Noticias

“El IDH es una nueva herramienta con el objetivo de hacer ciencias sociales con el mejor nivel y el mayor compromiso con los problemas de nuestra sociedad”

Claudio Díaz, director del Ciffyh, y Nancy Calomarde, secretaria académica, explican cómo será el funcionamiento del Instituto de Humanidades, una unidad ejecutora de CONICET creada recientemente, que trabajará en articulación con el Centro de Investigaciones.

En el mes de agosto CONICET aprobó la creación de dos unidades ejecutoras de investigación en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC. Se trata del Instituto de Humanidades (IDH) y del Instituto de Antropología de Córdoba (IDACOR).

Estas nuevas instituciones tendrán doble dependencia administrativa, ya que lo harán desde CONICET y desde la UNC. Por un lado, el IDH va a funcionar en articulación con el Centro de Investigaciones y el IDECOR hará lo propio con el Museo de Antropología y el Área de Antropología de la FFyH.

En el caso del IDH, es un proyecto que viene de larga data. El primer pedido lo realizó Horacio Faas cuando era director del Ciffyh y se relanzó en 2008 durante la gestión de Mónica Maldonado. Aunque en esa oportunidad el CONICET no accedió al pedido, a fines de ese año, cuando Claudio Díaz y Nancy Calomarde asumieron en la dirección del Centro, se empezó nuevamente a trabajar en el proyecto, que se pudo concretar finalmente en 2011.

A continuación, el director y la secretaria académica explican cómo será el funcionamiento de este nuevo Instituto.

– ¿Cómo nace este proyecto de crear una unidad ejecutora de CONICET?

Claudio Díaz: El IDH es resultado de una vieja idea. Quien empezó con esto fue Horacio Faas, cuando era director del Ciffyh. En ese período, se empezó a ver con claridad que el CONICET estaba desarrollando una política de integración, una red de ciencia y técnica, que estimulaba a los investigadores de CONICET para que trabajen en el marco de unidades ejecutoras o unidades asociadas. Se había realizado una evaluación cuyo resultado indicaba que había muchos investigadores dispersos. Eso limitaba su productividad y no había interrelación entre ellos, entonces el CONICET empieza a impulsar esa política. En ese momento se vio que sería importante que nuestro Centro se articulara en la red de investigación.

Por eso se presentó una nota a CONICET planteando la posibilidad de que el Ciffyh fuera transformado en una unidad asociada, pero debía hacer ciertos avances institucionales para ser considerado como tal. Eso significaba tener más proyectos acreditados, publicaciones más sólidas, más cantidad de becarios, entre otras cosas. Esa idea fue llevándose adelante institucionalmente, se fue acentuando a partir del momento en que Mónica Maldonado fue elegida como directora del Ciffyh en el año 2006, y se fue profundizando ese desarrollo institucional. En 2008 se hizo una presentación formal con la información y documentación correspondientes, solicitando ser admitido como unidad asociada. Esa presentación tuvo el apoyo de la entonces decana, Liliana Aguiar, del Consejo Directivo y de la rectora, Carolina Scotto.

– ¿Por qué se crea un nuevo Instituto y no es que el Ciffyh pasa a ser una unidad asociada, tal cómo estaba planteado originalmente?

Claudio: Por dos razones. Por un lado, hay una diferencia administrativa y política importante entre una unidad ejecutora y una asociada. Una unidad asociada tiene autonomía política. Esto quiere decir que tiene sus propios reglamentos y elige sus propias autoridades. En cambio, una unidad ejecutora forma parte de un régimen político que está vinculado a CONICET. Aquí la dirección es designada por concurso y, tanto en la gestión del concurso como en la definición de los miembros del tribunal, trabajan conjuntamente el CONICET y la Universidad. Entonces, una unidad ejecutora tiene una articulación más estrecha con CONICET.

Nancy Calomarde: Hay muchas lógicas dentro del Ciffyh que no se adecuarían al modo de funcionamiento de CONICET, como el sistema de adscriptos y ayudantes alumnos. La idea era que el Ciffyh mantuviera su autonomía. Además, CONICET también tiene como política que las unidades asociadas sean instituciones no universitarias, por eso el Ciffyh, como parte de la Facultad de Filosofía y Humanidades, no podía ser aceptado como unidad asociada.

Claudio: Así las cosas, el CIFFyH no podía ser unidad asociada, pero tampoco podía convertirse, como totalidad, en unidad ejecutora. El Ciffyh tiene especificidades como la preocupación por la enseñanza de grado, por la formación de estudiantes de grado en investigación, por ejemplo. Entonces surge la propuesta de crear una unidad ejecutora articulada con el Ciffyh, pero manteniéndolo con las características que tuvo siempre. La idea es que las dos entidades trabajen juntas.

– ¿Cómo va a ser esa articulación entre el Centro de Investigaciones y el IDH?

Nancy: Hay una propuesta inicial que es crear una mesa de coordinación entre el Consejo de Dirección del Ciffyh y el Consejo de Dirección de lo que será la unidad ejecutora una vez que tenga sus autoridades y su organización.

– ¿Cuándo se elegirían las autoridades de este nuevo Instituto?

Claudio: Ahora se ha iniciado el proceso de armado de tribunal de concurso. Una vez que se apruebe este tribunal, cogestionado por la Universidad y el CONICET, ya se puede llamar a concurso para elegir al director. Creemos que el llamado a concurso se va a hacer este año y probablemente la sustanciación se haga los primeros meses del año que viene.

– ¿Quién se puede presentar para dirigir este Instituto?

Claudio: Es un concurso abierto, como el de las cátedras. Se puede presentar cualquier investigador que piense que tiene los meritos suficientes. El reglamento establece que lo que se espera es que sean investigadores con una trayectoria equivalente a lo que es un investigador independiente del CONICET, esto significa que se puede presentar cualquier investigador aunque no sea de la carrera del CONICET.

– ¿Qué va a pasar con los investigadores que trabajan en el Ciffyh? ¿Cómo se van a relacionar con los investigadores del Instituto?

Claudio: Nuestra propuesta fue la de crear una mesa de coordinación entre las dos instituciones, cuya función es diseñar políticas conjuntas, en todas las áreas de trabajo: investigación, desarrollo de recursos humanos, publicaciones, organización de  reuniones científicas. Todos los investigadores del CONICET del Ciffyh van a ser parte de la unidad ejecutora y algunos investigadores de la Universidad pasan a formar parte también porque son directores de becarios del CONICET. Pero eso no quiere decir que dejen de formar parte de los equipos y de las áreas del Ciffyh. O sea, vamos a tener equipos de investigación compuestos por personal de la unidad ejecutora y del Ciffyh, pero trabajando en los mismos proyectos. La idea es que se trabaje de la misma manera en la gestión de las publicaciones, ya que algunas del Ciffyh tienen una larga trayectoria. Lo que proponemos entonces es que esas revistas sean revitalizadas, cogestionándolas.

Nancy: Por otra parte, se espera que CONICET aporte en cuanto a la inversión edilicia y el equipamiento, aunque, por supuesto, no queremos despertar expectativas exageradas.

Claudio: Tiene que quedar claro que la unidad ejecutora no depende institucionalmente del Ciffyh. Tiene una doble dependencia: de CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba. Tiene autonomía administrativa y va a recibir recursos de CONICET para su funcionamiento, pero eso no debe llevar a las personas a interpretar que mañana van a estar construyendo un edificio. La Universidad va a hacer todo el esfuerzo que pueda para acompañar el desarrollo de la investigación en nuestra Facultad. Con eso quiero decir que estará orientado a todo el desarrollo de la investigación, con todas sus herramientas institucionales: el IDH, el Ciffyh, el Cepia y el IDACOR. Es decir, la Universidad piensa en términos de todo un sistema de investigación. En ese sentido, va a ser algo muy productivo la interacción y colaboración con CONICET. No hay que esperar milagros edilicios ni tampoco creer que todo ahora va a venir para la unidad ejecutora y el Ciffyh va a quedar abandonado. De ninguna manera.

Nancy: Además, para que exista esta inversión en infraestructura hay que organizar la unidad ejecutora y armar su propio plan de trabajo, para que a partir de ahí se comiencen a proponer mejoras.

Claudio: Entonces, en principio, desde el punto de vista del espacio, vamos a convivir. Veremos como nos organizamos para que la unidad ejecutora tenga su propia oficina administrativa. La investigación ha tenido un desarrollo tanto en cantidad como en calidad de proyectos, investigadores y becarios que, evidentemente, ya no pueden ser contenidas en los espacios de que hoy disponemos. Esto queda chico, independientemente de que se haya creado la unidad ejecutora, necesitamos más espacio físico para desarrollar las tareas de investigación. La unidad ejecutora va a hacer que podamos unir fuerzas para trabajar juntos y conseguir más y mejor espacio físico para todos.

– ¿Qué significa la creación del IDH para la Facultad de Filosofía y Humanidades?

Claudio: Es un salto adelante muy grande, cuyas consecuencias todavía no estamos en condiciones de medir con precisión.  Pero significa pasar a estar más articulados con el sistema nacional de ciencia y técnica, significa que la FFyH va a pasar a tener dos representantes en el Consejo del CCT Córdoba (Centro Científico Tecnológico regional) formado por los directores de las unidades ejecutoras del CONICET. En este momento la Facultad no tenía representantes en ese Consejo. Esto es importante porque ahí se definen cosas que afectan a todos los investigadores.

Nancy: Nada menos que las políticas fundamentales para la investigación.

Claudio: Y nosotros llevamos más de 20 años en el desarrollo del Ciffyh, que ha estimulado mucho la investigación en la Facultad, pero nunca hemos tenido representación en este organismo. Es un lugar donde podemos ir a discutir y presentar avances en la investigación en ciencias sociales. Eso significa tener alguna posibilidad de incidencia y participación política más activa. Es un lugar de visibilidad y participación que hasta ahora no habíamos tenido. También esperamos que eso tenga incidencia sobre el desarrollo de las prácticas investigativas en la Facultad.

– ¿Este es un reconocimiento a la tradición en investigación de la FFyH?

Claudio: Sin dudas. Aunque la historia de la investigación en la Facultad ha tenido muchos vaivenes. Había empezado a tener una tradición de investigación con un desarrollo incipiente en los años 60 y principios de los 70 y, si bien toda la Universidad fue fuertemente atacada en la última dictadura, algunas unidades académicas lo fueron más que otras y algunas disciplinas científicas fueron más agredidas que otras. Las ciencias sociales y humanas sufrieron una debacle en cuanto a formación de recursos, proyectos de investigación, actualización bibliográfica. Hubo unidades académicas que fueron directamente cerradas y carreras en nuestra Facultad que estuvieron cerradas como Cine y Teatro. Después que se recuperó la democracia hubo un proceso muy largo de reconstrucción y, para ello el Ciffyh fue una herramienta fundamental. Porque el Ciffyh permitió que se concentren los esfuerzos desperdigados en una institución que fuera desarrollando criterios de evaluación e inclusión política. Por ejemplo el mecanismo de incorporación de ayudantes alumnos y egresados recientes es una cosa muy característica del Ciffyh y muy importante, con una enorme participación. Entonces, yo creo que lo que ha hecho el Ciffyh a lo largo de estos más de 20 años de historia ha sido muy importante como herramienta para volver a darle prestigio, nivel, calidad a la investigación en nuestra Facultad. Lo que creo que hacemos con el IDH es sumar una herramienta nueva pero los objetivos que perseguimos siguen siendo los mismos. Se trata de hacer ciencias sociales y humanidades con el mejor nivel, con la mejor calidad y con el mayor compromiso con los problemas políticos de nuestro país, de nuestra sociedad, con una preocupación importante por la divulgación, por la transferencia, por la articulación con la sociedad, pero de la mejor calidad posible.

– Pronto habrá elecciones para escoger nuevas autoridades en el Ciffyh. La aprobación de este Instituto en el cierre de su gestión es sin dudas un buen hito en la historia del Centro… 

Nancy: Esto es el producto de una historia de la que participaron directamente e indirectamente muchos investigadores, y que tuvo también un apoyo decidido de la decana Gloria Edelstein, de los secretarios de Ciencia y Técnica de la Facultad y de la Universidad, Andrés Laguens y Alberto León y de la rectora, Carolina Scotto.

Claudio: Si bien a nosotros nos tocó estar en el final de ese proceso, hay que reconocer que esta fue una idea de Horacio Faas. Nosotros finalmente la concretamos, pero en definitiva de lo que se trata es de hacer es más y mejor investigación, es decir, investigación de calidad y comprometida con la sociedad. Esa es la idea del Ciffyh. Esa era la idea de Maria Burnichón y nosotros estamos caminando en las huellas que estos referentes abrieron.

Volver

Share