y los movimientos progresistas\u2026 (\u2026) Bag\u00fa present\u00f3 y gan\u00f3 tambi\u00e9n el concurso para la c\u00e1tedra de Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica, creaci\u00f3n de Jos\u00e9 Luis Romero. En torno a esa c\u00e1tedra se form\u00f3 un grupo de j\u00f3venes economistas que trabajaban la materia econ\u00f3mica con vocaci\u00f3n sociol\u00f3gica.\u201d <strong>(30)<\/strong><\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas se percib\u00eda como una empresa fundamentalmente <em>conceptual<\/em>, vinculada con transformaciones en el nivel de las concepciones y proyectos universitarios, as\u00ed como con la difusi\u00f3n de concepciones modernas al interior de cada disciplina. En este caso particular, no s\u00f3lo se persegu\u00eda el v\u00ednculo de las disciplinas econ\u00f3micas con las restantes ciencias sociales, especialmente con la Sociolog\u00eda; adem\u00e1s se pretend\u00eda difundir un concepto b\u00e1sico de la econom\u00eda como una esfera eminentemente <em>social.<\/em> Bag\u00fa reconstruye de la siguiente manera el escenario en cuyo marco se introdujo Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UBA:<\/p>\n<p>\u201cEl debate que precedi\u00f3 a la creaci\u00f3n de algunas c\u00e1tedras en 1955 en la Universidad de Buenos Aires \u2013y, en especial, en Ciencias Econ\u00f3micas- guarda similitud con el que se suscit\u00f3 en M\u00e9xico y que tuvo como principal promotor a Jes\u00fas Silva Herzog. \u00bfPara qu\u00e9 formar economistas si con los contadores p\u00fablicos y los abogados la econom\u00eda nacional marchaba bastante bien? La tesis que triunf\u00f3 en los ambientes oficiales argentinos se parece notablemente a la que impulsaba Silva Herzog en M\u00e9xico: <em>desde ahora, la universidad del Estado formar\u00e1, tambi\u00e9n, economistas, sin dejar de formar abogados y contadores.<\/em> Pero en ese nuevo plan de estudios aparecieron otros e importantes problemas: la historia para economistas no pod\u00eda repetir los esquemas organizativos y conceptuales de la historia tradicional \u2013tan similares a toda una cronolog\u00eda de gobiernos nacionales- <em>y ni qu\u00e9 hablar de una sociolog\u00eda econ\u00f3mica. <\/em><em>Lo nuevo en este caso hab\u00eda que descubrirlo en la ra\u00edz misma del concepto.<\/em><em> <\/em>Encontramos un antecedente inesperado: en la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba exist\u00eda ya una sociolog\u00eda econ\u00f3mica, pero la consulta que se hizo result\u00f3 decepcionante: nunca hab\u00eda tenido programa ni profesor y, por tanto, nunca se hab\u00eda dictado. <em>Hab\u00eda que inventar todo, m\u00e1s all\u00e1 de la terminolog\u00eda misma, <\/em>porque era f\u00e1cil recordar que en la pol\u00e9mica pol\u00edtica se arg\u00fc\u00eda con frecuencia que todo lo pol\u00edtico y lo sindical no era m\u00e1s que econ\u00f3mico. Nosotros, en nuestra c\u00e1tedra, asumimos una actitud nada usual entonces: convocamos a una reuni\u00f3n pol\u00e9mica a profesores y alumnos de la carrera de sociolog\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras y de todas las carreras de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad de Buenos Aires. <em>La primera reuni\u00f3n tuvo un \u00e9xito inesperado: cuarenta profesores y alumnos de las dos facultades, interesados en incorporar una nueva asignatura a los planes de estudio y una nueva tem\u00e1tica para la investigaci\u00f3n<\/em>.\u201d <strong>(31)<\/strong><\/p>\n<p>En entrevistas con ex alumnos de Sergio Bag\u00fa en Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica, se subraya que en esta asignatura Bag\u00fa promov\u00eda centralmente tres enfoques en relaci\u00f3n con los estudios sociales y econ\u00f3micos, sobre la base del nuevo v\u00ednculo establecido entre la sociolog\u00eda y la econom\u00eda. En primer lugar, estimulaba un tipo de trabajo <em>aplicado<\/em>, \u00edntimamente vinculado con la realidad social e hist\u00f3rica, donde lo te\u00f3rico no constituye m\u00e1s que una herramienta para el an\u00e1lisis de la realidad concreta; en segundo lugar, insist\u00eda en la riqueza que la perspectiva hist\u00f3rica est\u00e1 en condiciones de aportar a los estudios sociales y econ\u00f3micos; por \u00faltimo, estimulaba el estudio de las nuevas corrientes sociol\u00f3gicas y econ\u00f3micas latinoamericanas, como las incipientes producciones vinculadas con la <em>teor\u00eda de la dependencia <\/em>y las diversas expresiones de la <em>teor\u00eda del desarrollo<\/em>. En este contexto, formaban parte del programa autores como Fernando H. Cardoso, Enzo Faletto y Celso Furtado, entre otros.<\/p>\n<p>Durante este per\u00edodo, Bag\u00fa tambi\u00e9n dict\u00f3 cursos, seminarios y conferencias en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras y en Derecho y Ciencias Sociales. Tambi\u00e9n fue Profesor invitado en las Universidades Nacionales del Litoral y del Nordeste, donde durante varios a\u00f1os dict\u00f3 cursos de <em>Introducci\u00f3n a las Ciencias del Hombre<\/em>, <em>Historia de Am\u00e9rica<\/em>, <em>Urbanizaci\u00f3n y Sociedad<\/em> y <em>Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica<\/em>. Igualmente, fue invitado en numerosas ocasiones a dictar conferencias y seminarios en las Universidades Nacionales de La Plata, Bah\u00eda Blanca y C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>En 1959, Sergio Bag\u00fa fue invitado por Risieri Frondizi, por entonces Rector de la Universidad de Buenos Aires, a dirigir la <em>Segunda Escuela<\/em><em> Internacional de Temporada<\/em>, evento anual organizado conjuntamente por la UBA, la Universidad de Chile y la Universidad de la Rep\u00fablica (Montevideo, Uruguay). Esta iniciativa represent\u00f3 un emprendimiento innovador destinado a producir una apertura de la Universidad a sectores de la poblaci\u00f3n que no ten\u00edan formaci\u00f3n universitaria \u2013abord\u00e1ndose en sus cursos un conjunto de problem\u00e1ticas no tratadas en la c\u00e1tedras curriculares- sobre la base de la nueva centralidad que la <em>extensi\u00f3n universitaria<\/em> y la apertura de la universidad ocup\u00f3 en la agenda de las autoridades de la UBA desde 1955. Bag\u00fa recuerda del siguiente modo esta experiencia de innovaci\u00f3n y apertura universitaria:<\/p>\n<p>\u201cLa otra innovaci\u00f3n importante durante la rector\u00eda de Frondizi fue la creaci\u00f3n de la Escuela de Temporada, como instituci\u00f3n permanente de la Universidad de Buenos Aires. No era una creaci\u00f3n absoluta, porque en Buenos Aires sab\u00edamos que en la Universidad de Chile funcionaba una escuela de temporada desde hac\u00eda algunos a\u00f1os y la iniciativa hab\u00eda despertado cierto inter\u00e9s tambi\u00e9n en la Universidad de la Rep\u00fablica, en Montevideo. La Rector\u00eda de Buenos Aires, siempre alerta a las innovaciones, me envi\u00f3 a Santiago de Chile y de la experiencia de varios a\u00f1os en ese pa\u00eds hermano surgi\u00f3 en Buenos Aires el plan de la Escuela de Temporada de la UBA. La intenci\u00f3n b\u00e1sica consisti\u00f3 en crear, dentro de la Universidad, un curso de varios meses de tipo experimental que acogiera temas no previstos en los planes regulares y cuyos resultados fueran puestos a consideraci\u00f3n de la Universidad. Se cre\u00f3, inclusive, una comisi\u00f3n permanente para coordinar toda la iniciativa en las tres universidades (Buenos Aires, Santiago y Montevideo)\u201d <strong>(32)<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sus actividades docentes y de investigaci\u00f3n, en este per\u00edodo Bag\u00fa fue co-fundador y co-director de la <em>Revista<\/em><em> de Historia<\/em> (1957-1958) junto con Gregorio Weinberg, Enrique Barba y Juan Carlos Ferreira.<\/p>\n<p>En 1960, Bag\u00fa fue socio fundador del <em>Instituto de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social<\/em> <em>(IDES).<\/em> En este sentido, Bag\u00fa form\u00f3 parte de los intelectuales argentinos que no s\u00f3lo contribuyeron a la modernizaci\u00f3n de los \u00e1mbitos acad\u00e9micos estatales; adem\u00e1s, se preocuparon por generar espacios privados alternativos a las estructuras estatales, particularmente valiosos cuando \u00e9stas no garantizaban el normal desarrollo del trabajo acad\u00e9mico y cient\u00edfico. Aportando a la creaci\u00f3n del IDES, Bag\u00fa continuaba su objetivo plasmado en la c\u00e1tedra <em>Sociolog\u00eda econ\u00f3mica<\/em> de vincular los estudios econ\u00f3micos con los enfoques sociol\u00f3gicos y la historia, sobre la base de la concepci\u00f3n de desarrollo tan vigente en el clima pol\u00edtico-ideol\u00f3gico de entonces. Desde su creaci\u00f3n, el IDES promovi\u00f3 los estudios sociales interdisciplinarios.<\/p>\n<p>En 1966 \u2013formando parte de las renuncias masivas de profesores e investigadores luego de la <em>noche de los bastones largos<\/em>&#8211; Sergio Bag\u00fa presenta su renuncia en la Universidad de Buenos Aires, emprendiendo un exilio que lo conducir\u00e1 finalmente a radicarse en M\u00e9xico en 1974 y permanecer all\u00ed hasta el a\u00f1o de su fallecimiento, desempe\u00f1\u00e1ndose acad\u00e9micamente en el Centro de Estudios Latinoamericanos (Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, UNAM), instituci\u00f3n creada por Pablo Gonz\u00e1lez Casanova. Acerca del significado de la violenta y persecutoria intervenci\u00f3n de las universidades establecida por la dictadura del general Ongan\u00eda, Bag\u00fa comentar\u00eda ir\u00f3nicamente, no sin un dejo de profunda melancol\u00eda por una experiencia de renovaci\u00f3n institucional que hab\u00eda sido anulada por la fuerza antes de poder desarrollarse acabadamente:<\/p>\n<p>\u201cUn general puso fin a la aventura en 1966. Hab\u00eda descubierto que el comunismo internacional se hab\u00eda apoderado de la Universidad.\u201d <strong>(33)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Reflexiones finales<\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los elementos esbozados conceptualmente en nuestra perspectiva te\u00f3rica \u2013una concepci\u00f3n de las ideas como productos hist\u00f3ricosociales y la noci\u00f3n de la interrelaci\u00f3n entre historia, sociedad e individuo, as\u00ed como entre historia social y biograf\u00eda- \u00a0se plasman con toda claridad en la reconstrucci\u00f3n de los aspectos hist\u00f3ricos y las experiencias biogr\u00e1ficas realizada en el presente trabajo. En este sentido, hemos podido observar\u00a0 que<em> la inserci\u00f3n del soci\u00f3logo e historiador Sergio Bag\u00fa en el proyecto de modernizaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires (1955- 1966) no se produjo por causas fortuitas; por el contrario, fue el producto de procesos hist\u00f3ricos vinculados, simult\u00e1neamente, con a) la historia educativa y cultural argentina, en particular la historia universitaria, \u00a0y b) la propia trayectoria biogr\u00e1fica de Bag\u00fa.<\/em><\/p>\n<p>En lo fundamental, Bag\u00fa compart\u00eda un basamento de representaciones y concepciones acerca de la universidad acorde con el promovido por las nuevas autoridades institucionales de la UBA y el movimiento estudiantil desde fines de 1955: ese universo de concepciones se inscrib\u00eda en los postulados de la <em>Reforma Universitaria<\/em><em> de 1918<\/em>. \u00c9ste es el fundamento b\u00e1sico de su participaci\u00f3n en el proyecto modernizador.<\/p>\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, nos permitimos insistir en esta idea: los sistemas de ideas y concepciones que orientan las pr\u00e1cticas de los individuos, como la propia historia biogr\u00e1fica de cada sujeto, no pueden interpretarse adecuadamente si no se las remite al contexto social, hist\u00f3rico e intelectual m\u00e1s amplio en que se han desenvuelto. En este sentido, esperamos haber demostrado con la suficiente claridad que determinados rasgos de la historia biogr\u00e1fica de Sergio Bag\u00fa en su etapa juvenil, as\u00ed como el conjunto de concepciones acerca de la universidad y la cultura que orientaron sus pr\u00e1cticas en este terreno, no pueden comprenderse cabalmente si no se los vincula con su contexto hist\u00f3rico-social y cultural m\u00e1s amplio, en particular con la historia de las universidades y las ideas universitarias en Argentina desde 1918.<\/p>\n<p>Puede afirmarse, en esta l\u00ednea de razonamiento, que la biograf\u00eda de Sergio Bag\u00fa -y en particular su trayectoria como actor part\u00edcipe en la renovaci\u00f3n de la UBA- tiende a expresar, con las singularidades propias de toda biograf\u00eda, un conjunto de procesos m\u00e1s amplios vinculados a la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la cultura, las universidades y el pensamiento universitario en la Argentina de la primera mitad del siglo veinte.-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas finales <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0 Este art\u00edculo constituye una s\u00edntesis de la Tesis presentada por quien escribe en la Maestr\u00eda en Ciencia Pol\u00edtica y Sociolog\u00eda de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), bajo la direcci\u00f3n de la Dra. Marta Philp, aprobada en junio de 2009.<\/p>\n<p>(2)\u00a0\u00a0 Wright Mills, Charles, <em>La imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>(3)\u00a0\u00a0 El autor del presente trabajo est\u00e1 desarrollando actualmente una Tesis doctoral orientada a reconstruir las contribuciones sociol\u00f3gicas e historiogr\u00e1ficas de Sergio Bag\u00fa a las ciencias sociales de Am\u00e9rica Latina, bajo la direcci\u00f3n de la Dra. Marta Philp.<\/p>\n<p>(4)\u00a0\u00a0 Suasn\u00e1bar, Claudio, <em>Universidad e intelectuales. Educaci\u00f3n y pol\u00edtica en la Argentina (1955- 1976)<\/em>, FLACSO\/ Manantial, Buenos Aires, 2004, p. 48.<\/p>\n<p>(5)\u00a0\u00a0 Atilio Dell`Oro Maini, en los a\u00f1os cincuenta, contaba con una larga trayectoria como referente intelectual del nacionalismo cat\u00f3lico argentino. V\u00e9ase: Neiburg, Federico, <em>Los intelectuales y la invenci\u00f3n del peronismo<\/em>, Alianza Editorial, Buenos Aires, 1998, p. 138.<\/p>\n<p>(6)\u00a0\u00a0 Ciria, Alberto y Sanguinetti, Horacio, <em>Los reformistas<\/em>, Jorge \u00c1lvarez Editor, 1968.<\/p>\n<p>(7)\u00a0\u00a0 Jos\u00e9 Luis Romero present\u00f3 su renuncia en mayo de 1956, luego de la sanci\u00f3n del decreto-ley 6403, en cuyo art\u00edculo 28 se autorizaba la creaci\u00f3n de universidades privadas. Este art\u00edculo no fue reglamentado hasta 1958; cuando finalmente se reglament\u00f3, durante el gobierno de Arturo Frondizi, suscit\u00f3 los enfrentamientos entre los referentes del movimiento reformista (laicista desde sus comienzos) y de la Iglesia cat\u00f3lica que pas\u00f3 a denominarse \u201cconflicto laica o libre\u201d.<\/p>\n<p>(8)\u00a0\u00a0 El proceso de recomposici\u00f3n del cuerpo docente no impidi\u00f3 que los criterios para establecer la cesant\u00eda de ciertos profesores fueran en algunos casos sumamente discutibles, asumiendo esta iniciativa, en oportunidades, un verdadero car\u00e1cter de <em>depuraci\u00f3n<\/em> (Neiburg, <em>op. cit.,<\/em> p. 220)<\/p>\n<p>(9)\u00a0\u00a0 Suasn\u00e1bar, Claudio, <em>op. cit<\/em>., p. 29.<\/p>\n<p>(10)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No\u00e9, Alberto, <em>Utop\u00eda y desencanto. Creaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de la carrera de Sociolog\u00eda en la Universidad de Buenos Aires: 1955- 1966<\/em>, Buenos Aires, Mi\u00f1o y D\u00e1vila, p. 62.<\/p>\n<p>(11)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Buchbinder, Pablo, <em>Historia de las universidades argentinas<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 2005.<\/p>\n<p>(12)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 V\u00e9ase: Frondizi, Risieri, <em>La universidad en un mundo de tensiones. Misi\u00f3n de las universidades en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Eudeba, Buenos Aires, 2005.<\/p>\n<p>(13)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vease: Halperin Dongui, Tulio, <em>Historia de la Universidad de Buenos Aires<\/em>, Eudeba, Buenos Aires, 2002.<\/p>\n<p>(14)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Suasn\u00e1bar, Claudio, <em>op.cit<\/em>., p. 54.<\/p>\n<p>(15)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sigal, Silvia, <em>Intelectuales y poder en la d\u00e9cada del sesenta<\/em>, Siglo Veintiuno Editores, 2002.<\/p>\n<p>(16)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sigal, Silvia, <em>op. cit<\/em>., p. 46.<\/p>\n<p>(17)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 V\u00e9ase: Gonz\u00e1lez, Julio, <em>La Universidad.<\/em><em> Teor\u00eda<\/em><em> y acci\u00f3n de la Reforma<\/em>, Editorial Claridad, Buenos Aires, 1945.<\/p>\n<p>(18)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista realizada por Luis G\u00f3mez en: Turner, Jorge y Acevedo, Guadalupe, <em>Sergio Bag\u00fa. Un cl\u00e1sico de la teor\u00eda social latinoamericana<\/em>, UNAM, M\u00e9xico, 2005, p. 201, el destacado me pertenece.<\/p>\n<p>(19)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ciria y Sanguinetti, <em>op. cit<\/em>., p. 281.<\/p>\n<p>(20)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En rigor, la primera publicaci\u00f3n de Sergio Bag\u00fa fue <em>\u201cAlmafuerte: Discursos completos. Reflexiones sobre el estudio de su vida y de su obra\u201d, <\/em> trabajo publicado en dos vol\u00famenes entre 1933 y 1934 por Editorial Claridad. A los estudios sobre la vida y obra de Almafuerte y Jos\u00e9 Ingenieros, Bag\u00fa sumar\u00e1 en 1939 su estudio sobre la vida y el pensamiento de Mariano Moreno, titulado <em>\u201cMariano Moreno. Pasi\u00f3n y vida del hombre de mayo\u201d<\/em>, publicado por Editorial Claridad en su primera edici\u00f3n.<\/p>\n<p>(21)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bag\u00fa, Sergio, <em>Vida ejemplar de Jos\u00e9 Ingenieros<\/em>, Editorial Claridad, Buenos Aires, 1936, p. 184.<\/p>\n<p>(22)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Citado por Marta Dur\u00e1n de Huerta y por Briseida Allar en sus art\u00edculos citados; el destacado nos pertenece.<\/p>\n<p>(23)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Turner, Jorge y Acevedo, Guadalupe, <em>op. cit.<\/em>, p. 204, el destacado me pertenece.<\/p>\n<p>(24)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La informaci\u00f3n biogr\u00e1fica fue extra\u00edda de los <em>Datos curriculares de Sergio Jos\u00e9 Bag\u00fa Bejarano<\/em> en base a los cuales la Universidad de Buenos Aires otorg\u00f3 a Bag\u00fa el t\u00edtulo de <em>Doctor \u201cHonoris Causa\u201d.<\/em> Para una descripci\u00f3n m\u00e1s detallada de los datos curriculares de Sergio Bag\u00fa, v\u00e9ase la recopilaci\u00f3n realizada por su hijo, Claudio Bag\u00fa Barnad, en Turner y Acevedo, op. cit., p. 19. V\u00e9ase adem\u00e1s Bag\u00fa, Claudio, <em>El ser y la raz\u00f3n: Sergio Bag\u00fa, pasi\u00f3n y vida ejemplar en proyecci\u00f3n hist\u00f3rica,<\/em> en: <em>Problemas del Desarrollo. Revista Latinoamericana de Econom\u00eda<\/em>, vol. 36, n\u00ba 143, octubre- diciembre de 2005.<\/p>\n<p>(25)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acerca de AIAPE, v\u00e9ase: Pasolini, Ricardo, <em>Intelectuales antifascistas y comunismo durante la d\u00e9cada de 1930. Un recorrido posible: entre Buenos Aires y Tandil<\/em>, en: <em>Revista Desarrollo Econ\u00f3mico<\/em>, vol. 45, n\u00ba 179, octubre- diciembre de 2005.<\/p>\n<p>(26)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Existen referencias sobre estos trabajos de Bag\u00fa en el marco de las discusiones historiogr\u00e1ficas de su \u00e9poca en: Devoto, Fernando y Pagano, Nora, <em>Historia de la historiograf\u00eda argentina<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 2009.<\/p>\n<p>(27)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista con la historiadora mexicana Norma de Los R\u00edos.<\/p>\n<p>(28)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Rottunno, Catalina y D\u00edaz de Guijarro, Eduardo, <em>La construcci\u00f3n de lo posible. La Universidad de Buenos Aires de 1955 a 1966, Libros del Zorzal, Buenos Aires, <\/em>2003, p. 231, el destacado nos pertenece.<\/p>\n<p>(29)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Citado por Briseida Allard, en su art\u00edculo citado; el destacado nos pertenece.<\/p>\n<p>(30)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista con Norma de Los R\u00edos.<\/p>\n<p>(31)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Rottunno y D\u00edaz de Guijarro, <em>op. cit<\/em>., p. 231<\/p>\n<p>(32)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Rottunno y D\u00edaz de Guijarro, <em>op. cit<\/em>., p. 232<\/p>\n<p>(33)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Rottunno y D\u00edaz de Guijarro, <em>op. cit.<\/em>, p. 233<\/p>\n<hr size=\"1\" \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Universidad Nacional de Villa Mar\u00eda<br \/>\nBecario Conicet<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mgtr. Mat\u00edas Giletta[1]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[14],"class_list":["post-32","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","tag-matias-giletta"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/modernidades\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}