La Secretaría de Asuntos Estudiantiles y el Área Trans, Travesti y No Binarie de la Facultad de Filosofía y Humanidades desarrollaron este trabajo conjunto con el objetivo de llevar adelante políticas concretas y potenciar la diversidad de trayectorias estudiantiles. Los resultados se compartieron el 1 de abril en el Auditorio Hugo Chávez del Pabellón Venezuela.
Con el objetivo de profundizar el diagnóstico sobre las condiciones de vida, estudio y trabajo de su comunidad, la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC presentó el Segundo Relevamiento de la Población Travesti, Trans y No Binarie 2025-2026, una iniciativa impulsada por el Área Trans, Travesti y Género No Binarie y la Secretaría de Asuntos Estudiantiles.
El informe da continuidad al primer estudio realizado en 2022 y publicado en 2023, reafirmando el compromiso institucional con la visibilización de las problemáticas específicas que atraviesa esta población y con la consolidación de políticas que garanticen derechos y fortalezcan trayectorias académicas diversas.
El relevamiento contempló preguntas relacionadas fundamentalmente con las dimensiones de vivienda, salud, trabajo y vínculos interpersonales. Asimismo, se incorporaron cuestiones con función informativa, especialmente en relación a la existencia de espacios, programas, becas o acciones destinadas a acompañar trayectorias y garantizar derechos.
Así, en esta segunda edición, se logró precisar la situación de 25 personas vinculadas directamente con la FFyH: 22 estudiantes, dos egresadxs y unx docente. A diferencia del relevamiento anterior, se establecieron criterios metodológicos que permitieron focalizar exclusivamente en integrantes de la unidad académica, evitando la dispersión de la muestra. El procesamiento de los datos respetó la confidencialidad de quienes participaron.
Identidad y diversidad en la Facultad
En relación con la autopercepción de género, la mayoría de las personas encuestadas se identifican como no binaries, mientras que el segundo grupo más numeroso se reconoce como trans. El dato marca una variación respecto del relevamiento anterior, donde la distribución entre identidades había sido más homogénea.
Las respuestas reflejan la diversidad constitutiva de la población travesti, trans y no binarie, y reafirman la importancia de sostener espacios institucionales que reconozcan y acompañen esa pluralidad.
En cuanto a las condiciones habitacionales, tres cuartas partes de quienes respondieron viven en casas y el resto en departamentos. No se registraron casos de personas en situación de calle o en condiciones estructuralmente precarias. Sin embargo, la mayoría convive con familiares, mientras que un grupo menor vive con amigues, en pareja o sola/o.
El informe señala que, en muchos casos, la convivencia con la familia está asociada a la imposibilidad de emancipación económica, un factor que incide directamente en la autonomía personal y en las trayectorias educativas.
En materia de salud, poco más de la mitad de las personas encuestadas cuenta con cobertura médica, aunque la obra social universitaria (DASPU) no es la principal prestadora. Entre quienes están afiliades, se reconoce la cobertura de tratamientos vinculados con la identidad de género.
Respecto a procesos de hormonización e intervenciones quirúrgicas, la mayoría no se encuentra actualmente en tratamiento ni ha realizado cirugías, aunque en varios casos estas prácticas aparecen como un deseo condicionado por obstáculos económicos o de acceso. Entre quienes sí realizan hormonización, se destaca el acompañamiento profesional, aunque las vías de acceso a las hormonas varían entre el sistema público, la cobertura médica o la adquisición particular.
Un aspecto relevante que surge del relevamiento es el persistente desconocimiento sobre los derechos garantizados por la Ley de Identidad de Género (26.743), especialmente en lo referido al acceso a intervenciones y tratamientos de salud. El informe subraya la necesidad de reforzar la difusión de estos marcos normativos.
Trabajo, ingresos y trayectorias académicas
El relevamiento confirma que la situación laboral constituye uno de los principales factores de vulnerabilidad. La desocupación y la precarización afectan de manera significativa a la población travesti, trans y no binarie, en un contexto general de crisis económica.
La mayoría de quienes respondieron no cuenta con ingresos complementarios como becas, pensiones o subsidios, lo que genera escenarios de inestabilidad que pueden impactar negativamente en la continuidad de las trayectorias académicas.
En relación con situaciones de violencia en el ámbito universitario, no se registran mayoritariamente casos de violencia institucional directa; sin embargo, el informe advierte sobre la persistencia de microviolencias cotidianas y naturalizadas. Además, entre quienes señalaron haber atravesado episodios de violencia, se observa una baja utilización de los protocolos de acción y espacios de contención.
Este dato pone en evidencia no sólo la importancia de contar con normativas claras, sino también de garantizar su difusión efectiva y el acompañamiento real frente a situaciones concretas.
Un diagnóstico para fortalecer derechos
El Segundo Relevamiento no sólo cumple una función diagnóstica, sino también informativa: busca dar a conocer los espacios institucionales creados para acompañar y garantizar derechos, entre ellos el Área Trans, Travesti y Género No Binarie, la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, el Programa de Escucha y Acompañamiento a las Trayectorias Estudiantiles y el Programa de Género, Sexualidades y ESI.
Entre las conclusiones, el informe destaca la relación estructural entre exclusión laboral y dificultades educativas, una problemática que impacta con mayor fuerza en la población travesti, trans y no binarie. También subraya el alto grado de desconocimiento sobre derechos adquiridos y herramientas institucionales disponibles.
A partir de estos resultados, la Facultad reafirma su compromiso con la ampliación de derechos, la mejora en la difusión de políticas existentes y la generación de espacios de formación y encuentro que permitan compartir experiencias y saberes.



