{"id":31,"date":"2012-12-11T14:59:39","date_gmt":"2012-12-11T14:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ffyh.unc.edu.ar\/alfilo\/obregon-cano\/?p=31"},"modified":"2012-12-11T14:59:39","modified_gmt":"2012-12-11T14:59:39","slug":"obregon-en-su-salsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/obregon-en-su-salsa\/","title":{"rendered":"Obreg\u00f3n en su salsa"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\"><em>Por Guillermo Vazquez *<\/em><\/p>\n<p>\u00a0La Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades inaugura un premio anual \u201cal compromiso social y pol\u00edtico\u201d, bajo el nombre de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aric\u00f3 \u2013nombre que aparece como clave para la interpretaci\u00f3n del primer homenajeado\u2212, y decide, por resoluci\u00f3n de su m\u00e1ximo \u00f3rgano representativo, otorg\u00e1rselo a Ricardo Obreg\u00f3n Cano, ex gobernador cordob\u00e9s depuesto.<\/p>\n<p>Ricardo Armando Obreg\u00f3n Cano, luego de una intensa apuesta pol\u00edtica que desemboca en unos pocos y memorables meses como gobernador de C\u00f3rdoba, hasta su derrocamiento por un golpe policial, reside en Buenos Aires, a sus 95 a\u00f1os, pr\u00e1cticamente sin dar notas \u2212como si fuera un Thomas Pynchon de la pol\u00edtica, o un Maurice Blanchot, o un Salinger\u2212, publicar libro alguno, operar pol\u00edticamente para nadie, mediatizar su figura, ni tener apariciones p\u00fablicas notables (la \u00faltima, de casi nula difusi\u00f3n, en la C\u00e1mara de Diputados en el a\u00f1o 2010).<\/p>\n<p>Fue un gobernador que apost\u00f3 por una construcci\u00f3n pol\u00edtica in\u00e9dita, demandada por amplios sectores a los que escuch\u00f3 pacientemente y tuvo como programa b\u00e1sico la puesta en marcha de pol\u00edticas p\u00fablicas \u2013muchas luego frustradas por la restauraci\u00f3n pos-navarrista y la dictatorial\u2212 que los incluyeran, as\u00ed como la legitimaci\u00f3n \u2013discursiva y pr\u00e1ctica\u2212 de identidades populares postergadas y esenciales en una democracia con avanzada justicia social, como pretend\u00eda que lo fuera C\u00f3rdoba. Esa apuesta \u2013contra ciertas ideas ultravanguardistas que Obreg\u00f3n siempre critic\u00f3, incluso al interior de su propio espacio\u2212, es definida con una imagen: la del m\u00edtico acto del cuarto aniversario del Cordobazo, con el presidente cubano Osvaldo Dortic\u00f3s de orador en el palco, junto a sindicalistas y militantes pol\u00edticos. En las secuencias de filmaci\u00f3n conservadas, puede verse a Obreg\u00f3n arrastrado por una marea de gente y sin poder llegar al escenario \u2013como s\u00ed lo hizo su vicegobernador, Atilio L\u00f3pez\u2212, lo que despert\u00f3 sugestivas especulaciones sobre por qu\u00e9 no estuvo como orador ni aparece en las fotos: llevado de un lado a otro, sin arribar a destino, por una multitud a la que no pretend\u00eda controlar ni contener, sino transitar a la par. Sin embargo, ser\u00eda err\u00f3neo y un poco apresurado considerar a Obreg\u00f3n Cano, como muchos lo han hecho, como un hombre \u201chonesto\u201d (virtud que se expone casi siempre como carencia de otras dotes: inteligencia, talento, capacidad) pero ingenuo o poco competente para las tareas que pretend\u00eda realizar, ya por falta de lectura de una coyuntura o por gruesos desaciertos pol\u00edticos. Muy por el contrario, Ricardo Obreg\u00f3n Cano gan\u00f3 feroces internas en el siempre dif\u00edcil peronismo cordob\u00e9s, puso a su propio vicegobernador (a diferencia de otros casos de gobernadores afines a la \u201cTendencia\u201d), supo construir lealtades, sumar otros partidos en su apoyo y discutir de pie, con programas y sin temores, en los lugares m\u00e1s dif\u00edciles, donde se lo ten\u00eda por \u201cdisfrazado\u201d o (por acci\u00f3n u omisi\u00f3n) por \u201cinfiltrado\u201d; injurias que desactivaba f\u00e1cilmente invirti\u00e9ndolas cada vez que era requerida su opini\u00f3n sobre el tema: hab\u00eda, para \u00e9l, una infiltraci\u00f3n fascista, reaccionaria y \u201ccontinuista\u201d dentro del peronismo setentista.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, Ricardo Obreg\u00f3n Cano ha legado grand\u00edsimas piezas oratorias a la historia pol\u00edtica del siglo XX argentino; dicho as\u00ed suena solemne, pero \u2013inclusive\u2212 acaso nos quedamos cortos. No por su prosa (muchas eran le\u00eddas) ni por su dicci\u00f3n ni por el vuelo imaginativo y preciso de sus conceptos, todas virtudes que contienen todos ellos. Sino por su capacidad de leer la realidad y de anticipar muchas cuestiones que no aparec\u00edan obvias en el ojo de la tormenta. P\u00e1ginas que no han sido citadas (\u00bfy qui\u00e9n lo har\u00eda en C\u00f3rdoba? \u00bfdesde qu\u00e9 lugar?), ni descubiertas del todo. Una de ellas, reproducida en el libro homenaje editado por la Facultad de Filosof\u00eda: su discurso de asunci\u00f3n. Otras (hay que decir: de hallazgo nada f\u00e1cil), son anticipatorias ya del terror, ya de problemas y deudas que se abr\u00edan en los ochenta (y que la \u00faltima d\u00e9cada ha ido pacientemente saldando) y de fenomenal impacto en la realidad pol\u00edtica argentina actual. Otro, el discurso en De\u00e1n Funes, el 11 de setiembre del 73: en el exacto momento en el cual se bombardeaba el Palacio de la Moneda chilena, y el proyecto pol\u00edtico y social de dimensiones continentales, del que Obreg\u00f3n Cano tambi\u00e9n era un sat\u00e9lite, comenzaba a tener un ocaso duro y oscur\u00edsimo. Tambi\u00e9n su alocuci\u00f3n f\u00fanebre en el velatorio de Atilio L\u00f3pez, cuyas im\u00e1genes (la conjunci\u00f3n de figuras: las l\u00e1grimas de Obreg\u00f3n Cano, las de Tosco y su oratoria, el pueblo de C\u00f3rdoba, ex ministros del gobierno derrocado, la Iglesia y sus sacerdotes, fuerzas de seguridad) forman parte de las congojas m\u00e1s grandes que se hayan vivido en la vida pol\u00edtica de esta provincia; o en su descargo judicial en los ochenta, contra las dificultades espec\u00edficas de la pasividad alfonsinista con los poderes que luego lo derrumbar\u00edan, y contra la idea de los \u201cdos demonios\u201d, creaci\u00f3n ochentosa pero de larga duraci\u00f3n, generadora de un kafkiano proceso que lo tuvo tres a\u00f1os en prisi\u00f3n por haber integrado el Partido Montonero en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La cadencia en la voz de Obreg\u00f3n, cautelosa y precisa, sin euforia pero sin mezquindad para enunciar muchos sintagmas de alta densidad en ese tiempo (\u201cliberaci\u00f3n del pueblo\u201d, \u201csocializaci\u00f3n de la econom\u00eda\u201d, \u201csocialismo nacional\u201d, etc.), es la muestra de <em>otros setenta<\/em> \u2013que Nicol\u00e1s Casullo hab\u00eda retomado en sus \u00faltimos textos, y que un grupo dentro de la revista <em>Controversia<\/em>, en el exilio mexicano compartido con Obreg\u00f3n, repens\u00f3 hace mucho. Es decir, de una lectura epocal distinta que puede hacerse a\u00fan hoy de esa d\u00e9cada de pol\u00edtica y pasi\u00f3n desatadas. Ni la mitificaci\u00f3n del protagonismo exacerbado \u2013cuando no un\u00e1nime\u2212 de las organizaciones armadas como determinantes \u00faltimos del cambio social; ni el sostenimiento de una pasividad hist\u00f3rica, provista de una falsa equiparaci\u00f3n de fuerzas y voluntades, con su consecuente despolitizaci\u00f3n, de la teor\u00eda de los \u201cdos demonios\u201d, desprendida del primer pr\u00f3logo del <em>Nunca M\u00e1s<\/em>.<\/p>\n<p>El proyecto gobernativo de Obreg\u00f3n no propon\u00eda una salida socialista armada (\u00bfpor qu\u00e9 hacerlo, si hab\u00eda ganado elecciones, reinstaurado un sistema democr\u00e1tico, aceptado la convivencia con oposiciones pol\u00edticas, terminado con una dictadura proscriptiva y represiva?). Tampoco congeniaba con la ortodoxia \u201cperonista\u201d, a la que Obreg\u00f3n, insistimos, como buena parte de la izquierda contra la conjunci\u00f3n \u201csocialismo real\u201d, siempre neg\u00f3 el car\u00e1cter de peronista, pues ve\u00eda en el movimiento del que se sent\u00eda parte s\u00f3lo revoluci\u00f3n y avance, contra el \u201ccontinuismo\u201d y la \u201crestauraci\u00f3n\u201d en la que Ant\u00fan, Sim\u00f3, la conducci\u00f3n de la CGT nacional y el eje porte\u00f1o con el ministerio de Bienestar Social comandaban. Ortodoxia que negaba razones y aciertos de la izquierda en su construcci\u00f3n pol\u00edtica y gremial, concibi\u00e9ndola como un microrganismo ponzo\u00f1oso que afectar\u00eda vaya a saber qu\u00e9 naturaleza pr\u00edstina \u2013desgraciada paradoja: el <em>peronismo<\/em>, paradigma de la heterogeneidad, del desquicio de las categor\u00edas sociales, usando met\u00e1foras higienistas.<\/p>\n<p>Asediado por distintos poderes (empresariales, corporativos, de integrismos pol\u00edticos y religiosos), con ideas (o mejor dicho: con formas \u2013<em>medios<\/em>\u2212 de concretar esas ideas, que s\u00ed compart\u00eda tanto con la \u00e9poca argentina y latinoamericana) que no parec\u00edan sintonizar con la coyuntura hist\u00f3rica, y efecto de una alianza compleja y <em>precaria<\/em>, Obreg\u00f3n Cano estuvo en el centro m\u00e1s complicado de una escena para conducir un proceso que ni el propio Per\u00f3n (que llam\u00f3 a que C\u00f3rdoba <em>se cueza en su propia salsa <\/em>\u2212con notas bien distintivas de su \u00faltimo tono admonitorio: un poco m\u00edstico y con una conjugaci\u00f3n ligada a alguna gauchesca siempre presente\u2212;<em> <\/em>dijo \u201cque C\u00f3rdoba\u2026\u201d, pero en realidad estaba diciendo \u201cque Obreg\u00f3n\u2026\u201d) pudo hacer.<\/p>\n<p>Muchos de los textos del libro homenaje \u2013con una considerable heterogeneidad pol\u00edtica y estil\u00edstica\u2212, se replantean una actualidad de Obreg\u00f3n Cano, que es acertada por varios motivos. El a\u00f1o 73 marca un punto de inflexi\u00f3n con el proceso pol\u00edtico iniciado exactamente treinta a\u00f1os despu\u00e9s: hay reactualizaciones varias (los nombres de Righi, Ber Gelbard, C\u00e1mpora, Abal Medina, Bidegain o Puiggr\u00f3s, parec\u00edan no poder volver a reconstruirse), y \u2212sin abundar ni redundar en algo que no hace a este espacio\u2212 hace pocos meses, por caso, Cristina Fern\u00e1ndez anunciaba en Santa Cruz la construcci\u00f3n de dos represas hidroel\u00e9ctricas conjuntas: \u201cJorge Cepernic\u201d y \u201cN\u00e9stor Kirchner\u201d. Pero en realidad deber\u00edamos pensar condiciones m\u00e1s \u201cobjetivas\u201d en estas similitudes entre ambas experiencias: en primer lugar, una revalorizaci\u00f3n del Estado y el rol transformador que puede jugar en un proceso pol\u00edtico intenso y movilizador, y no con el determinismo que lo juzga siempre como <em>el m\u00e1s fr\u00edo de todos los monstruos fr\u00edos<\/em>; en segundo lugar, un modo de reconsiderar <em>democr\u00e1ticamente<\/em> las consignas de organizaciones otrora armadas, con la respectiva autocr\u00edtica de su militarizaci\u00f3n y su rol en el retorno institucional en la primera parte del 73; en tercer lugar, un modo de tener en cuenta alianzas complejas: todo proceso pol\u00edtico \u2013dentro o fuera del peronismo\u2212 las tiene y debe lidiar con ellas, con los riesgos que implica (\u201cnadie puede proteger a la humanidad contra la locura o el suicidio\u201d, escribi\u00f3 Castoriadis) y que Obreg\u00f3n asumi\u00f3, m\u00e1s all\u00e1 de su resultado. Pero, por \u00faltimo, son sobre todo cuestiones pendientes a reactivar de nuestra democracia cordobesa, y un proyecto de articulaci\u00f3n de actores claves que todav\u00eda siguen vigentes y resignificados, que fueron tambi\u00e9n banderas del 73: la necesidad de una reforma policial y una seguridad democr\u00e1tica, los poderes a los que enfrent\u00f3 Obreg\u00f3n (jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, empresarios del transporte, de la carne, etc.) y las articulaciones que hizo confluir, por citar algunas pocas, entre las juventudes movilizadas, vastos sectores del gremialismo y sus muchas corrientes \u2013Agust\u00edn Tosco, entre ellos\u2212, el Movimiento Peronista Villero, la iglesia tercermundista y la enigm\u00e1tica (es decir: no comprobada, pero posible) participaci\u00f3n pol\u00edtica del Frente de Liberaci\u00f3n Homosexual.<\/p>\n<p>Para tener a mano, adem\u00e1s de las actividades del homenaje, la Facultad de Filosof\u00eda dej\u00f3 un libro que testimonia una cuesti\u00f3n importante. Pues se trata de una compilaci\u00f3n de textos en la que desfilan distintas generaciones, procedencias (y actualidades) pol\u00edticas, culturales (acad\u00e9micos, sacerdotes, militantes, funcionarios, periodistas, amigos de Obreg\u00f3n), y que tuvieron la fortuna de juntarse en torno a una idea en com\u00fan: se resisten a permanecer inconmovibles ante las p\u00e1ginas de un ensayo pol\u00edtico y social que todav\u00eda tiene mucho por dar.<\/p>\n<p><em>* Texto publicado originalmente en la revista Deodoro, noviembre de 2012.\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Guillermo Vazquez * \u00a0La Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades inaugura un premio anual \u201cal compromiso social y pol\u00edtico\u201d, bajo el nombre de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aric\u00f3 \u2013nombre que aparece como clave para la interpretaci\u00f3n del primer homenajeado\u2212, y decide, por resoluci\u00f3n de su m\u00e1ximo \u00f3rgano representativo, otorg\u00e1rselo a Ricardo Obreg\u00f3n Cano, ex gobernador cordob\u00e9s depuesto. &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/obregon-en-su-salsa\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","nodate","item-wrap"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ffyh.unc.edu.ar\/obregon-cano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}