Intervención territorial en el Dique Piedras Moras

El lunes 12 de septiembre, la Secretaría de Extensión de la FFyH junto con la Cátedra de Ambiente Físico, y el Seminario Optativo Geografía Física Crítica y Naturalezas del Antropoceno, de la Licenciatura en Geografía; la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Químicas; y estudiantes y docentes de ambas unidades académicas; participaron de una jornada de intervención territorial en el Dique Piedras Moras de la localidad de Almafuerte.

La actividad surgió a partir de un pedido de la Asamblea Socio Ambiental Almaverde, debido a su preocupación en relación al crecimiento de la ciudad de Almafuerte sobre la ribera del Dique Piedras Moras, sin la debida planificación y estudio sobre el impacto que esto puede generar sobre la calidad del agua.

En este contexto, Janet Juri, integrante de Almaverde y estudiante de la Licenciatura en Geografía, propició la vinculación entre las secretarías de Extensión de la Facultad de Filosofía y Humanidades y la Facultad de Ciencias Químicas, para poder realizar una actividad interdisciplinaria y  trabajar en el territorio. 

Luego de la jornada conversamos con integrantes de la Cátedra de Ambiente Físico, docentes y ayudantes alumnxs y nos contaron más detalles sobre el trabajo realizado:

¿En qué consistió la intervención?

La jornada se organizó en dos instancias; en primer lugar desde los espacios de Geografía se propuso una actividad de cartografía colaborativa  a partir de dos  mapas en distintas escalas de la cuenca del río Ctalamochita con el fin de identificar situaciones actuales y proyecciones a futuro en el uso del suelo y las actividades en cercanías al perilago que podrían afectar la calidad del agua del embalse Piedras Moras. 

Si bien vecinos e integrantes de la Asamblea Socio Ambiental Almaverde manifiestan que la calidad del agua es buena en relación con otros embalses de la provincia de Córdoba, su interés se centra en proyectar y prever posibles afectaciones a futuro.

A escala  de la Cuenca Hídrica y en diálogo con lxs integrantes de Almaverde, identificamos los procesos que ocurren aguas arriba del río y luego a escala del perilago para observar y trabajar con los usos de suelo específicos de la zona circundante al lago. 

Como principales procesos sociogénicos asociados a la cuenca se encontraron campos fumigados, la nueva autopista RN 36, la ganadería y sobrepastoreo, el crecimiento de las ciudades de Embalse y Almafuerte, la planta nuclear, los incendios forestales, entre otros. 

Luego, estudiantes de Ciencias Químicas y de la Licenciatura en Geografía, junto con docentes y la organización Almaverde, debatieron y generaron estrategias de recolección y análisis del agua, haciendo foco en las problemáticas definidas previamente y en las virtudes y limitaciones de diferentes metodologías analíticas. 

A partir de haber decidido cuatro puntos de muestreo, la organización socio ambiental se dispuso a tomar las muestras en el Dique.  Una vez obtenidas las muestras, la Cátedra de Microbiología de los Alimentos comenzó a realizar el “sembrado” microbiológico, la preparación de muestras para análisis parasitológicos y la explicación del procedimiento para todo el grupo de trabajo presente. 

¿Cuál es el principal aporte del Departamento de Geografía en estas acciones?

El principal aporte de la Licenciatura en Geografía en este caso fue trabajar, a partir de una metodología participativa y desde el diálogo de saberes, a distintas escalas de la cuenca hidrosocial, con una mirada integral de los procesos que en ella ocurren y las posibles proyecciones a futuro. 

Se trabajó desde la perspectiva del territorio hidrosocial, con el objetivo de definir la materialidad de los procesos biofísicos en la cuenca, las tecnologías e infraestructuras asociadas y las dimensiones política, económica, social, cultural, espiritual en torno al agua, en un abordaje que intenta no reproducir la separación naturaleza-sociedad. Desde esta perspectiva, a partir del diálogo de saberes y con el foco en la preservación de la situación actual del espejo de agua, se intentaron enunciar las principales problemáticas vinculadas al agua en el Dique Piedras Moras.

¿Cómo se vincula con la Facultad de Ciencias Químicas?

El vínculo con la Facultad de Ciencias Químicas está centrado en la posibilidad de llevar adelante un análisis multiescalar e interdisciplinario en relación al funcionamiento de una cuenca hidrosocial. El análisis de estos sistemas, en los que el territorio es producto de un entramado complejo entre procesos biofísicoquímicos y sociales, necesariamente requiere de un enfoque interdisciplinar.

En este ejercicio intentamos dar lugar a la integración de lenguajes específicos y técnicos y miradas profundamente disciplinares en un mismo espacio y tiempo, entre estudiantes y docentes, pero también en diálogo con los saberes ambientales de la comunidad de Almafuerte. Una actividad que tuvo lugar a partir de una problemática identificada por quienes habitan y transforman el propio territorio, fundamentalmente vinculada con la falta de ordenamiento territorial participativo y la posibilidad de que esto influya en la calidad del agua del embalse. 

La Geografía,  en particular la geografía física crítica, permite cartografiar colectivamente la cuenca hidrosocial, identificando patrones orográficos, patrones de vegetación, usos de suelo, sus modificaciones y proyecciones en el tiempo y sus causalidades. Por su parte, la cátedra de Microbiología de los Alimentos trabaja específicamente en el análisis de calidad del agua. 

En ese sentido, es importante el cruce entre ambos espacios para acercarse de una manera holística e integral a los impactos, problemáticas y conflictos ambientales. La articulación de las secretarías de Extensión de ambas unidades académicas es fundamental. 

Asimismo, la posibilidad de establecer una salida de campo luego de dos años de cursado virtual enriquece sustancialmente la labor de ambas unidades académicas. Volver a trabajar junto a la comunidad, en este caso la Asamblea Socio Ambiental Almaverde, es esencial para abordar los impactos socioambientales que genera el modelo de producción y consumo imperante. 

Fotos: Ana Baruzi / Joaquín Rebuffo

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