“En Córdoba aparece una clase política absolutamente mediocre y, sin embargo, gobierna”

horacio-gonzalez-risaDurante la tarde del 16 de octubre, admiradores de la obra de Horacio González se dieron cita en el auditorio del Pabellón Venezuela, para celebrar la tercera entrega del Premio José María Aricó al “compromiso social y político”. El actual director de la Biblioteca Nacional recibió este reconocimiento acompañado por su esposa, la artista Liliana Herrero, el decano de la FFyH, Diego Tatián, la vicerrectora de la UNC, Silvia Barei junto a distintas personalidades del ámbito académico y la cultura local. La música del cierre estuvo a cargo del cantante y compositor Raly Barrionuevo.

Bajo un cielo limpio y primaveral, minutos antes de comenzar la ceremonia, Horacio González se dio el gusto de recrear la mirada y caminar por los predios arbolados que rodean al Pabellón Venezuela. Acompañado por Liliana Herrero y Diego Tatián, el sociólogo de Buenos Aires ya se mostraba feliz y sereno. Pasada la media tarde, poco a poco el Auditorio Presidente Hugo Chávez se fue poblando de lectores de distintas generaciones, cultores todos de aquellos intelectuales que alimentan la tradición humanista.
González entró al auditorio con gestos de humildad y se sentó cauto en la silla ubicada en el centro del angosto escenario. En la apertura de la ceremonia, como homenaje oportuno al valor que encierran las palabras, Silvia Lonatti, declamó la poesía El gozante del poeta argentino Manuel José Castilla.

gonzalez-03El Centro de Estudiantes de la FFyH se sumó al homenaje y uno de sus representantes en sus palabras ubicó a Horacio González dentro de la línea de pensadores argentinos de la talla de José Hernández Arregui, Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y John William Cooke. También mencionó a Osvaldo Soriano, Oscar Landi, Nicolás Casullo y al escritor y periodista Rodolfo Walsh, quien entre muchos conceptos –recordó–, sostenía que “un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra”.

Como parte de la distinción, Silvia Lonatti leyó los fundamentos por los cuales, el 15 de agosto de este año, el Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Humanidades decidió por unanimidad reconocer la trayectoria de Horacio González con el Premio José Aricó al compromiso social y político.

horacio-gonzalez-primer-planoMás tarde, fue el turno del decano de Filosofía, quien al comienzo saludó la presencia de Emi D’Ambra, recordando a su vez que ella misma había sido la merecedora del Premio Aricó durante la edición del 2013. Luego, a través de la lectura de un texto íntimo, Tatián rindió culto a la amistad que lo une con González, desnudando no sólo  la admiración y el respeto que siente por la calidad de su obra sino, y sobre todo, por las cualidades que lo distinguen como persona. En sus palabras, calificó a González como un “buscador de perlas”, “un gran escuchador” y una “voz imprescindible para Latinoamérica”. Un hombre con la capacidad – dijo–, “de conjugar el activismo cultural, el interés por los otros, las prácticas del atesoramiento, el invencionismo y el impulso de todo pensamiento en dificultad por no codificable”. (Leer texto completo: El gran escuchador).

“Un verdadero programa de inspiración”

gonzalez-02El sociólogo de Buenos Aires se abrazó con su par de Filosofía, miró al público por unos segundos y rompió el silencio: “No puedo dejar de sentirme fuertemente conmocionado por las palabras que acaba de leer Diego Tatián”, confesó. “Amigo, –ahora percibo–, de numerosas caminatas por viejas ciudades del mundo. El texto que acaba de leer Diego es una valoración que muchos me dirían que tenga el privilegio de gozarla, y que también muchos pudieran sentirse incómodos si tuvieran que asignarse ser portadores de semejante redefinición de las funciones del profesor, del alumno, del conocimiento, y de los vínculos no siempre fácilmente definibles”.

También expresó que los premios muchas veces se “resisten y vuelven”, pero más allá de que en esta ocasión le tocara a él mismo el lugar de protagonista, consideró que el texto de Tatián bien podría ser valorado como “un verdadero programa de inspiración. Un verbo, digamos, tendido hacia la posibilidad de formular lo que sea necesario, para que pasee por las universidades de Argentina, y por el país”.

El misterio y lo mediocre 

González tampoco se privó de interpelar la compleja  escena política local. “En Córdoba aparece una clase política absolutamente mediocre”, afirmó. “Absolutamente incapacitada para expresar cualquiera de estos temas, y sin embargo gobierna. Ése es un misterio, no es solamente un hecho vituperable. Si lo fuera solamente vituperable estamos nosotros para recuperarlo. No queremos ser meros sujetos de un vituperio, que desde jóvenes supimos hacer con menor o mayor fortuna. Queremos ser también parte del misterio de la política, o de lo político. Por qué razón nos parece tan desconcertante que una clase política menor, una clase política sin ideas, aunque sean ideas de carácter coercitivo, pero muchas veces con la urgencia que se presentan bajo un manto de solidaridad social, o de progreso, o de un colectivo. Entonces el misterio quizás sea eso: por qué la coerción y por qué la banalidad se presentan bajo la forma, aún necesaria, de ser invocada de la justicia. La justicia siempre necesita ser invocada, nosotros la invocamos. El pueblo precisa siempre ser invocado, lo invocamos. La razón crítica también precisa ser invocada, la invocamos. La distribución de los bienes, de los roles, los invocamos”.

“Aquí hay una clase política sumamente mediocrizada, -tomo esta expresión de la reforma universitaria-. Ese pensamiento de quienes se animaron a indicar con la expresión de lo mediocre, aquello que era, sin que tuviera las necesarias garantías o definiciones, una profunda significación que debieran ser.  Son, porque efectivamente no hay algo que justifique su ser, como no sea una falta de justificación que está substituida por pensamientos que son pensamientos que muchas veces también tenemos nosotros: hablan del pueblo como hablamos nosotros; hablan muchas veces de situaciones críticas, como nosotros. Hablan también, como nosotros, de distribución de recursos, de reparar los daños, y por lo tanto es un misterio. Es un misterio que aquellos que denominamos los mediocres, aquellos enlazado a intereses espurios, o como reproductores de una forma de poder sumamente injusta, si queremos ser más precisos en relación a las tradiciones críticas, por qué se establece una situación de gobierno. Quizás el camino para repensar en esta grave situación por la que atraviesa Córdoba, y otras regiones del país y también por supuesto del mundo, es por qué hemos de pensar en las formas de gobierno, si lo que es un gobierno de otras maneras que nos inspira muchas veces a aplicar o emplear los mismos vocablos que están en la zona de distribución de vocablos del gobierno de quienes gobiernan con tanta mediocridad, ofendiendo de una forma tan directa el objetivo profundo de los cambios en la sociedad, que son los cambios que se reflejen en la justicia colectiva, en la justicia individual, y en la vida de las personas”.

horacio-gonzalez-raly-barrionuevoLuego, González volvió sobre el valor de un premio que hace referencia a la obra de José María Aricó, sobre la tradición de los pensadores, la lectura y resignificación de los textos, sumado a algunos de sus vínculos o experiencias que lo unen con Córdoba.

Sobre el final su compañera de vida, Liliana Herrero, se mostró emocionada por tanto cariño y recordó que, hacía exactamente un año, González se recuperaba de un ACV (accidente cerebrovascular) y que en aquella oportunidad también los acompañaba Raly Barrionuevo. El folclorista trashumante subió luego al escenario con su guitarra, se sentó  junto a Horacio González y a modo de homenaje le dedicó su Chacarera del exilio.

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