El Programa de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Humanidades expresa su rechazo al ataque ocurrido el día 24 de julio durante una jornada de exámenes en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y lo sucedido en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue, donde se registraron actos de vandalismo contra diversos murales durante la madrugada del 27 de julio.
El Programa de Derechos Humanos de la FFyH manifiesta su preocupación por la reiteración de hechos de violencia e intimidación registrados en distintas universidades del país. En la UBA, el lunes 24 de julio, en las inmediaciones de la Facultad de Filosofía y Letras, un grupo de personas ajenas a la Facultad intentó ingresar al edificio sin justificación académica ni administrativa y, tras ser impedido su acceso, atacó con gas pimienta a estudiantes que se encontraban resguardando el espacio institucional.
El episodio ocurrió mientras se desarrollaban las mesas de exámenes previstas para esa jornada, poniendo en riesgo la integridad física y la seguridad de estudiantes, docentes y nodocentes. Ante la situación, las autoridades solicitaron la intervención del servicio de emergencias médicas para asistir a las personas afectadas y realizaron la correspondiente denuncia ante el Ministerio Público Fiscal.
Por otro lado, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue, en la madrugada del 27 de julio, se registraron actos de vandalismo que incluyeron pintadas con mensajes de odio, daños a murales institucionales, la cobertura de imágenes dedicadas a personas detenidas-desaparecidas y la destrucción de la señalética del edificio que lleva el nombre de Noemí Labrune, histórica referente de los derechos humanos en la región.
En su declaración, la Facultad de Humanidades de la UNCo calificó estos hechos como “un ataque a la memoria colectiva, al patrimonio institucional y a los valores de la universidad pública, reafirmando su compromiso con la democracia, los derechos humanos, la libertad académica y el respeto por la diversidad”.
Desde el Programa de Derechos Humanos, sostenemos que estos episodios requieren una respuesta colectiva en defensa de la universidad pública como espacio de producción de conocimiento y de construcción democrática.
