A través de dos declaraciones, el cuerpo expresó rotundas críticas al proyecto del Poder Ejecutivo en materia de derechos del trabajo, que habilitarían despidos masivos y condiciones contractuales muy desfavorables para quienes aportan su fuerza laboral en favor de un desproporcionado beneficio para los sectores empresariales.
El lunes 23 de febrero, el Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Humanidades aprobó dos Declaraciones. En la primera, manifiesta un “rotundo rechazo a la reforma laboral impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional, que introduce modificaciones sustanciales al régimen laboral argentino -regresivas en materia de derechos del trabajo-, tales como la flexibilización de las condiciones laborales, la ampliación de la precarización, la limitación de derechos colectivos y la restricción de herramientas fundamentales de organización y protesta de las y los trabajadores, entre ellas el derecho de huelga y la realización de asambleas”.
Para el HCD, este proyecto de ley impulsa cambios que favorecen de manera desproporcionada a los sectores empresariales, “flexibilizando los despidos, reduciendo y limitando indemnizaciones, e incorporando mecanismos como el denominado “banco de horas”, que deja en manos de las patronales la organización de la jornada laboral, los tiempos de descanso y las vacaciones, alterando el principio de jornada limitada y descanso protegido”.
Todas estas disposiciones implican un retroceso histórico en relación con conquistas laborales alcanzadas a través de décadas de lucha del movimiento obrero argentino y del pueblo trabajador, y “desconocen el principio de progresividad y no regresión en materia de derechos sociales consagrado en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales de derechos humanos, como el derecho al trabajo en condiciones dignas y equitativas, la garantía de la protección contra el despido arbitrario, la organización sindical libre y democrática, la negociación colectiva y el derecho de huelga como pilares del equilibrio en las relaciones laborales”.
Además de afectar de manera directa a amplios sectores de la clase trabajadora, lo hace en particular a la comunidad universitaria —integrada por estudiantes trabajadores/as, docentes, nodocentes y graduados/as— cuyas condiciones laborales inciden de forma directa en las trayectorias académicas, en el acceso a la educación superior y en la permanencia en el sistema universitario público. “La universidad pública argentina, heredera de la Reforma Universitaria y comprometida con la ampliación de derechos y la justicia social, no puede permanecer indiferente frente a iniciativas que debilitan derechos históricamente conquistados y profundizan la desigualdad social”.
En función de esos principios, la comunidad de la Facultad de Filosofía y Humanidades entiende que el trabajo constituye una dimensión central de la dignidad humana y de la ciudadanía democrática, “y que toda reforma debe orientarse a ampliar derechos y fortalecer la protección social, no a erosionarla. Por ello, el HCD convoca a la comunidad universitaria a sostener una posición activa en defensa del trabajo digno, la organización colectiva y la justicia social como pilares de una democracia sustantiva, y promueve la organización de actividades interclaustros, con otras organizaciones y la comunidad en general para el análisis, la reflexión y la acción, relativas a la reforma laboral y a la defensa de los derechos de les trabajadores, especialmente trabajadores de las universidades públicas”.
No al cierre de FATE e IBF
Los recientes cierres de las fábricas FATE y IBF no son hechos aislados, sino consecuencia de un modelo económico que se agravará en caso de aprobarse el proyecto “Ley de Modernización Laboral”, que impulsa el gobierno de Javier Milei. “En este contexto, el cierre de FATE —empresa con más de 80 años de funcionamiento en San Fernando, provincia de Buenos Aires, que empleaba a 920 trabajadores— y de IBF en Córdoba, no puede analizarse de manera aislada”, señala la Declaración.
Ambos son antecedentes de extrema gravedad, que se profundizarán con la nueva normativa, ya que “habilitaría despidos masivos y reaperturas bajo nuevas condiciones contractuales más desfavorables para quienes trabajan. Las conciliaciones obligatorias vigentes, lejos de garantizar la continuidad laboral, han dejado a los trabajadores sin herramientas efectivas para resguardar sus puestos”.
Además del impacto económico para casi mil familias, FATE ha sido y es ejemplo de una tradición de organización y lucha en el movimiento obrero argentino, “siendo sus trabajadores protagonistas de importantes procesos de defensa de derechos colectivos”, que hoy sostienen un acampe pacífico para visibilizar su reclamo.
En tanto, en IBF sus trabajadores continúan exigiendo la reapertura de la fábrica y la preservación de sus fuentes de trabajo, luchas que se inscriben en un escenario más amplio de desfinanciamiento de la educación y la salud públicas, “que impacta de manera directa en las condiciones de estudio, trabajo y vida de docentes, nodocentes, estudiantes y egresades de las universidades nacionales. La precarización laboral y el debilitamiento de derechos no solo afectan al sector industrial, sino que deterioran el conjunto del entramado social y las instituciones públicas”, destaca el texto del HCD.
“Fiel a su compromiso histórico con la defensa de los derechos de las y los trabajadores, de las personas desocupadas, de los derechos humanos y de las luchas de mujeres y diversidades, esta Facultad manifiesta su solidaridad con las y los trabajadores de FATE e IBF, acompaña su reclamo por la reapertura de las plantas con todos sus trabajadores y reafirma su rechazo a toda reforma que implique un retroceso en las condiciones laborales y democráticas conquistadas por nuestro pueblo”, concluye la Declaración.
