1917. La Revolución Rusa desde adentro y al sesgo

María Angélica Vega

Texto completo: VEGA_Reseñas

1917 es el último libro de ensayos de Martín Kohan (publicado por Godot en 2017) en el cual, desde cerca y al sesgo, ofrece una relectura de la Revolución Rusa.

Con los ensayos que componen 1917, el escritor, profesor y crítico literario argentino, Martín Kohan, introduce una indubitable coordenada histórica, territorial y política en el presente: la Revolución de Octubre en Rusia, y su estela en varios espacios y tiempos; por ejemplo, México, Italia, entre otros.

En un marco contemporáneo más amplio de puesta en valor, discusión y re-lecturas del escenario de la Revolución, Kohan efectiviza esta introducción con palabras en el año de su centenario, fecha que suscita un memento colectivo: el libro lo publica Godot en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2017.

Desde un acá lateral respecto de las corrientes historiográficas, 1917 ofrece una revolución al sesgo iluminando, justamente, lo recortado, lo obliterado, lo no puesto en circulación, no leído, no dicho ni visto: costados, márgenes, restos no registrados en los anales de las historias.

Un acá cuya referencia interna es un “desde ahí”: ¿cuál es el referente del deíctico “ahí”? Kohan lee a Jacques Sadoul —abogado, político y escritor francés que trabajó para Lenin y Trotski en el comando de la insurrección de San Petersburgo—, focaliza en su perspectiva, sabe lo que sintió Sadoul, o lo que escribió que él sintió en las cartas redactadas desde ahí, con “la cifra misma de la zozobra” (Kohan, 2017: 25) inherente al que no solo narra lo que está pasando sino, también, y más enfáticamente, lo que le está pasando: la vivencia del acto histórico.

Lo que escribió se cifra en clave de incertidumbre que no es sino “el aspecto que cobra la historia cuando se la ve demasiado cerca (o bien, más aún, cuando se la ve incluso desde adentro)” (Kohan, 2017: 25).

Leer y narrar a Sadoul es el procedimiento al que recurre Kohan para situarse en el adentro del acontecimiento revolucionario y advertir ahí, en el terreno narrativo de estas vivencias del hecho histórico-político, tioneos, dudas, cavilaciones, quiebres; dado que sin “sus vicisitudes” (Kohan, 2017: 26) no hay revolución.

Partícipe pero no líder, de posición cercana al fragor de las decisiones y lateral ejecutor de algunas de ellas, este agregado francés a la causa rusa resulta su cronista privilegiado; dada su posición y ejercicio, con las “Cartas desde la revolución bolchevique”, Sadoul logró un “retrato [de los hechos] de primera mano” (Kohan, 2017: 26) en sus entreveros diarios así como también registró los confusos deseos desatados por los sucesos rusos: “¿qué era lo que debía desear que pase?” (Kohan, 2017: 26).

En 1917, Kohan lee y narra el “núcleo hirviente de los sucesos” (Kohan, 2017: 26), la zona donde estos se cuecen. Desde ahí, subraya ambigüedades, errores, desacoples, tironeos advertidos en los detalles, entre múltiples actores, sentidos, valores, legalidades.

En biografías, autobiografías, cartas, poemas, 1917 procede “revolviendo los bajos fondos” (Foucault, 1992: 12) de una emergencia en el juego siempre “relanzado de la voluntad de poder” (Foucault, 1992: 21), nutrido de azares y equívocos. No es sino un error lo leído por Kohan en el origen del marxismo en Rusia, en la biografía de Marx escrita por F. Mehring (2013): el censor ruso calculó la ineficacia política de un texto como El capital por difícil, matemático, científico.

1917 recorta un tiempo de umbral, de rituales de pasajes, emergencias de sucesos, “estamos ante el tiempo […] como ante el marco de una puerta abierta” (Didi-Huberman, 2015: 31), no enuncia una fijeza. Desde las fraguas revolucionarias rusas, desde ahí, Kohan cuenta una zona de apertura respecto de coordenadas previas.

Kohan es amigo de la revolución y se siente afectado por su historia: “nos toca” a quienes estamos “puestos a pensarla” (Kohan, 2017: 22). En una entrevista, el año pasado, refirió emocionarse con la vibración de quienes “desde un lugar de explotados, degradados, es decir, de mierda” sostienen “un proyecto político de cambio social cuyo horizonte es un sistema más justo, o uno totalmente justo” (Vega, 2017: 8).

Pero al traspasar esta vibración a la literatura y al ensayo, el énfasis lo pone en el desacople:

 

(…) cuando entro la política en la ficción o la abordo como crítico, para mí ésta está supeditada a la lógica narrativa de la escritura, caso contrario te queda un panfleto; entonces, para no hacer un panfleto de la Revolución de Octubre, ni literatura realista, ni mucho menos de mensaje, mi apuesta es trabajar desde el error. (Vega, 2017: 9)

 

María Angélica Vega es profesora adjunta en Panorama y contextos de tendencias estéticas en la UNLPam y adscripta en Introducción a la Literatura en la UNC. Está terminando el doctorado en Letras por la UNC para el cual contó con becas de Secyt. UNC y CONICET.

 

Bibliografía consultada

Didi-huberman, G. (2015) Ante el tiempo. Historia del arte y anacronismo de las imágenes. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.

Foucault, M. (1992) Microfísica del poder. Madrid: Las Ediciones de La Piqueta.

Kohan, M. (2017). 1917. Buenos Aires: Ediciones Godot.

Mehring, F. (2013) Marx. Historia de su vida. Buenos Aires: Editorial Marat.

Vega, M. (2017) Entrevista a Martín Kohan. Alfilo. Facultad de Filosofía y Humanidades. UNC, 59, 10: Disponible en: https://ffyh.unc.edu.ar/alfilo [22-04-2018].

 

 

 

 

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