“En los 90 luchábamos contra una ley y ahora para que se implemente otra ley”

El viernes 11 de septiembre, en el Centro Cultural de la UNC, se realizó el segundo encuentro del ciclo «Instantáneas de Filo», organizado en el marco de los 80 años de la FFyH por la Escuela de Filosofía, titulado “Hitos de la Escuela”. Carla Galfione, Sebastián Torres y Guadalupe Reinoso recorrieron tres momentos claves de la historia reciente de la Escuela de Filosofía: la restitución democrática y el Plan de Estudios de 1986, el impacto de la Ley de Educación Superior y las políticas neoliberales durante la década de 1990, y las transformaciones ocurridas desde 2001 en adelante, en el marco de las políticas de fortalecimiento de la educación y del sistema científico.

Con el objetivo de abordar distintas dimensiones de la trayectoria de la Escuela de Filosofía, en una propuesta destinada a recuperar y poner en circulación la memoria de personas y acontecimientos que marcaron la historia de la institución, se llevó a cabo otro encuentro del ciclo «Instantáneas de Filo», organizado en el marco de las celebraciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC por sus 80 años.

La apertura estuvo a cargo de la decana Alejandra Castro, quien presentó las actividades conmemorativas y destacó el trabajo de la comisión organizadora, integrada por representantes de los distintos claustros, escuelas y departamentos de la Facultad, junto a docentes jubiladxs y nodocentes.

La decana recalcó que esta actividad de la Escuela de Filosofía se lleva a cabo en el marco de una agenda colectiva que permite revisar la historia de la institución, pensar su presente y proyectar la Facultad hacia el futuro. “La invitación es que toda la comunidad se sume con propuestas que nos ayuden a hacer una lectura, una relectura de nuestra historia y a pensarnos en este pasado que tenemos, en el presente y también qué Facultad queremos”, señaló.

A continuación, el director de la Escuela de Filosofía, Darío Sandrone, subrayó que este nuevo encuentro del ciclo «Instantáneas de Filo» está destinado a recuperar y revisar acontecimientos que marcaron la historia reciente de la institución. Así como la primera edición fue dedicada a algunas figuras destacadas, en este caso se destinó a hitos que transformaron su desarrollo institucional, académico y político. En este sentido, se seleccionaron tres momentos centrales: la implementación del Plan de Estudios de la Licenciatura en Filosofía de 1986, que significó una importante renovación de contenidos y perspectivas de investigación; la década de 1990, atravesada por la sanción de la Ley de Educación Superior y por la resistencia y organización estudiantil; y los años posteriores a 2001, caracterizados por el resurgimiento del financiamiento destinado a la educación superior y al sistema científico-tecnológico.

La encargada de presentar a lxs tres docentes invitadxs que participaron del encuentro fue Malena León, actual secretaria de Asuntos Estudiasntiles, quien junto a Irina Nicoloff, son representantes de la Escuela de Filosofía en la comisión organizadora de las actividades por los 80 años de la FFyH.

Primero, Carla Galfione habló sobre la restitución democrática y el Plan de Estudios de 1986; Sebastián Torres, por su parte, abordó la Ley de Educación Superior y el neoliberalismo en la Escuela durante la década de 1990; y Guadalupe Reinoso, fue convocada para reflexionar sobre los procesos vinculados con la educación superior y el sistema científico-tecnológico en los años posteriores a 2001.

El Plan 1986: restitución democrática y renovación curricular

Uno de los hitos centrales identificados para la conmemoración fue la implementación del plan de estudios de la Licenciatura en Filosofía del año 1986. Este periodo marcó una renovación profunda en los contenidos y corrientes de investigación, transformando el rumbo de la Escuela de Filosofía. Carla Galfione, especialista en filosofía universitaria argentina y latinoamericana, reflexionó sobre este momento como un proceso vinculado a la «restitución democrática».

La transición política tras la dictadura trajo consigo nuevas condiciones para la academia. El cambio de plan no fue un evento aislado, sino parte de una tensión histórica entre el 83 y el 86 que refleja cómo la filosofía dialogó con la política en aquel contexto. Nuevos actores como estudiantes participaron en comisiones mixtas que reformularon el programa. Galfione subrayó que fue en este momento cuando se habilitaron las cuatro áreas de especialización: lógico-epistemológica, práctica, metafísica e histórica.

El objetivo explícito era fomentar la investigación y profesionalizar la carrera. Este plan se concentró en la licenciatura, buscando crear una base sólida para los doctorados y la dedicación a la academia, alejándose de ciertas tendencias anteriores para abrirse a nuevas líneas como la filosofía analítica y política, así como a debates sobre el lenguaje y las reglas de deliberación.

Los años 90: resistencia ante la Ley de Educación Superior

“En esas piruetas de la historia, en ese momento estábamos luchando en contra de la implementación de una ley y ahora estamos luchando para que se implemente una ley”, advirtió irónicamente Sebastián Torres, docente de Filosofía Política y estudiante durante los años 90, quien se refirió a esta segunda etapa, caracterizada por la promulgación de la Ley de Educación Superior (LES) bajo la administración de Carlos Menem.

Torres afirmó que para muchos estudiantes, este marco legal representaba una amenaza directa a la universidad pública al plantear la educación como un servicio arancelable y privado. De esta manera, la resistencia estudiantil se organizó en torno a tres ejes principales: el arancelamiento; la educación como servicio y la CONEAU y el cupo.

También recordó que la lucha contra esta ley se llevó a cabo mediante movilizaciones masivas en el frente del Patio Olmos (un símbolo de la afrenta privatista del shopping), con una fuerte articulación con el movimiento obrero cordobés y el gremial. Este periodo, forjó una memoria colectiva sobre la defensa del espacio público universitario, incluso ante derrotas electorales, demostrando que la unidad obrero-estudiantil fue fundamental para mantener viva la institución frente a políticas de desfinanciamiento y privatización.

Además, Torres observó en esta época el surgimiento de organizaciones estudiantiles independientes, influenciadas por contextos globales como el zapatismo, buscando reconstruir la política desde la autoorganización más allá de los partidos tradicionales.

Post-2001: reinversión en la ciencia y gestión institucional

La década posterior a 2001 marcó un giro significativo en el sistema científico-tecnológico nacional y provincial. Con el inicio del gobierno de Néstor Kirchner, se implementaron becas doctorales masivas y sostenidas mediante el Plan de Jerarquización de la Ciencia y la Tecnología (2004). Esto transformó el perfil de las carreras: el doctorado dejó de ser una meta final a menudo inasumible para convertirse en un punto de partida necesario para la investigación continua.

Guadalupe Reinoso, quien dirigió la Escuela de Filosofía en dos periodos (2014-2018), narró cómo se recuperó el financiamiento y se consolidaron grupos de investigación radicados en el Centro de Investigaciones María Saleme de Burnichón. Este proceso coincidió con un recambio generacional en los liderazgos institucionales, donde jóvenes docentes asumieron la dirección para retribuir la formación recibida y asumir grandes desafíos de gestión.

Sin embargo, este retorno a los recursos estatales también enfrentó resistencias ante las políticas de desfinanciamiento durante el gobierno de Macri. A pesar de las presiones, se mantuvieron logros significativos como la ratificación del Convenio Colectivo que brindó estabilidad laboral a docentes interinos y el fortalecimiento de áreas de investigación que hoy están amenazadas pero siguen resistiendo la fragmentación institucional.